domingo, 28 de junio de 2020

La tentación del lado oscuro

Moción de censura. Instrumento de la democracia que se usa y punto, nada que objetar, a llorar a casa. Como enmienda a la acción política que ejerce quien gobierna o como mero “quítate tú para ponerme yo”, qué más da. Como no hubo promesas electorales en firme respecto a los posibles o deseables pactos, en su caso, ni contrato ideológico ni de ninguna otra clase con el votante, nos movemos en el terreno de la conducta individual del cargo electo, de cada cual. Estéril ejercicio el análisis político de la situación en Santa Cruz que nada tiene que ver con un ilusionante programa de gobierno, nuevas ideas arrolladoras para el bien común o un cargamento de panes bajo el brazo.

Tentación. Habría que preguntarle a Evelyn Alonso por su condición social-liberal y su posicionamiento respecto al pragmatismo de Luis Garicano, ideólogo de Ciudadanos, y si piensa intentar aplicar sus aportaciones a la gestión del consistorio capitalino. "Pamplinas, Zurita, ¿pero qué dices?". La decisión de pactar con CC y PP obedece a razones desconocidas, de momento, y que con total seguridad nada tienen que ver con el “qué” sino con el “quién” y probablemente (presuntamente) con el “cuánto”. Cuánto poder o cesión de competencias haya pactado para sí, no necesariamente muchas, sino estratégicas, para su estrategia de ella, se entiende. El protagonismo absoluto, incontestable reina de la fiesta, aunque tal condición ya no sé si suma o si resta. También da igual. No te lo pierdas, el desenlace final lo tendremos en nada, en todas las pantallas.

Esperanza.
Ciudadanos, en fin. Qué pena. Con lo difícil de explicar que son las tesis liberales y lo necesarias que resultan para la política y la sociedad en su justa dosis, para aportar equilibrio a la fuerza. Fracaso total de Rivera -cuando el electorado se escoró al centro- que no estuvo a la altura y estrepitoso en Canarias con un casting que solo ambicionó subirse a la ola sin saber cómo. Después de la vehemente desautorización a Zambudio y Lazcano en la investidura de Hernández, se supone que Alonso cumple ahora con la voluntad del partido. Pero no, parece que tampoco, que no era tan mala idea alejar a CC del mando en las instituciones, y el portavoz oficial muestra su disconformidad: donde dije digo digo Diego, igual da. Bien sabe que nadie le escucha. La pirueta de la intrépida Evelyn acaba con cualquier esperanza de continuidad del partido naranja si es que a estas alturas todavía quedaba alguna.

La red. Sacar a CC- ATI de la alcaldía de Santa Cruz después de toda una vida. Epopeya casi imposible -ilusión efímera, como vemos- de importancia capital para levantar alfombras, abrir ventanas y oxigenar la gestión municipal. Luchar contra la red clientelar tejida con paciencia infinita y los presupuestos públicos reviste especial complejidad porque los beneficiarios luchan con denuedo por mantener su estatus y los opositores encuentran una tibia respuesta en quienes prefieren alejarse de cualquier conflicto, que son la mayoría. No me atrevería a sugerir supuestos ilícitos, hablo de airear, de darle otra vuelta y plantear otra forma de afrontar los problemas que surgen de la convivencia urbana, la prestación de servicios y la mejora continua a la que debe someterse el espacio público que compartimos; problemas de política municipal.

Heteropatriarcado. Sostengo que bastaría con que cualquiera de los partidos con implantación nacional, cualquiera, presentara a una señora con carácter y solvencia intelectual como candidata a la presidencia del gobierno para arrasar en las elecciones generales. Mola tener alcaldesa, fugaz también, una insolencia que la otra red -la del patriarcado rancio- no puede permitir.

domingo, 21 de junio de 2020

El punto de partida y las verdades incómodas

La venda. Tratar de resolver cualquier problema sin atacar su origen es un esfuerzo vano que conduce a la melancolía. Y si el problema es de índole pública tal misión parcial se convierte en un ejercicio de demagogia política de efectos perversos. Ejemplos de todas clases en la legislación autonómica, en la española y en la europea llena de buenas intenciones para poner la venda sin curar la herida. Fallan en su concepción y falla también la técnica legislativa para intentar encajar lo que no encaja. Entonces cada nueva mayoría en el Congreso promueve nuevas leyes, sin bajar al fondo de la cuestión, la que sea. Porque hay verdades incómodas, que se saben o no, que se descubren o no, pero que la prudencia exige silenciar.

La tara. Paradigmático el anuncio de la Ley de Tiempo Corresponsable lanzado esta semana en plan globo sonda. No puedo estar más de acuerdo en visibilizar esta tara de la sociedad española: el problema de la igualdad, que sigue ahí, enquistado. Y no, no es cuestión divina ni genética. Entre la gente de mayor poder económico la corresponsabilidad de los cuidados domésticos es proporcional a lo que aporten a la cuenta común desde la que se paga el sueldo del empleado del hogar. Para el resto de mortales los cuidados domésticos se reparten según cada particular equilibrio de pareja, acuerdo familiar o la aceptación (resignación) de los roles aprendidos en casa de los padres y de los abuelos. Y quien vive solo se busca la vida como le da la gana.

El sesgo. Inquietante que la conclusión sea que mediante una aportación pública se va a poder compensar el sobreesfuerzo que hacen y han hecho históricamente la inmensa mayoría de las mujeres de este país dentro de casa. Pretenden entrar a regular el espacio privado con dinero. Y no, esta lacra no se resuelve con dinero, eso sería demasiado fácil. La igualdad transita por un camino tortuoso que requiere tiempo, exige demoler unas costumbres ancestrales grabadas a fuego, eliminar el azul y el rosa, la muñeca y el balón, papá trabaja y mamá se queda en casa. Hemos mejorado y todavía queda camino por recorrer. Hay que dar ejemplo y no pasar una. Sin ocultar que el machismo formaba (forma) parte de nuestra cultura y que aun campa a sus anchas.

El gremio. Falta la verdad incómoda. Y es que para solucionar definitivamente los problemas de conciliación y de cuidados domésticos hay que abordar los horarios laborales y el calendario escolar, cuestiones cruciales para el funcionamiento de la sociedad y que están entrelazadas. Respecto a la primera, la posibilidad de teletrabajo demuestra que el presentismo era otra tara contra la que se puede luchar. Sin embargo, respecto a la segunda, resulta mucho más fácil meter dinero en ese “a ver qué pasa” incluido en esa nueva ley para una compensación indefinida que lidiar con un gremio de cientos de miles de empleados públicos y de empresas privadas que reaccionarán con escepticismo o puro enfrentamiento ante cualquier modificación de sus condiciones de trabajo. Ahí es dónde habría que poner la pasta, en su caso.

La clave.
Piensa en los cismas sociales que se han resuelto bien, la difícil convivencia entre vecinos, por ejemplo, con la ley de propiedad horizontal, un oráculo de sentido común. Y otros tantos que no hay forma de arreglar, que provocan tensiones, inconformidad y conflicto, todos con idéntico diagnóstico: no se ataca el origen para evitar enfrentar esa verdad incómoda... leyes del suelo, la reforma laboral o los abusos con los precios en la cadena alimentaria. Valentía política, vaya mal trago.

domingo, 7 de junio de 2020

La gallinita dijo Eureka


Por qué. Magistral Les Luthiers, pura filosofía: ¿por qué la gallinita dijo Eureka?, ¿por qué estaba tan contenta?, ¿por qué la rosa florece?, ¿por qué las personas necesitan realizarse?, ¿por qué el barquito flota? Confieso que practico el “por qué” con asiduidad para indagar los motivos, tirar hacía atrás para intentar llegar al pecado original. No estamos preparados para enfrentarnos a un simple “por qué” que se entiende como un reproche, como si cualquier respuesta, la que fuera, pudiera dar pie a la reprimenda: muy difícil que asome la verdad. Y además no siempre estamos dispuestos a admitirla ni a inculpar a un tercero ni a reconocer un error ni una mala decisión que desencadenó una secuencia de despropósitos.

Opciones. El mecanismo de la oferta y la demanda explica el crecimiento económico de los últimos siglos y sus positivas consecuencias respecto al bienestar, la seguridad y los avances sociales de la toda la humanidad. Puede que no sea equitativo todavía pero ya es un fenómeno global. Hemos avanzado, no cabe duda. Esto de ahora funciona mucho mejor que la economía de guerra, por ejemplo, una práctica habitual hasta hace nada que resolvía los incrementos de la demanda mediante la conquista, el saqueo y la esclavitud, con graves efectos colaterales. También ha dado mucho mejor resultado que la economía planificada que aplicó sin éxito el bloque comunista con tan obsesiva insistencia, descartada finalmente por ineficaz.

Teoría. El equilibrio entre oferta y demanda requiere libertad en la toma de decisiones por parte de los compradores o de los receptores de los servicios y ciertas reglas básicas. Exige competencia, que se garantice la posibilidad de elegir, que la transacción no esté sujeta a coacción, ...en fin, ya sabemos cómo va. El consumidor, el ciudadano de a pie, tú y yo, con nuestro dinero, mediante las decisiones de compra, elegimos lo que se cultiva, lo que se fabrica, los servicios que se oferta y la tecnología que se desarrolla. Un sistema imprescindible en el mundo de la empresa y en el ámbito público aunque sus beneficios no parezcan tan evidentes.

Práctica. En sus despachos, el CEO de cualquier multinacional y los líderes de las sectoriales empresariales coinciden en que hay demasiado poder en manos de tanto rebenque, en manos de toda esa gente que en realidad no sabemos lo que queremos ni lo que nos conviene ni nos hemos percatado de que necesitamos ser adoctrinados sin demora. Y en sus escaños sus señorías están sometidas a presiones de todo tipo para introducir excepciones a ese principio básico de oferta/demanda por interés de parte. No digo que el trabajo de los lobbies que sea ilícito, no me atrevería. Y estoy convencido de que las iniciativas legislativas son bienintencionadas y conceptualmente justificadas, para evitar esas “prácticas comerciales desleales”.

Inutilidad. La reserva de un determinado sector a unos pocos operadores (evitar la competencia), fijar el precio de venta de los libros (evitar competir por precio), fijar el precio de compra a proveedores (evitar el abuso), admitir a los alumnos en un colegio público por proximidad (evitar visibilizar la mala calidad) y otras muchas. Normas encaminadas a limitar la libertad en la toma de decisiones. Tela. Buena intención pero ha salido mal: los taxistas atrapados por el pago de la licencia, las telecos que maltratan a sus usuarios sin consecuencias o la educación pública desprestigiada. Como es imposible expulsar del sistema a quienes abusan de la buena fe contractual, la UE y sus estados miembros legislan para encorsetar, para restringir. No servirá. Y entonces, ¿por qué?, ¿por qué? ...me harán callar: “no nene, no, las gallinitas, no hablan”.


(Imagen de blogeconomyday.wordpress.com)