sábado, 30 de mayo de 2015

El origen es el pleito insular

(Publicado en el periódico El Día el 30 de mayo de 2015)

Cambio. Pues no. La mayoría de los canarios no quiere cambio. Lo siento, Pablo Iglesias. Ganan de
cuerada quienes pasan de la política o no les gusta ninguna de las opciones: los que no votaron. Y después el PSOE y luego el PP, que aunque pierde, gana, y después CC. Acerté con mi pronóstico salvo con Ciudadanos, que no entró, jugaron a perfil bajo, tanto que no los detectó el radar. Y esto es lo que hay, demócratas de pacotilla: la gente votó en libertad para seguir igual.

Ley electoral. Esas son las reglas del juego. Y tan malas no serán que han permitido acceder al Parlamento a seis fuerzas políticas, cinco que superan los mínimos regionales y una que conquista con holgura la casi infranqueable barrera insular. Gana en número de diputados quien se ha estudiado la norma y juega mejor en todas las islas. Esa fue la voluntad del legislador, el siglo pasado, que tuvo en cuenta el hecho insular, pero que pretendía la integración no solo en la cámara, sino también de las fuerzas políticas. La triple paridad es la consecuencia de la desconfianza entre nosotros mismos, como mecanismo infalible para neutralizar el pleito insular. Las islas no capitalinas ejercen de árbitro en la contienda entre Tenerife y Las Palmas, no olvidemos la causa, hágame el favor, el pecado original. El supuesto desequilibrio no es tal, no había mejor solución para la contienda fratricida. ¿La hay ahora? Todos piensan que sí, que la situación es intolerable, pero nadie defendió propuestas concretas, y es que resolver este problema no requiere solo cálculo matemático. Al final, nos guste o no, la menor representación de tinerfeños y canariones es el precio que pagamos por esa continua traición mutua.

Pleito insular. Tema tabú. Mantener el pleito insular en la gaveta nos ha salido carísimo a quienes vivimos en Tenerife. El conflicto pervive pero se silencia con dinero. El drama de la democracia en Canarias es que nadie nos garantiza que los diputados elegidos en una isla defiendan los intereses legítimos de sus habitantes. Las circunscripciones insulares son una abstracción que el mar explica muy bien pero nada más, no hay compromiso ni contrato electoral. La hegemonía de CC durante tantos años ha servido para niquelar todas las islas, las demás, y retrasar las inversiones en Tenerife. Los túneles de Mogán están en Mogán desde hace una década y tienen cuatro carriles, mientras que del ínclito anillo insular, que solo tiene tres, todavía falta más de la mitad. Solo tres carriles, ¿sorprendido?. Y otros tantos ejemplos si usted se anima a un "canario conoce tu tierra" con visión crítica, que incluye el escandaloso retraso de las inversiones estatales en puertos y aeropuertos con pasividad cómplice y complaciente de quien después se lamenta de ser sucursal. El vecino de Gran Canaria ha sido el gran beneficiario de la conducta de CC. Una acusación muy seria, es verdad, que nadie se atreve a plantear; que conste que admitiré mi error si alguien saca las facturas y las suma.

Hartazgo. Declaró Barragán, preboste de CC, que está harto de quienes exponen posiciones insularistas, sic. A buenas horas. No, amigo, para cambiar el reparto primero hay que terminar la primera ronda: el anillo insular, la vía exterior, la terminal del Reina Sofía, el hospital del sur, entre otras. Confieso que me parece perfecto que por fin alguien saque el tema.

Premio Canarias. Hoy EL DÍA recibe tan insigne mención con enorme retraso. Reconoce su papel en el juego democrático como contrapeso del poder político desde la independencia, tantas veces incómodo. Felicidades a todo el equipo.

martes, 26 de mayo de 2015

Chequeo de la organización

¿Hace cuánto que no te haces un chequeo? El empresario no debe olvidarse de sí mismo. Está obligado a la vigilancia de la salud de sus trabajadores para la prevención de riesgos laborales, programa que hay que cumplir a rajatabla y en el que debe incluirse. Hay mucho en juego, estar bien como fin en sí mismo y prevenir antes que curar, que no son tópicos. Enfermar o sufrir un accidente son hitos muy traumáticos con graves implicaciones para el afectado y para todo su entorno.

Por analogía planteamos también la necesidad de un chequeo de la organización. Una exploración integral para conocer el funcionamiento actual de la empresa y de todas sus interacciones.

No es necesario presentar síntomas. El incremento de la incertidumbre del mercado, los avances tecnológicos o plantear nuevos retos, realidades que recomiendan adoptar medidas preventivas que faciliten la marcha del negocio. Para preservar la actividad productiva el mejor método es la prevención de disfuncionalidades, su diagnóstico y corrección precoz, en su caso.

Las revisiones periódicas son una forma efectiva de detectar y prevenir problemas en la empresa. Permiten ayudar a conseguir una actividad eficaz, enfocada al cliente, saludable, para mejorar el rendimiento laboral colectivo y de las personas.

Un chequeo de la organización que realiza un consultor externo, sin condicionantes previos, sin conocer los antecedentes ni la opinión del empresario. Analiza las funciones de cada puesto de trabajo, escucha al equipo y a cada trabajador, qué y cómo lo hace, pregunta, valida los procedimientos formales o no formales y los aplicativos informáticos de gestión, verifica la gestión comercial y recaba la opinión de los clientes. Un chequeo en toda regla.

El objetivo es simple, persigue la mejora de la empresa y un aumento de su competitividad y debe estar exento de cualquier tentación coercitiva. Conocer en detalle cómo funciona la organización, imagínese, una información confidencial y muy valiosa… usted, como empresario, sabrá qué hacer con ella. Seguro.

(Publicado también en Caja Siete con tu negocio)

lunes, 18 de mayo de 2015

Lo primero, auditoría de gestión

Para determinar cómo se prestan los servicios y cómo son valorados por los vecinos. Eso es una auditoría de gestión: se agarran los pliegos que rigieron la contratación, se analiza la oferta que resultó adjudicataria y se comprueba en la calle cómo se hace el servicio y con qué medios. Se habla con los trabajadores del servicio y con los usuarios para tener una visión completa. Y se hacen unos números, claro, para determinar si se factura bien o si existen labores pagadas y no ejecutadas, o viceversa.

También auditamos los servicios que el ayuntamiento presta con medios propios, cómo están organizados, cómo se asigna el personal, la distribución de tareas, el control, la satisfacción de los trabajadores con el servicio, cuál es su idea de cómo mejorar. Buscamos eficacia -que los trabajos se hagan- y eficiencia -con el mínimo de recursos necesario-.

La auditoría de gestión nos permite saber dónde estamos, un chequeo en toda regla, que no debe tener carácter coercitivo, al menos en un primer momento. Queremos saber qué pasa y cómo lo perciben los diferentes actores. No es una auditoría contable en sentido estricto, aunque también se revisa a qué se destina cada euro, sino un chequeo de la organización, una manera de transparentar la gestión municipal para poder informar al vecino de a qué se dedica el dinero de sus impuestos.

Por lo general los servicios se prestan más o menos a satisfacción de los vecinos, no suele haber grandes quejas. Suele ser más frecuente que para conseguir esa satisfacción los contratistas ejecuten menos tareas de las que tienen contratadas… y he ahí el margen de ahorro que todas las administraciones disponen para abaratar la prestación de los servicios públicos. La auditoría nos dará la información, habrá que negociar y modificar los contratos.

La incorporación de los nuevos equipos de gobierno después de las elecciones municipales puede ser un buen momento…

Más información en www.controldeservicios.com

sábado, 16 de mayo de 2015

El cambio del cambio, lo compro todo

(Publicado en el periódico El Día el 16 de mayo de 2015)

Lo viejo. Ya está bien de siempre lo mismo. No nos gusta lo viejo, queremos nuevo. Repiten y escuchamos la consigna del felipismo hasta la afonía. Piden el cambio. Partidos nuevos y partidos viejos con candidatos nuevos o con apariencia de serlo. Y digo yo ¿cómo distinguir lo nuevo de lo que también es nuevo? Porque esto no va de programa ni mucho menos de ideología ni tampoco de voto responsable... Los fanáticos defenderán sus colores manque pierdan, la mayoría silenciosa irá a la playa a pasar el día y el votante indeciso se dejará llevar por su intuición. Hete aquí avezado candidato, obligado a generar confianza, no hay más. Besuquear niños, abrazar puretas o sonreír hasta el desmayo, da igual, cuando actúa la intuición importa solo la intención: el falso afecto no funciona. Sé tú mismo, incauto aspirante primerizo, la autenticidad es un valor que siempre cotiza al alza.

Lo nuevo. Salvo alguna ocurrencia disparatada, de los programas electorales me gusta todo. Poco nuevo, huelga aclarar, soluciones pragmáticas pero con bastante cabeza, paridas pocas, por la cuenta que les trae. Cada cual aporta su visión desde su propio ángulo, (casi) todas válidas y razonadas. La fusión de la metralla traerá el equilibrio, afirmo. Un equilibrio dinámico en el parlamento autonómico y en las entidades locales que se fundamenta en la negociación y el debate de ideas, de forma y de fondo. Soy optimista -quién si no- porque la democracia se regenera con el debate político, quién lo iba a decir. Tantos partidos con representación significará aceptar el destino, discutir y consensuar. Bravo, la democracia venció, gentil goleta sobre agitado mar, ni los topes electorales ni la triple paridad serán barrera para impedir la pluralidad..., lo cual quiere decir que quizás ese no era el problema.

Decidir. Entre viejo conocido y nuevo por conocer, pues no sé yo. La publicidad y su papel trascendente hacen como la coca cola, presente a todas horas: si no sabes qué pedir (qué votar), acuérdate de mí. La maquinaria del politburó a todo trapo, por tierra, mar y aire, en la calle en todas las vallas, en prensa todos los días y en la radio a todas horas. Se han quedado solos en los medios, no han entendido que los partidos emergentes sobreviven en las encuestas gracias a sus líderes nacionales y que la intervención pública de los aspirantes locales no suma... De hecho, como escuché ayer, puede que la inexperiencia, la falta de naturalidad y la candidez resten. Aunque no creo que ninguno de los que puede se atreva con esta estrategia.

Apuestas. No me puedo resistir: Fernando Clavijo de presidente, "el menos malo" según confesó él mismo, en comandita (por los pelos) con el PSOE, aunque Patricia no renunciará a su escaño en cortes, el PP a la baja (le podrán echar la culpa al que propuso mandar la propaganda electoral con la foto de Rajoy), y Nueva Canarias, Podemos y Ciudadanos al redil, de contrapeso necesario, imprescindible; ah, y Casimiro Curbelo... a eso le pones el cuño.

Epílogo. Tan poco acostumbrados a las obras confieso cierto estupor ante la actividad frenética de estas últimas semanas. Y fuerte pifia la del alcalde Bermúdez en su último estertor, inexplicable, usted, que fue siempre tan prudente, ¿una caseta como baño público plantificada en la Alameda del Duque de Santa Elena? No ha trascendido si la infraestructura requirió la modificación puntual del plan general o queda fuera de ordenación. Ahí está, significativo colofón de un mandato: cada cual deja un mamotreto acorde a sus pretensiones.

domingo, 10 de mayo de 2015

Respeto con la candidata


Confieso mi indignación. Primero por la entrevista de un veterano periodista: "Los ojos de Melisa Rodríguez Hernández son tan azules como el mar de La Palma. Su rostro, bellísimo, parece modelado por un escultor tomando como inspiración esas tardes plácidas de Argual" que los propios responsables de comunicación de su nuevo partido, Ciudadanos, distribuyen por internet con orgullo. Muerto de risa debe estar el ínclito que la trata como a una niña que se atreve a entrar en la jaula de los leones. Piropos de viejo verde como escuché, pues sí. El texto supura condescendencia, pobrecita.

Pero el remate se lo lleva esta foto que la misma Melisa comparte en redes sociales. Quítela. Usted merece más respeto, usted es la candidata a la presidencia del Gobierno de Canarias, diputada autonómica, como poco, después de las próximas elecciones, usted es una profesional preparada, joven pero con recorrido vital, usted ha ganado un proceso de primarias. Usted no es una muñequita indefensa a la que tienen que arropar, ¿verdad que no? Usted merece mucho más respeto.

Este es Javier Nart, eurodiputado de Ciudadanos, de su propio partido, que vino a la presentación del programa electoral, al que le debe parecer mentira que sea ella la aspirante. Qué gesto más feo, qué paternalismo. ¿Qué estará pensando? Que en Ciudadanos son de espíritu abierto, que impera la igualdad para que una mujer joven sea la cabeza de lista. Pues demuéstralo Javier, muéstrale respeto, dale apoyo y ahórrate la condescendencia.

Si Melisa Rodríguez tuvo el arrojo para presentarse y el apoyo de los afiliados de su partido, pues a trabajar, aunque haya algunos a quienes no le guste. No entiendo como su propia organización permite que se ofrezca tan pobre imagen de su candidata.

Melisa tiene algo que decir, por eso está ahí, pues libérese del secuestro y dígalo, los electores esperan.

jueves, 7 de mayo de 2015

Tótum revolútum


Encontramos ya promesas de verdad, tangibles. El candidato a la presidencia del Cabildo de Tenerife por el PP, Manuel Domínguez, promete una marina para el Pris, en la costa de Tacoronte, y dos rotondas en la parte alta de ese municipio del norte de la isla. Hay que ser práctico, pensará, con eso de las rotondas, fantástico, a ver quién lo supera. Con lo de la marina confieso cierto estupor, en esa zona la iniciativa privada había propuesto una que la oposición vecinal acabó por dejar en nada... estamos en la isla del no, en fin.

Su oponente al Cabildo por el PSOE, Aurelio Abreu, promete construir depuradoras de agua residual para evitar los vertidos al mar. Magnífico de verdad, por fin una promesa con sentido.

Patricia Hernández, la candidata al gobierno autónomo, aspira al nobel de economía y se propone cambiar el modelo productivo en Canarias, mientras unos trabajan para el IBEX o el PIB, ella lo hará por nuestra gente. No conozco ninguna actividad económica que no sume al PIB, bueno sí, la que está fuera del sistema. Todavía Patricia no entiende bien cómo funciona esto.

Por su parte Australia Navarro, su oponente del PP, promete ahorrar 253 millones de euros a los canarios (eso sí que es apostar fuerte) mediante la bajada del IGIC, quiere reactivar el consumo. No explica cómo suplir esos ingresos ni el plan de ajuste que lo permita. Aunque ya sabemos lo que pasa cuando el PP promete bajar los impuestos...

Fernando Clavijo desde La Gomera, claro, promete reducir los efectos de la doble insularidad en las islas no capitalinas. No dijo cómo.

La Nueva Canarias de Román Rodríguez, que no es tan nuevo, promete no pactar ni con el PP ni con CC, se moja y eso está muy bien. Acaba de definir los dos bandos. Afirma que defenderá los servicios públicos básicos, que también está muy bien, una obviedad pero de calado. Tampoco dijo cómo.

Y Noemi Santana, de Podemos, que dice que su gobierno autónomo no trabajará con bancos que se vean obligados a desahuciar a alguno que no pague su hipoteca... no sé cómo lo hará, porque son todos.

sábado, 2 de mayo de 2015

El timo de las elecciones de mayo

(Publicado en el periódico El Día el 2 de mayo de 2015)

Autonómicas. Feliz el candidato vende la ilusión de que será capaz de procurar el cambio. Aporta el entusiasmo y las nuevas ideas, el aparato a sus pies: el legislativo, el ejecutivo y el montón de pasta de los presupuestos regionales. Está seguro de que con empeño, enfoque y voluntad de consenso conseguirá superar a su predecesor, al que considera un inútil, sin decirlo en alto, si es de su propio partido, y aireando toda su incompetencia, si no lo es. El avezado se lanza a prometer puestos de trabajo, cómo fomentar con ahínco actividades en crisis, apela a la esperanza perdida y a las ayudas públicas para combatir la exclusión social. El advenedizo no promete pero propone, más aun si cabe. Veamos cómo convertir tantas palabras en acciones, porque cada parlamento autonómico, con sus leyes y su boletín oficial, solo ha demostrado disciplina para confeccionar su propio entramado que dificulta el normal devenir de la economía y muy escasa eficacia para acometer reformas de cierto alcance, supeditadas siempre a la norma española o a las directrices europeas.

Círculo vicioso. El repaso por sectores, por orden alfabético, para contentar al lobby o con sincera buena intención, tropieza con la legislación laboral, con el IRPF, con el impuesto de sociedades, con la competencia; hasta los fueros específicos de Navarra, País Vasco o Canarias precisan la conformidad de las Cortes y de los funcionarios del ministerio de Hacienda. Las leyes autonómicas unilaterales, por sí solas, conducen a la inseguridad jurídica, pendientes del Constitucional, con medidas cautelares o sin ellas. El Estado de las Autonomías no significa cercanía ni simplicidad, sino al contrario, burocracia añadida. Burocracia cuyos efectos perversos forman parte del diagnóstico de todas las fuerzas políticas, eslabón del círculo vicioso: desincentiva la inversión productiva, pone trabas a las empresas, más paro, menos consumo y vuelta a empezar. Deslegislar, aunque pese, o intentar conseguir más competencias, solución, esta última, que también se dirime en Madrid.

Solo gestionar. Qué pensará nuestro impoluto aspirante de revocar leyes. Tremendo aburrimiento. Toca canjear intensidad creativa a favor de más control al ejecutivo, empeño que no vendría nada mal, sea dicho de paso. Al final y en resumen, la comunidad autónoma gestiona competencias como simple franquicia del Estado y dos enormes empresas con muchos miles de funcionarios y cientos de miles de clientes: la sanidad y la educación públicas, con sus sindicatos, sus usuarios y sus necesidades de organización. Todavía el incauto candidato pensará que unas cuantas caras nuevas son suficientes para conseguir motivar al personal, atacar las listas de espera o reducir el fracaso escolar. Escasa capacidad para provocar el cambio, un cambio que comprometa a las generaciones futuras, ¿cómo a este nivel? Todos explican qué van a hacer con profusión de detalles, muy poco que requiera hacer política, algo que no sea la mera tarea de gestionar lo que viene impuesto por una regulación superior.

Locales. Tú que vas para alcalde y propones mejorar la calidad de vida de tus vecinos, dime cómo. Tal mejora consistirá en ponerle las pilas al concesionario de las basuras que tiene las calles hechas un asco o a la contrata de los jardines que se pasa por el arco del triunfo sus obligaciones y mantiene los parques que dan pena. Quizás plantees privatizar el suministro del agua para pedir unos millones que permitan arreglar la red de abasto. Tendrás que tramitar ayudas sociales, procurar eficiencia en el alumbrado público, limpiar los colegios, organizar las fiestas patronales, ¿eso es hacer política?

Política. Con razón todos los partidos se afanan desde ya en explicar su programa para las elecciones generales.