sábado, 27 de mayo de 2017

Manifiesto pro playa

Interés. Que en Las Teresitas un soleado domingo de mayo dispongamos de abundante sitio para aparcar es muy sospechoso. Será que la gente acudía atraída por los quioscos ahora precintados o que el paisanaje pierde interés por el persistente estado de abandono y la carencia de servicios básicos, o quizás el humilde veraneante teme verse implicado en el lío judicial, no vaya a ser que le caiga algo por simpatía. A lo mejor subyace una justificación mucho más peregrina y lo de ir a la playa ha dejado de tener interés para la ciudadanía, que prefiere seguir conectada a la wifi, salir a pasear al monte o vaya usted a saber qué. Sorprendente porque siempre entendí que el mar, la playa y la arena eran un potente desestresante fuente de bienestar, un regreso a nuestra condición ancestral de seres vivos acuáticos.

Distorsión. En qué momento el edificio de aparcamientos de Las Teresitas dejó de ser una infraestructura esencial para convertirse en mamotreto. Habría que indagar, pedir explicaciones y pasar la cuenta por colaborador necesario. Su demolición no puede ser consecuencia de esos pocos metros de invasión del dominio público costero; tiene que haber algo más, porque tantos millones en hormigón no se dilapidan por quítame de ahí un mojón. Y mucho menos si el Plan Especial de la playa -aprobado ya inicialmente- prevé ese mismo equipamiento en ese mismo sitio.

Suscripción. El coronel no tiene quien le escriba y la playa no tiene quien la defienda. Pero ahí va: cien años después de aquella plataforma ciudadana pro parque que recaudó el dinero para la construcción del actual García Sanabria, lanzaremos la campaña pro playa para conseguir fondos para el desarrollo y ejecución del proyecto que recoge el Plan Especial de Las Teresitas con sus nuevos paseos, sus jardines y sus servicios complementarios. Y como estamos en el siglo XXI se hará mediante "crowfunding" por internet. Pagada (directamente) por el pueblo, será de verdad la playa del pueblo para el disfrute del pueblo. Todo por interés propio, que quede claro.

Día de África. Fue el jueves, pero no estuvieron atentos para instaurarlo como festivo y empatarlo con el de Canarias: tremendo acueducto de exaltación patria; un puente no laborable para hermanarnos con el continente; días libres que tan buenos son para nuestra salud y para el negocio de la hostelería. La España africana tan lejos de África. En nada, cuando la tecnología derribe la barrera del idioma, descubriremos las posibilidades de esa relación para nuestro enriquecimiento personal, social y económico, oportunidad para nosotros y para ellos en idéntica proporción. Queda camino por recorrer para tomar consciencia de quiénes somos y cómo funciona el mundo. Me refiero a dotar a nuestras decisiones de cierto enfoque mercantil, no ya por afán egoísta de amasar dinero, que tendrá sus adeptos, sino porque las actividades empresarial y laboral son infinitamente más entretenidas que la vida contemplativa del prejubilado.

Fraude. No me puedo imaginar a Leo Messi ni a Cristiano Ronaldo como promotores de una estrategia para defraudar con empresas interpuestas y fundaciones de presunta dudosa reputación. Su gran talento se exhibe en otro ámbito. Ni entiendo qué necesidad. La libertad para interpretar que tal o cual práctica o deducción es aplicable a según qué cuestiones llega hasta donde dice Hacienda. Y si no estás conforme, reclama. Y si te condenan, al trullo. Ni la fiesta de primera comunión computa como gasto ni las entradas para el "playoff" son deducibles, diga lo que diga tu asesor fiscal. Hazlo y atente a las consecuencias. En España somos así. Qué cruz. Muy listos hasta que nos trancan.

sábado, 13 de mayo de 2017

Gerontocracia

Prejubilaciones. A cargo del erario. Tela. Nadie discrepa. Cuántos ajustes en las extintas cajas de
ahorros sufragados por el FROB, por poner un ejemplo, con indemnización, el cien por cien hasta la edad reglamentaria y aportación al plan de pensiones. Ahora, la propuesta de patronal y sindicatos para las camareras de piso en los hoteles es tremenda, pobres, no admite comparación, pero que pague Mariano, que a mí me da la risa. El engaño es monumental porque en todos los casos apoquina el que viene detrás -los jóvenes, para entendernos-, compromisos planteados sin rubor, vergüenza ni anestesia. La pensión de jubilación en nuestro país se calcula en proporción a las cotizaciones de los últimos quince años, pero no es un sistema piramidal, y cuando faltan perras se mete la mano en la lata del gofio. Pues nos vamos a reír también cuando nos toque a nosotros, con ganas pero de pena, al descubrir que no hemos cotizado lo suficiente para mantener cierta dignidad y que nos inflaron a impuestos para sostener el sistema, este sistema de pensiones máximas pagadas con salarios mínimos, triste e indecente realidad.

Austeridad.
De la intervención de esta semana de Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, me quedé con dos cuestiones. La primera: las economías mundiales, española y canaria, van bien y seguirán bien, crecimiento que ya tiene descontado el efecto negativo del "brexit", la desconexión de Reino Unido, y de la política del presidente Trump, sea la que sea, en su caso; sorprendente y esperanzador. La segunda: la constatación de que los jóvenes en la actualidad gastan como si no hubiera un mañana y que los mayores ahorran como si fueran a vivir eternamente; desobediencia civil que carece de lógica económica y que identifica el fin de una época. "No hay futuro, por delante solo hay tiempo", que decía El Roto, pensarán los jóvenes y ya veremos. Los viejos guardan la pasta, sacrifican la posibilidad de bienestar presente y sufren hasta el final, hasta que necesiten de alguien que los cuide, vaya plan.

Conductas. Impacientes estamos por ver si Jordi Pujol tira de la manta, que lo prometido es deuda. Y conocer qué pasará con Marta Ferrusola, la esposa del "ex molt honorable", que ejerce como jefa del clan, ideóloga del "prucés" desde sus inicios e inspiradora de tantos otros movimientos nacionalistas. Vaya chasco si se descubre que el nacionalismo era esto.

En lo público. Para participar en política monta tu propio partido. Y así lo han hecho. Explica el declive de los partidos "tradicionales", la pérdida de votos y su falta de ideas. Las estructuras están copadas; son impermeables al talento, al empuje y a la osadía de la juventud. La antigüedad no debe ser un mérito. Tampoco en la propia Administración, en donde sube la edad media de los funcionarios, porque no se cubren las jubilaciones y la falta de rendimiento o el pasotismo no se castiga. Así hasta que el mecanismo colapse, se detenga del todo y resolvamos las dudas razonables sobre su conveniencia y justa dimensión; unos departamentos sobran y otros no.

Contratos. Los antiguos más blindados y los nuevos más precarios. Todo muy legal e injusto. La revolución del mercado laboral es conflictiva e inaplazable. El trabajo y no las ayudas como mejor fórmula para la distribución de la riqueza. Porque esta parodia no se sostiene: derechos inalienables de otra época, eventualidad y tiempo parcial de toda una clase de pobres que trabaja y la resignación de quienes solo esperan recibir un subsidio. No puede ser. El cambio vendrá de mano de los jóvenes, apuesto, por el bien común.

(Publicado en el periódico El Día el 13 de mayo de 2017)