domingo, 7 de junio de 2020

La gallinita dijo Eureka


Por qué. Magistral Les Luthiers, pura filosofía: ¿por qué la gallinita dijo Eureka?, ¿por qué estaba tan contenta?, ¿por qué la rosa florece?, ¿por qué las personas necesitan realizarse?, ¿por qué el barquito flota? Confieso que practico el “por qué” con asiduidad para indagar los motivos, tirar hacía atrás para intentar llegar al pecado original. No estamos preparados para enfrentarnos a un simple “por qué” que se entiende como un reproche, como si cualquier respuesta, la que fuera, pudiera dar pie a la reprimenda: muy difícil que asome la verdad. Y además no siempre estamos dispuestos a admitirla ni a inculpar a un tercero ni a reconocer un error ni una mala decisión que desencadenó una secuencia de despropósitos.

Opciones. El mecanismo de la oferta y la demanda explica el crecimiento económico de los últimos siglos y sus positivas consecuencias respecto al bienestar, la seguridad y los avances sociales de la toda la humanidad. Puede que no sea equitativo todavía pero ya es un fenómeno global. Hemos avanzado, no cabe duda. Esto de ahora funciona mucho mejor que la economía de guerra, por ejemplo, una práctica habitual hasta hace nada que resolvía los incrementos de la demanda mediante la conquista, el saqueo y la esclavitud, con graves efectos colaterales. También ha dado mucho mejor resultado que la economía planificada que aplicó sin éxito el bloque comunista con tan obsesiva insistencia, descartada finalmente por ineficaz.

Teoría. El equilibrio entre oferta y demanda requiere libertad en la toma de decisiones por parte de los compradores o de los receptores de los servicios y ciertas reglas básicas. Exige competencia, que se garantice la posibilidad de elegir, que la transacción no esté sujeta a coacción, ...en fin, ya sabemos cómo va. El consumidor, el ciudadano de a pie, tú y yo, con nuestro dinero, mediante las decisiones de compra, elegimos lo que se cultiva, lo que se fabrica, los servicios que se oferta y la tecnología que se desarrolla. Un sistema imprescindible en el mundo de la empresa y en el ámbito público aunque sus beneficios no parezcan tan evidentes.

Práctica. En sus despachos, el CEO de cualquier multinacional y los líderes de las sectoriales empresariales coinciden en que hay demasiado poder en manos de tanto rebenque, en manos de toda esa gente que en realidad no sabemos lo que queremos ni lo que nos conviene ni nos hemos percatado de que necesitamos ser adoctrinados sin demora. Y en sus escaños sus señorías están sometidas a presiones de todo tipo para introducir excepciones a ese principio básico de oferta/demanda por interés de parte. No digo que el trabajo de los lobbies que sea ilícito, no me atrevería. Y estoy convencido de que las iniciativas legislativas son bienintencionadas y conceptualmente justificadas, para evitar esas “prácticas comerciales desleales”.

Inutilidad. La reserva de un determinado sector a unos pocos operadores (evitar la competencia), fijar el precio de venta de los libros (evitar competir por precio), fijar el precio de compra a proveedores (evitar el abuso), admitir a los alumnos en un colegio público por proximidad (evitar visibilizar la mala calidad) y otras muchas. Normas encaminadas a limitar la libertad en la toma de decisiones. Tela. Buena intención pero ha salido mal: los taxistas atrapados por el pago de la licencia, las telecos que maltratan a sus usuarios sin consecuencias o la educación pública desprestigiada. Como es imposible expulsar del sistema a quienes abusan de la buena fe contractual, la UE y sus estados miembros legislan para encorsetar, para restringir. No servirá. Y entonces, ¿por qué?, ¿por qué? ...me harán callar: “no nene, no, las gallinitas, no hablan”.


(Imagen de blogeconomyday.wordpress.com)

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