sábado, 26 de diciembre de 2015

Pluralidad, dictadura de la minoría y la segunda vuelta

(Publicado en el periódico El Día el 26 de diciembre de 2015)

Deseos de año nuevo. España no se arregla con un nuevo gobierno. Da igual quiénes se pongan de acuerdo o qué alcancen a negociar. Ni un gran pacto de Estado ni un precario entente de izquierdas. Da igual. Los males de este país no los puede solucionar un gobierno, al menos en el corto plazo. Oiremos hablar de puntos de encuentro y de líneas rojas, de la voluntad de cambio, de búsqueda del consenso, en definitiva, todo tipo de interpretaciones respecto a lo que los españoles expresamos en las urnas el pasado domingo. Todas las propuestas de regeneración, de todos los partidos, son muy tibias, inocentes y serán ineficaces porque desprecian la capacidad del español medio para defender su status individual. Ni el PP, con su aplastante mayoría y cierta intención, pudo reducir las administraciones públicas ni pasar de un mero maquillaje a las cadenas que nos impiden avanzar en lo económico y en lo social. Sin voluntad individual para cambiar no hay esperanza.

Voluntad individual. No es cuestión de ideología. Para apostar por la igualdad de oportunidades, por poner un ejemplo, mezclemos a los niños en los colegios públicos y concertados, con unos horarios compatibles con la actividad laboral de los padres y una formación intelectual y emocional adaptada a esta época. Cualquiera firmaría tan bonita declaración de intenciones, aunque después, en la práctica, sean muy pocos los dispuestos a que sus hijos compartan aula con determinado perfil marginal, a desprenderse de ciertos privilegios que "se permite" en la educación concertada o, el profesorado, a perder derechos con una jornada lectiva acorde al resto de los trabajadores. Y así con todo: imposible mejorar la sanidad si los médicos no quieren, imposible generar empleo mientras se tolere la economía sumergida.

Pluralidad. Ninguna sorpresa. La ingobernabilidad cantada por las encuestas desde hace meses. O un poco probable gobierno en minoría o vamos a una segunda vuelta. Y no nos engañemos, si los españoles hubiéramos querido una república bolivariana, podíamos haber votado por esa opción; si hubiéramos querido más Mariano, tendríamos otra mayoría del PP. En cualquier caso somos muy ilusos. De esta encrucijada se sale con sentido de Estado, responsabilidad para con las generaciones futuras y todas esas arengas que todavía nos quedan tan grandes.

En manos del PSOE. Una vez más el futuro en sus manos. Impecable primer round, por cierto, el contundente no de Sánchez a Rajoy era lo propio. Igual que la CUP dijo que no a las pretensiones de Artur Mas para conseguir que se bajara los pantalones. Mucho tendrán que ceder el PP o el PSOE si quieren gobernar. Queda por ver ante quién ceden y qué líneas rojas están dispuestos a cruzar. Cesiones mutuas o frente a Podemos, el tercero en liza. Qué paradoja, atender las demandas del holding de Iglesias nos conduciría a la dictadura de la minoría. Inquietante, la mayoría plegada a los doce diputados de En Comú Podem, precisamente quienes participan en el sistema para acabar con él. Y podría ser, la ambición es ciega y por gobernar hay quienes están dispuestos a todo, todo todo, como decía el cura de Tegueste. Cuestión de presupuesto, de cuánto está dispuesto a perder el PSOE: no actuar conduce a la segunda vuelta con el riesgo de que el voto polarizado los elimine del mapa, transigir con el PP puede que sea más barato, apelar a la unidad y esperar un par de años a que las huestes de la izquierda se fagociten entre sí.

Felicidades. No todo es política, a brindar con vino de nuestras medianías: "Salud, salud y salud, y lo demás te lo buscas tú".

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Pague, por favor, pague bien

Pagar bien, en forma y plazo, no solo es indicativo de satisfacción por el servicio recibido sino que
también refuerza su reputación y le permite enfrentarse al mercado con una clara ventaja.

Como ejemplo un estimado empresario de aquí, de Santa Cruz, con su gran empresa, que cerrado el pedido realiza la transferencia sobre la marcha. Muy confiado, pensará usted, que asume un riesgo innecesario, suicida, incluso.

Pues no, veamos qué ocurre.

Primero hace una ronda con sus proveedores habituales, comprueba disponibilidad y precios. Ya lo conocen, saben que atender bien a este "cliente especial" puede que no les dé mucho margen, pero consiguen liquidez de inmediato. Se afanan en apretar los precios, en satisfacer las pretensiones del plazo de entrega y demás condiciones de la compra.

Siempre obtiene el mejor precio del mercado. Quien recibe el pedido (y el ingreso) sabe lo que se juega, le da prioridad, destina su mejor personal, sabe que si no falla, si cumple, habrá más pedidos en las mismas condiciones.

Es un cliente especial solo por que paga bien, qué cosa, y consigue descuentos muy superiores al coste financiero de 60, 90 o 120 días de demora, además simplifica su gestión de tesorería, su gestión contable, son todo ventajas.

Para quienes nos dedicamos a la actividad profesional la decisión es fácil, está condicionada. Si tenemos dos trabajos que entregar, primero el que antes se cobre, una cuestión de supervivencia.

En el otro lado, pagar mal, con retraso, ensombrece una correcta relación comercial. Llegamos a un acuerdo, se presta el servicio, resulta satisfactorio y luego... y luego hay que estar dando la lata para ver qué pasa con la factura. Cuántas horas perdidas, cuánto prestigio malogrado por no estar atentos a una cuestión tan sencilla.

Pague, pague rápido, incúlquelo en la organización, todo fluirá mejor, verá como se ahorra un buen dinero y que todos sus proveedores son más felices, más eficientes.

Pruébelo, cuando sea ese "cliente especial" no querrá dejar de serlo.


sábado, 12 de diciembre de 2015

Mi voto útil

(Publicado en el periódico El Día el 12 de diciembre de 2015)

Para Bertín. Sin duda la mejor opción. Después de tan televisiva, íntima y edulcorada comparativa me quedo con Bertín.

Alternativas. Confieso que ya no sé qué propone cada cual. Me perdí. Me gusta todo en general. Entre todos han conseguido crear la visión de una España nueva, regenerada, más bonita. Querría votarles a los tres, tan capaces, tan ecuánimes, tan, tan. A cada uno por un motivo. Tan modernos, tan correctos, tan educados, casi tanto como el propio Bertín, tan amigos. Pero votar por todos no puedo.

Utopía. Me encanta, que conste: sin idealismo no hay futuro. La voluntad de dialogar, las promesas para el castillo de naipes, como de carta a los Reyes Magos, dicho sin ironía alguna. Imaginación al fin, a veces disparatada, pero imaginación para esa nueva política. Ya no hay izquierdas ni derechas -murieron- hay consenso para la educación y para la sanidad públicas, hay ideas para la economía, hay impuestos que bajan, que suben o que se mantienen. Cada programa encierra su propia utopía para la felicidad pero ninguno desciende al origen de los problemas: todos aportan soluciones superficiales, inocentes, que desprecian la capacidad del español de a pie para vacilarse del sistema. No somos un pueblo a la altura de la voluntad de sus aspirantes a gobernantes. Explotaríamos la "renta básica garantizada" hasta sus últimas consecuencias, nos engancharíamos en masa al "IRPF negativo" con efecto retroactivo, perpetuaremos el sistema piramidal de pensiones mientras la natalidad sigue a la baja. Toda reforma tropezará con los derechos adquiridos, los convenios colectivos y la complicidad de los juzgados de primera instancia. España necesita una revolución en toda regla y esto de ahora es solo maquillaje.

Nuevo gobierno. En cualquier caso, apasionante cita electoral. Me atrevo con la quiniela para esta confrontación a cuatro. Si Albert Rivera cumple su palabra de no pactar para gobernar se reducen las opciones, para Ciudadanos mayoría o nada. El PP también se queda solo, parece, descartado también el idilio con la izquierda. Podría ocurrir que la suma del PSOE y Podemos supere a la mayoría presumible del PP y que se pongan de acuerdo, podría ser. Aunque no parece probable que ninguna de las opciones, en solitario o ese único pacto no descartado, llegue a la mitad más uno de representantes. Por tanto, será responsabilidad de la lista más votada conformar gobierno y responsabilidad del resto permitir que eso ocurra y tolerar que el nuevo bienaventurado presidente tenga su oportunidad. Si me pongo optimista -obligado-, entraremos en una inédita etapa de búsqueda del consenso parlamentario. Si me pongo realista -obligado también-, iremos de cabeza a una segunda vuelta electoral.

Para Canarias. Soraya da la cara por Rajoy y justifica "somos un equipo" y entonces pienso en "los jugadores" de cada partido en Canarias. El PP y su ministro que se digna en campaña, el PSOE con sus históricos y los muchachos de Román, Podemos con sus, en fin, y Ciudadanos con unos que pasaban por allí. Para ninguno Canarias pinta una mona. El PP ha pasado por completo como antes lo hizo el PSOE, quizás más voluntarista pero muy poco efectivo, y los nuevos suficiente tienen con tratar de rascar algo con el carisma de sus líderes. Nada del REF, nada de las inversiones pendientes, nada de la quinta libertad aérea, nada de nada para sacarnos del vagón de cola. Estamos jodidos, con perdón, gane quien gane o pacte quien pacte, condenados. Al final tendré que valorar el derecho al pataleo que ofrece Coalición Canaria, Ana Oramas y Carlos Alonso, para que al menos nos pongan en el mapa.

martes, 1 de diciembre de 2015

Reputación

No suele estar en los libros de management pero es un factor determinante para predecir el comportamiento de una empresa respecto a nuestras relaciones con ella, si somos clientes o proveedores.

En nuestra interactuación con el mercado exigimos fiabilidad. Cuando elegimos un proveedor queremos que no nos falle y por tanto, no siempre nos quedamos con el más barato, sopesamos otras cuestiones. Por ejemplo, una buena experiencia anterior o el conocimiento de alguien de la plantilla que responda, alguien en quien confiemos, o referencias positivas de otras personas, es decir, un prescriptor, o que sea una marca reconocida de prestigio, ... ¿qué más?

El director financiero de una gran empresa contratará un aplicativo de gestión SAP de 600 mil euros y ni siquiera considerará una oferta de un proveedor local con desarrollo propio en el que deba invertir solo 60 mil. Todos conocemos algún caso. ¿Por qué lo hace? Por tener la espalda cubierta, SAP es lo mejor (eso dice la fama que precede) y todo el mundo lo sabe, aunque ese proveedor local esté predestinado a ser la nueva "startup" de éxito de la década...

Un gran banco no aceptará una operación financiera de dudosa legalidad, por muy lucrativa que sea, porque no quiere verse envuelta en ningún conflicto que pueda poner en entredicho su transparencia y estricto cumplimiento de las normas. Alguno incluso liquidó las preferentes antes de que se montara el escándalo, ni los clientes se vieron afectados ni saltó a la opinión pública...

Salvo en contadas ocasiones -pienso en la telefonía- que son inmunes a las reclamaciones, las grandes empresas ofrecen un plus porque tienen algo que perder que han tardado años en conseguir: ese prestigio, deben cuidar su reputación.

Por cada comentario negativo sobre una empresa, se requiere cinco positivos que contrarresten. Deben cuidarse, no es lo mismo que un proveedor desconocido incumpla, a que lo haga un operador que se ha ganado el puesto por sus méritos propios. Cumplir, cumplirá que eso es lo importante, aunque no resulte una operación muy rentable.

Piénselo, ganar reputación es un intangible de enorme valor.

(Publicado en www.cajasietecontunegocio.com)

sábado, 28 de noviembre de 2015

Poner corazón

(Publicado en el periódico El Día el 28 de noviembre de 2015)

En la política. Llámelo como quiera. No basta con que ejercientes y aspirantes demuestren agilidad mental, sentido común o carisma. No basta la estrategia. Persisten la desconfianza y la abstención porque no hay corazón. Se nos pretende imponer un Estado racional, el reparto de los presupuestos objetivado con una hoja de cálculo y el análisis de los problemas como cuestiones estadísticas. Nos tratan como números y somos personas. El ejercicio de la política es una tarea de humanidades, no de matemáticas; por tanto, como no es ciencia exacta, el equilibrio, ese intangible, hay que pretenderlo con amplitud de miras y a medio plazo, sometido al escrutinio de la mayoría sin despreciar a las minorías.

En campaña. Un programa electoral son intenciones, el hilo argumental de algo más que una mera receta, algo más que una fórmula magistral, y no valen solo promesas, ya no. Y entonces necesitamos personas, primero los líderes, que parece que se bastaran solos, y después el resto del equipo. ¿Qué dicen quienes integran las listas de los diferentes partidos que optan a representarnos en las Cortes?, ¿qué acuerdos internos han alcanzado para defender los intereses de quienes vivimos en Canarias?, ¿cómo pretenden actuar? No se sabe. No se sabe ni quienes son. Todavía están a tiempo.

En lo público. Por definición, vocación de servicio, dicen, pues eso. La misión de la administración pública, la propia justificación de su existencia, consiste en procurar el bienestar de los ciudadanos en el ámbito de sus competencias, afirmo, en aquellas cuestiones que sobrepasan al individuo por economía de escala o limitación técnica. Aunque cada cual podría barrer la acera delante de su casa, parece razonable que la limpieza viaria se organice con operarios y maquinaria, y que los vecinos dejen la escoba y se limiten a contribuir al erario. Tratar cada uno su propia basura, potabilizar su agua y depurarla después, o alumbrar la calle, son comodidades que provee mal cada individuo por sí mismo. Cada servicio aporta un granito a ese bienestar global: la sensación de vivir en un espacio agradable, sin basura, con agua corriente y luz por las noches. Se entiende muy bien a la inversa: cuando los servicios básicos no se prestan o son deficientes la vida cotidiana se tuerce, no resulta placentero salir a pasear ni convivir con las moscas ni con la sensación de inseguridad.

En el trabajo. Poner corazón en nuestra actividad profesional. Enorme reto individual. Quienes se dedican a lo público lo tienen fácil, aunque quizás no se hayan percatado, porque el fin último de su esfuerzo es muy elevado: procurar ese bienestar del ciudadano del que hablamos. Bien pensado y en analogía, las empresas que funcionan, las que venden sus productos y servicios, son aquellas que aportan bienestar a sus clientes. Lo mismo, qué cosa. Entonces no queda otra: el reto consiste en introducir ese intangible, el corazón, en la vida laboral, pero no de manera altruista, sino por puro egoísmo, entiéndame, en la medida que conseguimos procurar satisfacción como fruto de nuestro trabajo, cobra sentido la energía empleada, objetivo alcanzado, mucho más satisfactorio que el dinero del salario.

En el ámbito privado. Con corazón las exigencias cotidianas se llevan de otra manera, dejan de ser una carga y se convierten en gestos de generosidad. Pruébelo, es una mera cuestión mental. Solo cambia el enfoque. Nuestra misión personal centrada en procurar la felicidad de quienes nos rodean, que todo lo que hagamos persiga ese fin. Tiene truco, solo intentarlo revierte en felicidad propia. Reparo en que no me hizo falta explicar qué es eso de poner corazón, usted lo sabe.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Chantaje

(Publicado en el periódico El Día el 14 de noviembre de 2015)

Catalán. Monotema. Artur Mas ejerce de tonto útil y se sacrifica para satisfacer los intereses de no sabemos quién. Mal que le pese, tiene los días contados, que Esquerra Republicana ya dijo que hará lo que sea por seguir con el "procés" y la CUP por coherencia ideológica exige su cabeza para empezar a hablar. Habrá un nuevo "molt honorable" de consenso justo a tiempo, estoy convencido, porque ninguno de los coaligados se atreverá con un nuevo plebiscito no vaya a ser qué. En realidad, el fin ya está conseguido con el envite, la cortina de humo y ahora atentos con la pandorga. Conseguido, sí, privilegios en la financiación autonómica, un concierto fiscal al estilo del País Vasco o la reducción de condena de los Puyol, se aceptan apuestas.

Solo emociones. Rajoy espera, fiel a su carácter; sabe que Mas juega de farol con la deuda pública catalana calificada como bono basura; las farmacias sin cobrar las recetas del sistema de salud y sin liquidez para las nóminas de los servicios esenciales que presta la Generalitat. Iniciar un viaje sin dinero, como es el caso, evidencia que nunca hubo intención real de independencia; no hay una propuesta sólida, solo sentimientos, solo chantaje, llevado al extremo y con el riesgo de que chiflados de ambos bandos se líen a trompadas en el éxtasis de la representación. Todo vale, pensarán, la Historia dirá si se les fue la mano. Los espectadores poco podemos hacer, aunque este año en casa no se brindará con cava catalán; ejerzo mi derecho al pataleo silencioso.

La salida. No veremos los tanques por la Diagonal ni se empleará el 155 ni acabará nadie en la cárcel, al tiempo. Cruce de amenazas y declaraciones en prensa, más humo, más testosterona y los mismos problemas de los ciudadanos sin respuesta. Después, en algún despacho, empezarán las conversaciones en serio, las demandas y las cesiones, y nunca sabremos en verdad cuánto nos va costar la aventura soberanista. Unos pondrán plazos para lo inevitable y los otros venderán haber defendido la unidad de España. Después vendrá la calma. En nada los medios tendrán que ocuparse de las generales y de los pactos para constituir el nuevo gobierno en minoría.

Copiar. En Canarias no podríamos hacer lo mismo, igual lanzamos el órdago y nos dejan marchar con unos cohetes, un sincero que nos vaya bien y dos palmadas en la espalda.

Pronóstico. Me mojo con tiempo de rectificar. Ganará el PP con Mariano o sin él, porque las personas de edad son más, no están para experimentos y seguir igual ya les va bien; además, los conservadores tienen una base de afiliados enorme y son (obedientes) leales a sus colores. El PSOE, castigado en las encuestas, no bajará tanto como presumen sus adversarios, los del PSOE son del PSOE, como los del Atleti. Rivera demuestra que es un gran líder al frente de un elaborado plan de marketing y da instrucciones a sus cabezas de lista para que no se expongan, un buen proyecto sin personas, y lo acabará pagando. Y Podemos, que se desinfla poco a poco, pierde identidad, transita de la "izquierda revolucionaria" a la "tecnocracia del politburó", y ya no es lo mismo; proclamar "yo voto por Podemos" es un acto de rebeldía, hacerlo exige peaje. Intención no son diputados; que se lo digan a IU o a UPyD, que en circunscripciones pequeñas, que son mayoría, con pocos escaños a repartir, no hay espacio para la sorpresa. Aquí CC luchará por el suyo, lo tiene difícil, aunque no imposible, deberá proponer algo distinto, tener voz para decir algo.


(Foto de lavanguardia.com)

martes, 3 de noviembre de 2015

Contrato psicológico

La motivación es aquello que nos impulsa a reiterar una conducta repetitiva. Porque para hacer algo por primera vez no hace falta nada, somos noveleros por naturaleza. Sin embargo, cuando hay que ir a trabajar todos los días con cierto entusiasmo debemos haber encontrado el motivo... las personas somos así.

Los expertos definen tres tipos de motivación, la extrínseca, condicionada a la obtención de dinero o reconocimiento público, a recibir un premio, en definitiva, la intrínseca, que se refiere al crecimiento personal y la profesionalidad propia, y la trascendente, que incluye todas aquellas cosas que hacemos por amor, sin esperar nada a cambio.

Ir a trabajar sin considerar que sea una condena. Hacerlo porque nos pagan es combustible de escasa potencia, incluido un aumento de sueldo, que interiorizamos muy rápidamente y lo convertimos en un simple "tiempo por dinero", que diría Rafael Mesa. Nada fascinante. En tal estado cualquier pequeña inconveniencia en la empresa se convierte en un fastidio, un cliente insatisfecho, en una molestia, y un jefe malhumorado, en motivo de suicidio.

Las empresas que cuidan a sus empleados saben que la forma de mantener la moral alta es proponer carrera profesional. Todos conocen la ruta y por tanto las posibilidades de mejora laboral. La organización pone especial empeño en fomentar la formación desde las etapas iniciales y en cada una de las metas volantes. Las empresas excelentes no dan órdenes, se limitan a delegar funciones y a evaluar resultados, y transmiten responsabilidades, trabajan la profesionalidad. Ese es el camino, esa es la energía del éxito.

Ejecutar acciones de este tipo crea vínculos entre la empresa y su equipo, orgullo de marca, fidelidad y entrega. Conducta muy apropiada en la relación con los clientes, por ejemplo. Trabajador y empresa se vinculan también con un contrato psicológico, no solo el contrato laboral con las condiciones formales, sino un vínculo más potente mucho más satisfactorio para ambas partes.


sábado, 31 de octubre de 2015

Sinécdoque presupuestaria

(Publicado en el periódico El Día el 31 de octubre de 2015)

Reparto. Como buenos hermanos. El interés político reside en poder aprovechar el regalo inesperado para un plan de choque contra el paro en todas las Islas, para vender que esos 160 millones del ITE se destinan a un fin concreto, a paliar un problema que preocupa. Así lo expuso la consejera de Hacienda, Rosa Dávila, que atiende a la voluntad de su jefe para que se vea como algo extraordinario, que ese 2% no se diluya entre los 7.000 millones que gastará el Gobierno de Canarias el año próximo. Y me parece bien, escribir un verso con esa gota de tinta... Acabar en dos años con los atascos en Tenerife, que dicen que cerrar el Anillo cuesta 300 millones, o repartirlo según la triple paridad o el número de parados o el número de Avogadro.

La parte. Ningún otro 2% trajo tanta dicha, tanta que el propio Montoro se digna a traer la buena nueva, rey mago anticipado. Quiero entender la estrategia de Fernando Clavijo: venga usted aquí, señor ministro, convoque a los medios, aclare cómo va a formalizar el donativo y de paso explique por qué cada irreductible cántabro recibe 1.000 euros más del presupuesto público para sanidad que un aplatanado canario de la colonia. Y disculpe el tono pero es que las comparaciones son odiosas, sobre todo si tú eres el más feo o el maltratado sin razón aparente. "Estuvo hábil Revilla con las albarcas y el queso de tetilla para La Moncloa", contestará ufano don Cristóbal.

El todo. Cuando le sumamos el 98% restante. Debatir "el todo" igual que se debate "la parte" confieso que me interesa más. Por ver si al final se desvela la fórmula polinómica y los coeficientes de ponderación que permiten encajar islas mayores y menores, intereses de parte, pleitos y abandonos históricos. No nos engañemos, la gestión presupuestaria no admite matemáticas, solo política. No nos engañemos, insisto, ninguna lógica numérica recomendaría dedicar los millones invertidos en el túnel de Valverde a La Frontera, en El Hierro, ni en la autovía de Arguineguín a Mogán, en Gran Canaria, ni en el viaducto de Los Tilos, en La Palma, por poner un par de ejemplos paradigmáticos. Emplear la sinécdoque, tratar de expresar la parte por el todo, es un ejercicio de retórica de alto nivel que añade picante a la opinión pública pero que no contribuye a la necesaria transparencia de la que andamos tan escasos.

Moratoria. Se acabó. Ahora el Tribunal Constitucional sentencia que cualquier empresario debe poder elegir el tipo de establecimiento hotelero en el que enterrar sus ahorros. Pues muy bien. Mis asiduos compartirán esta sensación del "te lo dije" después de no sé cuántas referencias en esta columna a la necesaria aplicación del principio básico de la competencia. Será imposible calcular el impacto negativo que esta parida legislativa -permítame ahora este exceso con el respaldo del altísimo tribunal- ha supuesto para la economía de las Islas y el empleo, enorme, sin duda. Tampoco están ya los responsables políticos de la recién desvelada tropelía a quienes exigir explicaciones. Eso tiene legislar para el lobby, que cuando se destapa el engaño, los ciudadanos ya nos podemos dar por eso que usted está pensando.

Carlos Alonso. Acepta el reto de CC y se presenta a las elecciones generales; bien sabe dónde se reparte el bacalao. Admirable el ímpetu en su declaración de motivos, dicho sin ánimo adulador. Quizás se excede en tinerfeñismo y le falte visión Canarias, porque ahora, después de tantos años de generosidad archipielágica, quien actúe para el conjunto está obligado a resolver el grave retraso de Tenerife. Loable cruzada.

sábado, 17 de octubre de 2015

La competencia, la competencia y la competencia

(Publicado en el periódico El Día el 17 de octubre de 2015)

Carreteras. Basta viajar por la Autovia del Mediterráneo para comprobar que las montañas y los valles no fueron obstáculos para el Ministerio de Fomento. O por la vecina Gran Canaria, sin ánimo pleitista, de Arguineguín a Mogán, con dos carriles por sentido con el mismo esquema viaducto-túnel-viaducto, que constata que la línea recta es el camino más corto entre dos puntos. En Las Palmas, hará unos veinte años, había atascos monumentales en el acceso por el Sur y se montaban unas peloteras tremendas en el túnel de Julio Luengo, que atraviesa la ciudad de este a oeste, problemas que se solucionaron con la famosa circunvalación y los túneles de La Laja. Hormigón y maquinaria, más viaductos y más túneles, millones de euros, en definitiva. Al hastiado ciudadano tinerfeño -que pasa sus días en la cola de la TF-5- le importa un pimiento quién debe poner la pasta, si el Ministerio, el Gobierno autónomo o el Cabildo, pero que la pongan ya. La Vía Exterior, para sortear el área metropolitana, que ya dispone de conexión con la TF-1, y el cierre del Anillo Insular, al que le faltan unos cuantos tramos y el cuarto carril, sea dicho de paso. Los atascos en Tenerife son problema nacional, cuya solución se ha pospuesto vaya usted a saber por qué.

El mercado. Un sistema que hay que defender, democrático y justo, muy de izquierdas, necesita muy pocas reglas para que funcione bien y por tanto es sencillo de supervisar para evitar abusos. Se fijan las condiciones técnicas para participar en cada sector y se le da publicidad a las opiniones de los clientes. La Administración que se ocupe de verificar si los operadores cumplen esas condiciones, que luche contra la economía sumergida, los monopolios y los atentados a la libre competencia, que ya nosotros nos encargamos de elegir; así funciona un mercado eficiente, en el que los precios los fija la oferta y la demanda. Cuéntanos qué vendes pero deja que tus clientes nos digan cómo fue su experiencia y si hubo quejas que nos expliquen cómo las resolviste. Bendito Tripadvisor.

Igualdad. Uno de nuestros sólidos principios morales. Inadmisible que ahora el Gobierno del PP permita que se pueda simultanear cobrar el paro y trabajar de autónomo, con cuota reducida, por si fuera poco. Con la espalda cubierta y sin apenas gastos, estos nuevos profesionales o comerciantes podrán bajar sus precios para competir, mientras, los que ya están, sin subsidio ni rebaja, verán como pierden clientes y son tachados de careros. Este atentado a la competencia produce una distorsión del mercado innecesaria y de impredecibles consecuencias. Y puedo entenderlo, los del PP se han dado cuenta de que la actividad emprendedora mejora las estadísticas del paro y que la prestación por desempleo funciona mal, el beneficiario la agota antes de buscar una salida formal. Vaya fracaso, los gobiernos apoyaban grandes inversiones industriales (SEPI) para ser competitivos... esto de ahora, la pretensión de que cada cual se busque el guiso, cada individuo contra el mundo, es ir a la guerra de los chistes de Gila.

En lo público. La competencia de ser competente y de competir. Que podamos elegir médico de cabecera, por ejemplo, el que mejor nos atienda, o colegio para llevar a los niños. Se conseguiría poder premiar el buen hacer y subir la calidad del conjunto. Y para poder elegir, que nos permitan opinar en la plaza pública. El futuro es la transparencia.

Viajar. Para combatir el insularismo y otros fanatismos. Y de paso descubrir el camarón de Motril, picudo como el de El Hierro


(Imagen de www.aguiaringenieros.com)

martes, 13 de octubre de 2015

Todos pierden

Con el fraude todos pierden, incluso el culpable. Perdemos todos, empresarios, consumidores,
simples ciudadanos, usted y yo. Y no me refiero solo al fraude fiscal, que también, sino a la picaresca generalizada en la que andamos metidos en este país.
Imagine una empresa que importa cerveza pero en la aduana declara que son refrescos, en lugar de un 15% de IGIC liquida solo el 5%, tiene suerte y no lo pillan. Con su cerveza "casi duty free" consigue ser la más barata de la plaza y la coloca enseguida a un precio menor que sus competidores. Los clientes piensan que han sufrido un abuso durante años por parte de sus proveedores habituales y le ponen los cuernos. Cuando se agota la partida "subvencionada" y vuelve a su precio de mercado los clientes se sentirán defraudados y pensarán que todo fue un truco para captar compradores. En definitiva, la "trampita" de un operador pone en cuestión la credibilidad y prestigio de todo el sector. ¿Y quién ganó? Alguien en la cadena de distribución que aprovechó la oferta y mantuvo su precio de venta al público, y nuestro listillo unas ventas inesperadas. ¿Vale la pena?
Imagine que tiene tiene una avería en la empresa, le dan el teléfono de un fontanero que la resuelve rápido y a un precio razonable pero, en el momento de pagar le dice que no puede hacer factura, que cobra una pensión y que no está dado de alta. (Si todos hicieran lo mismo, no habría dinero para esa pensión). Argumentará que por "lo legal" le saldría a usted más cara y de paso llama carero al gremio, sin mencionar, claro está, que en tal caso, con la factura, dispone de garantía y de la posibilidad de reclamar. Nos traslada el problema de tener que pagar sin poder justificar el gasto ni la salida de dinero. Gana el tipo que hizo la reparación, esa vez, y el trabajo de esos profesionales devaluado, imposible competir para una empresa que haga las cosas como debe.
La economía sumergida distorsiona el precio de las cosas, resultan afectados todos, no se puede permitir ni para que alguien "escape" mientras no tenga trabajo formal. Esa distorsión impedirá que las empresas del sector contraten y por lo tanto se perpetúa la precariedad. La permisividad de los consumidores y la pasividad de los operadores no permite que la actividad económica se desarrolle con normalidad y demande empleo. Denunciar estas conductas por el bien común sin condescendencia y con mano firme. No queda otra.

sábado, 3 de octubre de 2015

La demolición de CC

(Publicado en el periódico El Día el 3 de octubre de 2015)

Territorio. Demoler y reconstruir, por ese orden. Con la legislación territorial hay que empezar de cero. Somos pobres y no nos podemos permitir unas leyes que impiden invertir. Dar el primer paso y que los afectados por la apertura en el uso del suelo, quienes ven amenazado su "statu quo" -el "lobby", si hablamos claro-, acepten que la sociedad canaria no funciona sin trabajo para todos. Cambiar de axiomas, que parecen bobos con tanto territorio "frágil y fragmentado", tanta "capacidad de carga" o con la "moratoria turística" en defensa del medio ambiente con millones de metros cuadrados ya machacados y urbanizados. Esloganes del nacionalismo de los noventa para una manera de hacer política que nos ha traído hasta aquí. Desafinar el piano para afinarlo de nuevo, esa es la técnica. Y habrá que ver quiénes son los integrantes del grupo de expertos que tiene el encargo y qué plantea. Aunque no sé yo, ¿expertos para una ley del territorio?, ¿expertos en qué materias y con qué fin? Porque hablamos de decisiones políticas, duras y controvertidas, que (los políticos) tendrán que defender frente a la oposición de los del "statu quo" y los del "no a todo". Decisiones políticas primero, Fernando, no escurras el bulto, y después que los expertos le den el empaque técnico que deba tener.

César Manrique. Nuestro adorado artista sería hoy condenado por terrorista ambiental. Imposible ejecutar cualquiera de sus proyectos por mucho que nos fascinen, permitan rentabilizar nuestro patrimonio natural o nos transporten a una experiencia mística. Subir al Teide estaría reservado a intrépidos montañeros, echar la arena en Las Teresitas, una entelequia, que ya hemos visto la que se monta por intentar dotar a la playa de servicios y aparcamientos. La férrea protección actual, disfrazada de ecologismo fanático, solo pretende controlar la competencia, afirmo, porque lo escaso (suelo, hoteles...) vale más y los propietarios defienden lo suyo. Ahora que empieza el debate me atrevo con una contribución gratuita: dejemos en paz los espacios naturales, con garantías, y aceptemos que cualquier actuación sobre el territorio es razonablemente reversible, que demoler y restaurar son cuestiones de voluntad y dinero; alcanzado tal nivel conceptual solo faltaría determinar quién se hará cargo de la restauración llegado el momento, el promotor mediante una tasa o la Administración en compensación por los beneficios que toda inversión aporta al bien común. Y por supuesto exigir proyectos de calidad y atender las alegaciones en la exposición pública. Escrito queda.

Millones. Que vienen de la UE a Canarias para fomentar el empleo, favorecer la investigación y el desarrollo tecnológico. Gestionar ese dinero requiere otra demolición controlada y repensar el sistema. Porque no basta con canalizar subvenciones ni emplearlo en gastos de estructura propia. La búsqueda de la rentabilidad a largo plazo en sectores estratégicos, que se consolide, mediante participaciones, como capital semilla o cualquiera de los nuevos mecanismos de financiación.

Fraude. Demoler las bases que sostienen la convivencia ciudadana es mucho más difícil. Porque vivimos en un país donde proliferan las pequeñas corruptelas y la moral pública permite al individuo justificar casi cualquier conducta. Y entonces, en un bar, comentan que fulano, al que todos envidian, se saca no-sé-cuántos-mil-euros al año por alquilar en negro su apartamento a los turistas y yo ni quiero saberlo ni me hace gracia. Y me da por pensar lo que nos cuesta cobrar a los profesionales, previa liquidación del IGIC, deducción del IRPF y pago de la cuota del autónomo; entereza.

Plenilunium. Un éxito, sin duda. Queda demostrado que los chicharreros somos de natural casero y que solo salimos a la calle cuando salimos todos, todos o ninguno.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Enfermedad de Alzheimer

Día mundial para la concienciación sobre esta enfermedad. Salen hoy muchos artículos y referencias al respecto. Porque es terrible, desconocida y da miedo. A mí me da miedo. A quienes la padecen también, estoy seguro, aunque lo más probable es que no sepan de qué se trata y si alguna vez lo supieron, se les olvidará. Tanto da, adquirir esa conciencia, afirmo, por mucho que haya quien diga que así el paciente puede programar el futuro, pero no es verdad.

El Alzheimer es una lucha interna, dolorosa y cruel, que no estás dispuesto a perder, ni piensas rendirte ni vas a confesar que no te acuerdas. Tú estás bien, pero te falla la memoria y entonces rellenas ese hueco, primero con otro recuerdo similar, plausible, después con cualquier cosa, el argumento de una película, la trama de una novela o pura imaginación. Al principio no pasa nada, crees, porque son detalles nimios los que hay que completar, pero no quieres que nadie te descubra.

El neurólogo nos lo explica: es la verborrea consecuencia de querer aparentar normalidad. Pero cuando te enteras ya es tarde, ya han pasado un par de años, porque no puedes arrastrar al especialista a una persona que está bien, que se olvida de pequeños detalles pero que hace una vida normal. Cuando vas al médico, con alguna treta, claro, ya es tarde. Aunque más vale tarde, porque el tratamiento ayuda a superar la enorme frustración y a convivir con la terrorífica evidencia de que no solo no sabes dónde están las llaves, sino que piensas que en nada tampoco sabrás quién eres.

Frustración, enfermedad de la frustración... lees un párrafo y ya no te acuerdas de las primeras líneas, tenías un coche y un buen día tus hijos te lo roban... El tratamiento ayuda a controlar la frustración, no sé cómo, pero ayuda. Y entonces funciona la rutina, los paseos, un helado, ir al fútbol, un día voy con mi hijo y otro día con un sobrino, creo, y lo pasamos bien.

Y cuando se controla la frustración ya solo queda la terrorífica evidencia, pero no nos puede vencer. Y cada día es un día más, a veces un poco mejor y a veces un poco peor. Y entonces llegamos a este punto y nos concentramos en lo único, en que ese día de más, cada día de más, sea un día feliz.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Buen rollito

(Publicado en el periódico El Día el 19 de septiembre de 2015)

Clavijo. Pues claro. No queda otra. No sé cómo proponen que se gobierne quienes objetan de la conducta del presidente, ¿al taponazo? Para guerrita ya tuvimos la de Rivero con el ministro Soria que no sirvió para nada. Una cortina de humo para que los problemas quedaran sin resolver. Pues sí, el "buen rollito" debe estar presente en todas las facetas de la vida: en la política, en el mundo de la empresa y en las relaciones personales. Quien lo practica se obliga a estar de buen humor, a escuchar, a respetar, a no dar nada por supuesto, a obviar prejuicios, denota confianza en uno mismo para entender qué pasa, ayuda a preguntar e impide las falsas expectativas. Muy de Fernando que siempre ejerció aquello del "be water my friend" que promulgaba el maestro Bruce Lee. Ahora incluso va más allá porque el "buen rollito" requiere proactividad y además se contagia a la otra parte, una excelente técnica para negociar.

Montoro. El regalo de los 160 millones del ITE es tan así que parece mentira. No se había visto al PP de Rajoy tan generoso desde que prometió bajar los impuestos. Descubrimos de rebote que una tasa que había desaparecido en el resto de España se sigue recaudando en Canarias, como reliquia fósil, como nuestros bosques de laurisilva, como parte de un REF cuya finalidad última era aligerar la presión fiscal. Pues no entiendo nada. Si esos millones los pagan los empresarios canarios, ¿dónde está la gracia? "Sabléalos y quédatelo tú, y ponte la medalla, total, ya me apañaré yo para quitártelo de cualquier transferencia corriente", le habrá dicho ufano Montoro a Rosa Dávila. Y es que el dinero de los impuestos no viene de París, los niños tampoco y el que parte y reparte, ya se sabe. Montoro intenta el "buen rollito", pone la sonrisilla pero se delata impostada.

Alpidio. A saco. Lo dijo claro: si el PSOE expulsa a los concejales amotinados de La Frontera, él y el resto de afiliados salen detrás. Le faltó decir a dónde iría y si son todos, todos, o solo una parte. "Queremos entrar en las instituciones", afirmó, es decir, que AHI haga hueco. Reacciona AHI e invoca el pacto autonómico, lógico, aunque no sé quién lleva razón. Si era un acuerdo en cascada, ¿qué pasó en El Hierro? En cualquier caso, no creo que estas vicisitudes locales afecten a la estabilidad del Gobierno de Canarias aunque haya tantísimo interés.

Román. Este sí. Que dice que al Congreso se presentaría con el PSOE, al menos por Las Palmas, con "buen rollito". Se especula porqué y yo me atrevo a descifrarlo, "porque en Nueva Canarias somos de izquierdas no como los de Coalición Canaria que son como los del PP", proclama. Y se viene arriba "porque somos tan de izquierdas como el PSOE, pero somos de aquí y Pedro Sánchez no nos manda", sentencia. Y al final irá solo, estoy seguro. Román enreda y sabe que el nacionalismo canario lo tiene difícil para las generales, muy difícil.

Futuro. Ahora bien, el "buen rollito" es solo una herramienta, no puede ser un fin en sí mismo, al menos en el ejercicio de la política. Canarias necesita algo distinto a lo de ahora, por el bien común, incluso para quienes se creen beneficiados por el sistema. No nos podemos permitir mantener la moratoria turística mientras haya tantísimo terreno urbanizado y el negocio turístico no pare de crecer, no se puede mendigar para el REF económico mientras no sea vinculante para los Presupuestos Generales del Estado. Con los pies en el suelo, algo nuevo, ya.

(Foto de www.laprovincia.es)

martes, 15 de septiembre de 2015

Motivos éticos

Compartí experiencias con un colega compañero de profesión en la dirección de empresas. Comentábamos los conflictos que surgen cuando nos topamos con una conducta inadecuada por parte de la propiedad que afecta a la gestión del negocio. Es decir, cuando la empresa, su órgano de gobierno, pretende saltarse algún aspecto de la legislación vigente o inaplica alguna obligación, incluso moral, con alevosía, por decirlo con cautela.

Podría ser no tener en cuenta algún principio de las relaciones laborales, el pago de retribuciones, las cotizaciones, los horarios o cualquier otra cuestión que afecte a los trabajadores de la empresa. Podría ser el escaqueo de alguna obligación tributaria o la inobservancia premeditada de alguna obligación normativa. Incluso una discrecional política comercial que discrimine a unos clientes sobre otros, el empleo de ingeniería contable o el empleo de una trama de sociedades interpuestas para dar opacidad al reparto de beneficios. No solo cuestiones ilegales, que a veces también, sino comportamientos que son difíciles de explicar.

Francisco González, presidente de BBVA, sostiene que cualquier acción que realice una empresa -habla de la que él preside como una declaración de intenciones- debe ser "legal, ética y publicable", debe cumplir las tres condiciones. Una forma de moverse en el mundo empresarial que podría extrapolarse a cualquier sociedad mercantil o actividad profesional. La última de ellas, que sea publicable, una garantía autoimpuesta, en el sentido de exigir ser transparentes.

Coincidíamos en la incompatibilidad de la acción directiva cuando ocurre que la propiedad pretende reiterar esas conductas inapropiadas, no solo por el escaso interés de convertirnos en cómplices de la tropelía, sino también porque el trabajo profesional pierde interés, además de lo difícil que resulta estar alineados con un proyecto contaminado, por no decir imposible.

Coincidíamos también en lo complicado de gestionar una organización insana, porque siempre trascienden esas cuestiones inconfesables. Al final "se sabe" cómo se hacen las cosas y ese estilo acaba impregnando el día a día. Nadie admitiría un sistema de dirección por objetivos o de motivación por el logro en una organización cuyos resultados no fueran totalmente transparentes. En un negocio en el que el dueño mete la mano en la caja sin control, por poner un ejemplo, no hay seguridad de que alguna otra persona también lo haga.

El directivo que se encuentra con estas circunstancias debe intentar provocar los cambios necesarios para normalizar la situación. Si no puede, debe tomar la decisión de abandonar el proyecto, sin más, porque denunciar las irregularidades detectadas no es su responsabilidad y atentaría con el principio de confianza. La discreción es uno de los valores que se exige al directivo, la complicidad, no.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Resistencia al cambio

(Publicado en el periódico El Día el 5 de septiembre de 2015)

Partidos. Me como con papas mis propias palabras; ni Podemos ni Ciudadanos, qué pena. Mi tocayo
Iglesias abre la mano a cualquier espíritu de izquierdas que quiera sumar, sin importar la ideología; qué poco duró la revolución. Y el de Rivera no es un partido político, es solo una campaña de márketing que vende esperanza pero es humo: un sólido politburó, unos afiliados que participan de la pantomima, pagan su cuota y votan "primarias", y patada rápida para quien no vaya al paso. Primero la UPyD de Rosa Díaz y ahora estos dos, con el carisma de sus líderes, nudo y desenlace, que me vienen al pelo para terminar de darle forma a mi tercer libro, "Guía práctica para crear un partido político de éxito", tarea pospuesta "sine die", pero que hubiera estado incompleta sin toda esta historia reciente.

Elecciones. Ahora sí. Las elecciones generales para el 20 de diciembre, palabras mayores, política de verdad, de esa que puede hacer que las cosas cambien para mejor o para peor según decida el pueblo con su incuestionable sabiduría. Rajoy se enfrenta a su reelección con todo el simbolismo posible, en competencia con el Niño Jesús y el Gordo de la lotería.

Falta de atención. Esto es lo que pasa cuando alguien se empeña. Tenaz Ferrusola, la ideóloga catalana detrás del pequeño gran hombre, que trazó su plan del que se cumplen sus hitos. Eso es lo que pasa cuando no se presta atención a las pequeñas concesiones: primero, erradicar el bilingüismo; después, controlar la educación para contar su propia historia y tener paciencia, mucha. Nadie se preocupó en serio mientras los nacionalistas daban mayorías en Madrid. Y aquellos tiempos derivan en este conflicto que, pase lo que pase, producirá una honda fractura y su cicatriz imborrable. Igual que en Europa con la que se nos viene encima después de haber mirado para otro lado en Siria o en el África negra. En este mundo globalizado no se puede pasar, ahora la tragedia y a poner tiritas sin intentar siquiera enfrentar el fondo del problema, no aquí, sino allí.

Esta isla. Ni cien días de gracia ni toda la eternidad. Me arriesgo a que me tachen de mal tinerfeño, otra vez, como hizo el ínclito cuando algo dije sobre la incomprensible política del Cabildo de Tenerife, su intervención en la economía y sus encomiables fracasos sufragados con su dinero de usted; entre otros, un campo de golf, los casinos, las bodegas insulares, las cooperativas agrarias desaparecidas y ahora, por inacción, el turbio asunto de las aguas residuales que van al mar sin depurar. Eso es lo que pasa cuando se procrastina en el ejercicio del gobierno, que queda la herencia, que le explota al heredero. El causante y el heredero, atados por la desidia del primero y los compromisos del segundo, que parece que algo hay, y a eso voy, a ver si trasciende algo nuevo. De momento nos tratan con idéntica condescendencia y no hay necesidad ni de medias verdades con lo del tren del sur, ni de anillos insulares a los que les falta un carril, un puente y no sé cuántos túneles.

Competencia. La competencia es la solución, afirmo, pero qué miedo da. Tenemos una moratoria turística y millones de metros cuadrados urbanizados, listos para edificar, en los que ya no se va a atentar contra el medio ambiente. En los estados de Georgia y Lousiana, después del huracán que acabó con todo, liberalizaron por completo las relaciones laborales y la economía crece por encima del resto. En definitiva, el paro no baja por miedo a la competencia, qué miedo da.

sábado, 22 de agosto de 2015

El problema moral de las aguas residuales

(Publicado en el periódico El Día el 22 de agosto de 2015)

Depurar. O no hacerlo. El trasfondo es una cuestión moral. Las partes en litigio sabían del asunto desde hace años, guardado en la gaveta hasta que alguien en el Gobierno de Canarias decidió mandar la sanción. Sabían que el sistema de depuración en Santa Cruz no es suficiente, que nunca funcionó al máximo de su capacidad y que el "by-pass" al mar era la solución rápida, barata y satisfactoria. No ahora en 2015 ni el año pasado ni hace cinco, un problema que nadie se ha propuesto a resolver. El alcalde Bermúdez actúa bien, después de toda una legislatura indemne; "que sea una instalación insular", exige, aunque ya lo era, por recoger aguas de los tres municipios. Que le pregunte a Pepe Fernández, gerente del Consejo Insular de Aguas, y que le pida explicaciones de por qué en Adeje-Arona, sí, y en el área metropolitana, menos. Javier Abreu da en el clavo y se pregunta por qué le cobran un servicio que no se presta. Javier, le cobran la depuración a La Laguna y a cada hijo de vecino en el recibo bimensual. Por eso hablo de conflicto moral, por no mencionar el penal que debería llegar después, por lo económico y lo medioambiental, de oficio, si confiamos en la Justicia.

Depurar. Responsabilidades, que las hay, que todo este contubernio se perpetra a plena luz de día sin que nadie niegue la inacción ni los vertidos. Cabría preguntar a qué se dedica el dinero recaudado para este fin, porque hubo un tiempo en que la empresa pública destinó mucho a dotar insultantes planes de pensiones para su personal directivo, ¿y ahora con la empresa mixta? Cabría preguntar también si en el famoso último contrato de concesión, el de Zerolo y Las Teresitas, no estaban contempladas las obras para el cumplimiento normativo y por qué no se han ejecutado, en su caso. Además, que desde el gobierno autónomo contesten por qué la denuncia llega ahora y no mil años antes, que hubiera servido, como ha ocurrido, para que se sienten a resolver el tema, y qué hará la nueva directora general en defensa de los consumidores para restituir el dinero cobrado por el servicio no prestado. Esperamos respuestas.

Depurar. Las aguas negras, se entiende, una obligación legal. No solo en Santa Cruz, sino en muchos otros municipios en toda la isla, en todas las Islas. Porque los vertidos son de titularidad municipal, ojo, que por eso es el Ayuntamiento de Santa Cruz quien recibe la denuncia, por muy obligado que esté el Consejo Insular a coordinar las infraestructuras de ámbito comarcal. Alcaldes y concejales, actúen, porque el problema es suyo y las consecuencias penales también. Lo de pedir dinero a Madrid es una solución que permite achicar balones y echarle la culpa al PP, aunque lo suyo es que las depuradoras se financien con el dinero de la tarifa que paga el usuario y la venta del agua depurada.

Depurar. La política y los intereses de parte. Tanta matraca en defensa de nuestras playas contra las prospecciones del petróleo para evitar el apocalipsis del modelo turístico, mientras millones de litros de aguas residuales se van al mar todos días sin tratar. El piche era una hipótesis que quedó en nada y la caca que flota es una realidad que a nadie parece importar.

Depurar. La conducta de las personas e introducir criterios morales. En nuestra sociedad española cualquiera justifica incumplir normas y contratos. La falta de vocación de servicio público desautoriza el monopolio, nefasto para el interés ciudadano. Competencia regulada o férreo control. Porque el dinero se impone a cualquier precio, qué horror.


jueves, 13 de agosto de 2015

Asesoramiento externo

La contratación de profesionales externos a la empresa, aunque solo sea para la ejecución de cometidos puntuales, no es una cuestión sencilla. Al empresario le cuesta decidirse porque cree que nunca tiene suficientes referencias que garanticen la confianza que este tipo de relación exige. En definitiva pretendemos que alguien ajeno a la empresa nos dé su punto de vista, nos diga cómo realizar determinadas tareas o verifique que las cosas se hacen cómo se deben hacer.

Y, claro, es difícil encontrar a ese alguien que sea capaz de comprender qué pasa en nuestra empresa y de aportar algo trascendente, aunque hablemos de cuestiones de alta especialización técnica como la fiscalidad, los aplicativos informáticos o el marketing…

Aparece un pensamiento contradictorio. Tenemos claro que algo hay que hacer, que no mejorar todos los días supone perder competitividad, vemos que nuestra competencia innova, abre nuevos canales de comercialización e incluso que sus trabajadores tienen más iniciativa que los nuestros… pero, pero, “si como empresario he llegado hasta aquí, ¿qué me viene a contar este chaval?, digo yo que si supiera hacer todo eso que dice que sabe hacer, sería empresario y ganaría mucho dinero… los consultores solo nos dicen lo que ya sabíamos, no aportan nada nuevo”. Vaya dicotomía.

Hay quien incluso se decide y recurre al asesoramiento externo y trata de verificar que el asesor contratado, como-ya-suponía, no sabe nada. Y entonces lo somete a interrogatorio y cuestiona cualquier recomendación, discute cualquier comentario, pone pegas a cualquier sugerencia.
El empresario y su equipo se “defienden” de la persona que han contratado: cuanto más fracaso de la acción de asesoramiento, más satisfacción. Todo para demostrar quién es el gallo que manda en el corral. Vaya fracaso.

En estos casos mejor es abstenerse, créame. Quienes se dedican a la consultoría tienen corazón y el dinero no compensa todo ese proceso de mal trago. Corazón y experiencia.
Pueden aportar ideas novedosas, resolver cuestiones sencillas, aplicar procedimientos que se utilizan en otros sectores para atacar problemas recurrentes.

El consultor externo es una ayuda, es alguien a quien preguntar, con quien hacer equipo durante ese corto periodo de tiempo. El consultor no trae todas las soluciones bajo el brazo como un mago con su varita, no se trata de eso, ese no es su papel. Es una pieza fundamental para ayudar a encontrar soluciones desde otro enfoque, para ayudar a plantear el negocio desde otro ángulo, … porque las cosas no cambian si hacemos siempre lo mismo. Esa voluntad de “sacarle partido” a ese profesional que asesora es la clave del éxito.



sábado, 8 de agosto de 2015

Primero Cataluña y después Canarias

(Publicado en el periódico El Día el 8 de agosto de 2015)

Inadmisible. No hay nada peor que el amor no correspondido. Cumplimos las exigencias de déficit,
seguimos en el pódium de toda estadística negativa, empezando por el paro, y nada: al gobierno del PP no le merece la pena invertir en Canarias. Los canarios somos un pueblo dócil, crédulo y ultraperiférico. Y no exagero: 123 euros por habitante asignados a las Islas frente a los 586 que invertirá el Estado en la ancha Castilla. Nuestro famoso REF no sirve ni como excusa para explicar por qué Canarias debería (debe) recibir mayor inversión pública, les da igual. Esto funciona todavía al estilo de las viejas colonias: la reserva de ciertos monopolios estratégicos, la aduana que nos impide participar en el mercado globalizado y tratar a nuestros representantes en Cortes a cuerpo de rey, que en Madrid, con pasta, se vive muy bien.

Responsables. Preguntemos a los nueve diputados canarios del PP, incluido un ministro, elegidos por la mayoría de los canarios: Celia Alberto, Matilde Asián, Paco Cabrera, Guillermo Mariscal, Águeda Fumero, Pablo Matos, Ofelia Reyes, Manolo Torres y José Manuel Soria, ojo, ni Asier Antona ni Antonio Alarcó. Conocemos la respuesta: nos intentarán convencer de que el castigo podía haber sido mucho peor. Preguntemos a los canarios que eligieron por mayoría a este equipo campeón, en qué pensaban, si se arrepienten con dolor de corazón y propósito de enmienda, y si aceptan la penitencia con católica resignación. Alguno de estos nueve, los nueve, incluso, podrían jugarse el puesto por defender Canarias para que saliera mejor en la foto de los Presupuestos Generales. Pensará usted que eso no me lo creo ni yo, que estos figuras no van a mover un dedo. Tiene razón, no hay coraje para plantear siquiera dejar de ser medianeros.

Confianza. Se recupera el bipartidismo y pierden fuelle los partidos emergentes. Habrá que reconocer que la gente prefiere borrachito conocido que alcohólico anónimo. No se fían de unos ni de otros y por eso siempre gana la abstención aunque a nadie le importe. No se fían de los partidos nuevos que van de demócratas y no lo son, repiten las mismas conductas en el poder. Tampoco del PP ni del PSOE, que son más de lo mismo. Algo ha cambiado, sin embargo, porque hace nada parecía imposible fundar un partido con expectativas de triunfar y se ha demostrado que sí se puede. Queda espacio para otro nuevo proyecto político que conquiste a los que no votan y a quienes no les convence nada de lo que ven.

Detalle. Sufrimos al camión de la basura mientras disfrutábamos de una cálida noche de verano. Así, de tú a tú, cerquita, sentados en la terraza de un bar. El propietario se disculpa, sabe que no es agradable, "ocurre todos los días -relata-, pasan muy pronto, con la gente todavía cenando, por aquí delante y por todos los negocios de la zona". Queda todavía una hora para cerrar la cocina, luego recogen y después sacan la bolsa al contenedor y ahí queda hasta el día siguiente. "Bastaría retrasar la ruta hora y media", sentencia. Ni los responsables municipales ni la empresa concesionaria saben del problema. El servicio se presta a saco, plim, plam, no hay nadie en el detalle. La excelencia no requiere más dinero ni más recursos, solo escuchar, observar con atención y proponer pequeños ajustes. Los servicios públicos son muy fáciles de gestionar cuanto todos los implicados tienen interiorizado para qué se prestan.

Augurio. Cuando sea viejito vaticino tener mucho poder e influencia, por viejo, no por diablo, con tanta experiencia y sin apenas competencia: todos mis contemporáneos llevarán muchos años en modo "me da igual".


lunes, 3 de agosto de 2015

Inspección constructiva


image-2CSP. Si es que si no se puede es que no se puede. Son las 7 de la tarde de un sábado en una céntrica  calle muy transitada, el operario lo intenta pero no lo consigue, solo atasca, hace que los transeúntes tropiecen, no puede barrer, imposible y se convierte en un obstáculo más en la vía pública. Y no hace nada mal, solo que no hay sitio. Ese día y a esa hora seguro que se trata de un servicio de apoyo que pretenderá hacer un repaso ante la gran aglomeración de personas. Pero no consigue nada, no puede ni mover el carro ni mucho menos utilizar el cepillo.

Estamos en una zona turística, son las diez de la mañana. En el paseo junto a la playa hay mucha gente que hace cosas distintas. Muchos turistas que practican running o que solo caminan para aprovechar las horas de menos calor. Comparten acera con los trabajadores de las empresas de logística que completan sus repartos, el suministro para la restauración y el comercio. La máquina del servicio municipal pretende completar el baldeo: imposible sin mojar a las personas, para, continua, espera, no puede.

En la ciudad en el barrio del ocio tranquilo. Se han puesto de moda unos cuantos locales con sus terrazas en la calle, atraen un público de mediana edad que conversa. A las 11 de la noche deben recoger el tinglado para no molestar a los vecinos. A las 10 de la noche, todos los días, pasa el camión recolector en su ruta para retirar los RSU. Los clientes protestan por el ruido y los olores, están cenando. A las 11 y media las cocinas de esos restaurantes terminan la jornada y depositan la basura en los contenedores... allí quedará hasta el día siguiente.

Situaciones cotidianas, ejemplos reales estos tres casos, que se resuelven con una inspección constructiva que observe cómo y cuándo se ejecutan las diferentes tareas que forman parte del servicio público. Que observe y aplique sentido común. Que escuche a los implicados y que busque el consenso entre todas las partes implicadas. La diferencia entre un servicio deficiente y otro excelente no siempre es cuestión de más recursos ni de invertir más dinero, casi siempre se consigue si se emplean bien las cartas.


sábado, 25 de julio de 2015

Política piramidal multinivel y algo más

(Publicado en el periódico El Día el 25 de julio de 2015)

Teoría. Los afiliados pagan sus cuotas atraídos por la ideología y el carisma del líder, votan en procesos de primarias de acceso restringido, restringido por los padres fundadores, que emplean la propia organización para dar impulso a sus candidatos oficiales. Las bases legitiman el sistema pero no pintan nada, no se pide colaboración, sino apoyo. No hay democracia, no es suficiente compartir los principios de la acción política ni significarse ante la asamblea. Las listas se dictan desde arriba, evidencian el miedo a una democracia real y participativa en donde se imponga la mayoría. No hay autocrítica ni se admite discrepancia con el pensamiento único. Estamos apañados, porque así se comportan los partidos políticos de nueva echadura, los que prometían regeneración, ya no sé si a imagen y semejanza de los de la casta, que puede ser, aunque en aquellos tales conductas no se muestran tan evidentes. Me tranquiliza pensar que en el fondo subyace ambición económica, que con la representación obtenida en las pasadas elecciones entra dinero para pagar coordinadores, portavoces y gabinetes de prensa... "Business is business", aunque sea piramidal.

Grecia. Una cosa fue impedir el cataclismo económico con el rescate a los bancos y otra es pasarse. Admítame la indignación, porque no tiene nombre emplear dinero público para reducir la estructura de aquellas entidades quebradas con el generoso acuerdo, aún vigente, consistente en indemnizar a los agraciados con 45 días de despido, una jugosa paga compensatoria hasta la edad de jubilación y un espléndido plan de pensiones para el retiro dorado; ese asunto tenía una solución igual de eficaz y mucho más barata. Admítame también la analogía, porque ayudar a los griegos a salir del bache me parece muy bien, solidaridad con nuestros socios, pero sin dispendios. Porque eso de las prejubilaciones masivas, los engaños al Estado con las pensiones o la boyante economía sumergida, pues no. Aquello de maquillar las estadísticas, tampoco. Somos buenos e idiotas.

Volar. Esta semana la compañía aérea Norwegian anunció vuelos baratos a la Península en el salón noble del cabildo tinerfeño. Estupenda noticia. Formidable que nuestras autoridades insulares muestren su entusiasmo con la iniciativa de estos avispados inversores escandinavos, pero de ahí a instalar un panel de precios, logotipos y promocionar al nuevo operador... En fin, esa foto no respeta precisamente la competencia que pretenden impulsar. Y una segunda reflexión, al hilo del REF económico que resta por negociar: si una aerolínea ganará dinero con vuelos a 60 euros, ¿por qué subvencionamos el 50% de billetes de primera clase, por ejemplo, con su solomillo, su whisquito y sus manises? Habrá que reconocer que el sistema actual no está bien del todo. Aunque en el Gobierno de Canarias no confíen y aunque haya empresas que pierdan el chollo, bastaría con la bendita competencia y destinar ese dinero del REF a educación o a sanidad, que hace más falta. No es que lo diga yo, los vuelos baratos los vende el presidente del cabildo.

Limpieza. El alcalde de Santa Cruz nos invita a cuidar nuestra ciudad, a quererla mejor. Apunta, con acertado criterio, que no es suficiente destinar más dinero a disponer de más recursos para la limpieza si no hay implicación ciudadana. Ha dado en la clave, imprescindible que coja las riendas, que lidere el cambio de actitud, vaya reto, primero conseguir que los funcionarios -incluida la policía local- y el personal de las concesionarias, interioricen cuál es el fin último de su trabajo.

Hoy 25 de julio. El mérito para los cientos de milicianos anónimos que arriesgaron sus vidas, tenían poco que perder y defendieron su honor. En Santa Cruz aun necesitamos de eso.


martes, 14 de julio de 2015

Apagón en TLP

Los miles de participantes de TLP 2015 quedaron off-line durante varias horas. Tras el trepidante arranque de uno de los eventos más importantes en su género a nivel mundial, el recinto ferial de Santa Cruz de Tenerife se desconectó de internet por alguna causa que los técnicos no han sabido explicar. De los prometidos 30 GB de velocidad de conexión a cero. Desconcierto inicial, la megafonía anunció que la organización trabajaba en buscar solución al incidente, caras de decepción y algún abucheo durante los primeros minutos.
Y algo ocurrió. Unos y otros levantaron la vista de sus monitores y descubrieron a los que estaban a su lado, aficionados también a los videojuegos, a pasear por la nube y a transitar internet. Se descubrieron allí, cara a cara, al lado, justo detrás, enfrente. Nada más que hacer, solo esperar. Y el murmullo inicial se convirtió en un estruendo de gente que conversaba, que se conocía, que se enamoraba... Tenerife Lan Party triunfó como nunca antes, como improvisado punto de encuentro real, no virtual, de miles de jóvenes que decidieron salir de su mundo obligados a vivir con intensidad unas horas de contacto humano.
Nadie se percató cuando la fibra óptica volvió a conectar...


sábado, 11 de julio de 2015

Próxima parada: esperanza

(Publicado en el periódico El Día el 11 de julio de 2015)

Preámbulo. Nadie esperaba un discurso de investidura que invocara al espíritu de Tolstói para llamar a la revolución pacífica. Fernando Clavijo transitó los lugares comunes de la ultraperiferia, el crecimiento sostenible, el fomento y el impulso. Ideas claras, pragmático y predecible. Sin embargo, parece alguien distinto.

Consenso. Es lo que tiene tender la mano, que descoloca a los que están en otra onda. Una reacción natural, que conste: la actitud frente a los acontecimientos en la gestión del cambio arranca siempre con escepticismo. Eso afirman Alan Hooper y John Potter, profesores de liderazgo de Reino Unido, cuando estudian qué pasa en cualquier importante transición en una organización, esquema extrapolable a nuestra situación socio-política. Escepticismo y después una etapa de entusiasmo, de optimismo creciente, a medida que se definen las acciones a implantar. Efímero, porque los cambios tardan demasiado, los resultados no se ven, la propia actividad sufre, se instala el pesimismo hasta que alguien cuestiona si en verdad tanto esfuerzo merece la pena. En ese momento habrá críticas feroces de los opositores, los saboteadores celebrarán el fracaso y cundirá el desánimo entre los que pretenden "cambiar la historia de esta tierra", como propuso poético el aspirante... La historia personal de quienes vivimos en ella, seguro que quiso decir.

Constancia. Si persevera durante el "paso del desierto" empezarán a vislumbrarse pequeñas mejoras que poco a poco servirán de combustible para seguir adelante. Entonces alguien comentará que quizás no fue tan mala idea y aparecerán los primeros resultados. Esto va así. Si se consigue que todos empujen se llega antes y si colocan palos en las ruedas se tarda más. El equipo de gobierno no solo debe propiciar el cambio, sino también denunciar las zancadillas y esquivar los golpes. Atentos a la oposición, de la que esperamos una conducta acorde a las circunstancias y al nuevo talante de los partidos del pacto. Responsables todos.

Medidas. Este proceso requiere ideas, liderazgo y enfoque. El análisis ya está hecho, un diagnóstico preciso que todas las fuerzas políticas se han esforzado en transmitir. Ahora hay que ponerse. Y deben ser exigentes, ya no hay más tiempo para medias tintas ni paños calientes. El nuevo gobierno que se empeñe en facilitar la actividad económica, como prometió el presidente entrante, como única vía para hacer funcionar el sistema. Y luchar contra el fraude para el mismo fin, no solo contra el fraude fiscal. Y plantear medidas a largo plazo con valentía y hablar con Madrid de otra manera y reconstruir el REF para que sea un verdadero instrumento diferenciador.

Utopías. La herencia a beneficio de inventario. Porque el punto de partida es el que es y no otro, y por tanto hay intenciones que será difícil transformar en otra cosa. Incorporar las universidades a la vida civil, enseñar idiomas con eficacia o mejorar la sanidad pública, seremos pacientes. Entre todas, el sueño recurrente de devolver la agricultura al papel protagonista en nuestro paisaje, hasta el punto de proponer avanzar en la soberanía alimentaria. Vaya paquete para el debutante Narvay Quintero, que no solo deberá luchar por los dineros de Europa para los cultivos de exportación, sino que también tiene el encargo de incrementar el autoconsumo, de papas, se entiende, que el de electricidad José Manuel Soria, lo tiene prohibido. La agricultura y su dicotomía, como elemento etnográfico o como actividad económica productiva. Siempre el problema es de comercialización: imaginación para competir en el mercado, para poner en valor su verdadero valor, garantizar la trazabilidad, organizar a los productores, simplificar cómo se factura. Menos burocracia, en definitiva, la solución parece que siempre es la misma.


domingo, 5 de julio de 2015

Copiar y pegar

Que tire la primera piedra. Quién no ha practicado el peligroso “copiar y pegar” en la redacción de los pliegos de prescripciones técnicas, quién no se ha visto con el plazo al cuello o con la mente en blanco. Quién no ha pensado que si el ayuntamiento de Madrid, por poner un ejemplo, publica determinado pliego, el contenido va a misa, bendecido de principio a fin, que el “copiar y pegar” en este caso no tiene riesgo, que por algo son los más grandes, los que más recursos tienen y los que más se la juegan… La experiencia me dice que no es un argumento sólido y que en todos sitios cuecen habas.

No será la primera vez que el pliego de un gran contrato (de varios de millones euros anuales) anuncie en su primer epígrafe la intención de verificar únicamente los resultados obtenidos mediante su ejecución y después dedique un centenar de páginas a describir con pelos y señales los medios que el contratista debe disponer, sí o sí, para la prestación del servicio. En otras entradas ya hemos comentado que esta práctica tan habitual condiciona las soluciones técnicas que podríamos esperar de las empresas que pretenden participar en el concurso.

Tampoco nos sorprende que en el pliego de la limpieza viaria de Villaarriba del Valle se haga referencia a determinada plaza de Santa Marta de la Montaña, que aunque sean municipios de ficción, el error produciría tremenda confusión a los licitadores. Y no solo porque cada administración contratante tiene su propio callejero sino, sobre todo, porque cada contrato obedece a un objeto preciso, que tendrá muchas cosas en común pero que no es necesariamente idéntico. “Copiar y pegar” es la vía de entrada de errores recurrentes en los procedimientos de contratación, un contagio no detectado por prisa o por falta de experiencia en la gestión de ese tipo de servicio en concreto.

En la contratación de servicios públicos estamos inmersos en un cambio de modelo. La selección del contratista es importante pero la ejecución del servicio y el control de esa ejecución lo son aun más y así debe quedar reflejado. Vamos a pliegos más abiertos, más modernos, que permitan que las empresas puedan aportar su propia experiencia mediante con nuevas soluciones técnicas (artículo 22 del TRLCSP). Un buen pliego técnico evita muchos problemas durante la ejecución, eso lo tenemos claro, evitemos la tentación.

(Más contenidos en http://controldeservicios.com/blog/)

jueves, 2 de julio de 2015

Herramientas de alfarero

Todavía hay empresarios convencidos de que sus empleados solo quieren más dinero por menos trabajo: la aspiración de todo asalariado, que tendría otras muchas cosas que hacer si no necesitara ganarse el sustento. Y no están contentos, imposible, claro, unos con el enemigo en casa y otros viendo la vida pasar.

Las empresas son otra cosa. Son el proyecto transcendente de sus promotores, incluso más importante que su propia familia, como afirma un buen amigo empresario, en el extremo. Una empresa es mucho más que un balance saneado y unas expectativas de crecimiento, es una idea transformada en realidad, una superación constante, sobre todo al principio, y un logro del que estar orgulloso. Alcanzar, además, felicidad personal es una aspiración legítima.

Para mejorar el funcionamiento de la empresa hay herramientas, no solo para las cuestiones productivas, sino también para hacer más fluidas y saludables las relaciones personales.

Uno. Elegir bien cada nueva incorporación, valorar experiencia y capacidad, y que atesore habilidades personales y que caiga bien: basta aplicar más intuición en la selección de personal. Además, ser implacable con la falta de respeto, intolerante con los comportamientos vejatorios, egoístas, acabar con las puñaladas traperas, los rumores y todo aquello que puede socavar las relaciones entre compañeros. Ser implacable significa despedir, sí claro, con dinero por delante, siempre el menor de los males.

Dos. Establecer una dirección por objetivos en la empresa, qué todos los empleados sepan a qué se dedica, qué valor aporta a sus clientes, cuáles son los planes para cada ejercicio, qué cosas son más importantes para tenerlas controladas y cómo va a ser ese control y qué resultados esperamos obtener. Si el empresario consigue implicar a sus empleados en la consecución del logro habrá andado la mitad del camino.

Y tres. Delegar, claro, aunque al principio dé vértigo. Hay que delegar, porque una empresa no puede funcionar dando y recibiendo órdenes. Cada cual en su puesto que asuma la responsabilidad de su trabajo, que sea parte implicada. No hay más.

sábado, 27 de junio de 2015

Nadie apuesta por el árbitro

(Publicado en el periódico El Día el 28 de junio de 2015)

Ciudadanos. Los que miran y no se mojan y así piensan que no se equivocan. Ni siquiera como árbitro, como en Andalucía o Madrid, porque en Canarias no hubo propuestas de regeneración democrática a cambio de ceder Santa Cruz y La Laguna al pacto CC-PSOE. Nada de nada. Albert Rivera envió a su embajador, que constató que CC forma parte del mismo club que Bildu y Esquerra Republicana y consigue mantener su imagen impoluta de mácula nacionalista. Aseguran que fue exigencia del líder local, "dilo tú que a mí me da la risa", pero no me lo creo, Amigó es capaz de decir eso y mucho más. En Santa Cruz no pactan con José Bermúdez por soberanista canario, vaya, y se condenan a cuatro años de ostracismo. En La Laguna puede que salven el tipo, les vale Javier Abreu, aunque no quieren juntarse con José Alberto Díaz... veremos si hay entente en minoría Díaz-Abreu, que podría significar que Teresa Berástegui actúa con sordina a cambio de ya nos enteraremos qué.

Fin. Del primer acto y de toda la función. Ciudadanos era buena idea y no tiene futuro. Condicionado por la pose de santidad de los pioneros, de los que llegaron primero, con tanto miedo, sin implantación territorial, sin incorporar personas de reconocido prestigio, sin mensaje propio y sin trasponer nada del potente programa nacional, sin autocrítica por los decepcionantes resultados en Canarias: la culpa fue de la ley electoral, que es mala malísima..., pero nada que objetar respecto a las dudas de sus candidatos ni a sus ocurrencias; "un mercado predecible", prometía la aspirante a la presidencia del gobierno o "el fomento de la acuicultura acabará con el paro", anunciaba inspirado el cabeza de lista por Gran Canaria. Mismo augurio cara a las elecciones generales: un gran jefe y pocos indios, y Rivera, que se presenta a las primarias contra sí mismo..., qué lástima, un proyecto ilusionante, y cuánto se parece a la UPyD de Rosa Díaz, calcado.

Podemos. Y Pablo Iglesias que se viene arriba para desmarcarse de Izquierda Unida y de sus símbolos. Las verdades del barquero, sin piedad, que mi tocayo no da puntada sin hilo, para erradicar toda tentación de aspirar a subirse al carro: mensaje para los líderes, porque las bases se aprietan ya bajo el paraguas de plataformas y círculos del nuevo partido del pueblo. Juega de farol, porque sus votantes son los mismos, bueno, además de unos cientos de miles desencantados que confían su destino al régimen asambleario... hasta que Carmena se ponga a ello, a despedir trabajadores de la limpieza para que se encarguen las madres o cualquier otro disparate de similar magnitud. Suerte que las elecciones locales fueron antes que las generales. Otro pinchazo, vaticino, no somos tan de izquierdas. Por cierto, qué listos y arriesgados en el PSOE: ¿quieres Podemos?, pues toma dos platos.

El poder. La última fórmula de secuestro. Nos quejamos de la política como oficio, de la corrupción, de quienes se perpetúan en los cargos, deseamos permeabilidad social, dedicación por unos años al servicio público como paréntesis en la carrera laboral. Pues eso se acabó: alcaldes y concejales se bajan los sueldos hasta unos mínimos que impedirán que ningún profesional en su sano juicio abandone su actividad para estar expuesto noche y día, para asumir tanta responsabilidad y no llegar a fin de mes. La política excluye a los mejores con una medida tan fotogénica como absurda, qué paradoja. La retribución de los cargos electos debería estar tasada en firme.

Unión Deportiva.
Me alegro por mis amigos pío-pío, que son más felices. La que nos espera.


martes, 16 de junio de 2015

Ciudadanos, ¿qué pasó en Canarias?

La doble apuesta Díaz - Cifuentes le va a costar carísimo a Ciudadanos. Impagable labor de “partido regulador”, como dice Pedro J., aunque condenado a desaparecer, auguro, con el trabajo hecho, eso sí, igual que la UCD de la primera transición. Formidable política de compromiso con renuncia expresa a la poltrona: limpieza sin maquillaje, bravo. Esto de no querer “pastar en el presupuesto”, como afirmaba Galdós, es algo nuevo, de dudosa eficacia electoral, pero de enorme significado. Ciudadanos ha podido dar la mayoría a cambio de regeneración, loable sacrificio, pero cuando acabe el arbitraje llegará el fin, insisto, y se admiten apuestas.

Aunque nadie lo reconoce, Ciudadanos fracasó en Canarias. Obtuvo unos resultados muy por debajo de la media nacional. Primero, por una timorata implantación territorial que acabó por pagar en las urnas, después, por la incapacidad para proponer algo más que medidas profilácticas en una comunidad autónoma a la cola de toda estadística socio-económica y, por último, al haber renunciado a ejercer el papel regulador que sí asumió en Andalucía y Madrid. Aunque la franquicia no consiguió acceder al parlamento por muy poco, sí tuvo el suficiente apoyo para dar mayorías de gobierno en Santa Cruz y en La Laguna, las dos principales ciudades de la isla de Tenerife y bastiones inexpugnables de Coalición Canaria, precisamente el partido que ultima renovar el pacto regional con el PSOE para cuatro años más.

La disposición de Ciudadanos para dar estabilidad al tándem CC-PSOE en ambos municipios hubiera sido recompensada. Pero no fue así, en Canarias no hubo propuestas ni listado de “medidas regeneradoras” para comprometer a los ganadores a cambio de impedir darle vida al PP en Santa Cruz o aupar a Podemos en La Laguna. Por el contrario, la delegación desplazada “a la colonia” declaró que Ciudadanos no llegaría a acuerdos con partidos nacionalistas en referencia a Coalición Canaria, a la que metió en el mismo saco que a Esquerra, Bildu o el PNV, y evidencia desconocer todo sobre la política insular, porque cualquier mensaje independentista, aunque pueda parecer insólito, es meramente testimonial en las Islas y nunca llevado de la mano de CC; se puede tildar a CC de muchas cosas pero nada que ver con la demanda de soberanía.

Ciudadanos desperdició su oportunidad y puede que no tenga otra. No consiguió atraer personas de prestigio a sus candidaturas y ni siquiera supo trasponer las medidas de libertad económica que definió Garicano para el conjunto del Estado, en una comunidad autónoma encorsetada por un Régimen Económico y Fiscal de dudosa eficacia, con una economía tan dependiente de los presupuestos públicos y con una tasa de paro insultante. Una pena, Ciudadanos pudo ser garante de los derechos de los ciudadanos (en minúscula), aunque fuera solo un gesto, y nada. Además, no han hecho autocrítica refugiados en la denuncia del sistema electoral que los apartó, lamentan, del parlamento regional: bendito culpable. Sin nada que decir ni nadie que lo diga, el tirón de Albert Rivera no fue (ni será) suficiente.

sábado, 13 de junio de 2015

Y ahora qué

(Publicado en el periódico El Día el 13 de junio de 2015)

Vocación. A ponerse a trabajar, que ya toca. La atonía trasciende la política y contagia también a las personas. Confirmado: siguen los mismos que no son los mismos, con bastantes pocas novedades. Queda claro que la gente no quiere mucho cambio. También estamos seguros de que la política no se va a regenerar solo con decirlo: cien días de gracia, de acuerdo, y algo más si hiciera falta. Expectantes, los ciudadanos (en minúsculas, que todo se pervierte) por ver si hacen algo distinto para salir de este pozo de desigualdad, de parálisis inducida y de negro futuro. Bastaría con derogar las mil trabas de los expedientes administrativos y eliminar la burocracia, esa que pretende dar garantías al sistema mientras acaba con él, con el propio sistema. Qué paradoja, creamos leyes y reglamentos para afianzar el sistema hasta que colapsa. Como antídoto menos "que hay de lo mío" y más vocación de servicio público.

Servicios. A eso se dedican los ayuntamientos que se constituyen hoy. Muy poco glamour, por cierto, y mucha responsabilidad. Se trata de planificar, ajustar costes, recaudar impuestos, disponer recursos, motivar trabajadores, implantar procedimientos, tramitar contratos, escuchar al contribuyente, resolver conflictos, tantas tareas ingratas. Nuevo, nuevo, solo el gobierno, porque el equipo humano es el mismo, por lo general altamente capacitado, algo desanimado y con especial aversión al cambio. El reto (apasionante) consiste en profesionalizar la organización municipal, enfocar la acción cotidiana a mejorar la calidad de vida de los vecinos y disponer de herramientas de control como garantía. El gobierno en tres pasos: qué hay que hacer, para qué y cómo se hace. Poco más. Orden, limpieza y desinfección: pim, pam, pum. El dinero para hacer más cosas saldrá del ahorro conseguido con la buena gestión.

Mentiras. Los grandes empresarios no ven la mejoría. Las variables macroeconómicas indican que la actividad crece al 3% en Canarias, pero cada uno en su sector describe una situación estancada. Aunque ya paró la caída, que no está mal, tampoco perciben el crecimiento. No crecer, apuntan, es perder: se deprecian los bienes de inversión y limita la capacidad de competir. Deberíamos entender, y así lo sugieren, que los buenos resultados están maquillados, que podría ser. Yo aceptaría la mentirijilla; por algo dicen los expertos que la economía es un estado de ánimo, pues arriba el optimismo. En realidad, es suficiente la percepción para que cada cual siga con sus planes, se decida a consumir, a hacer su vida, para que se mueva la rueda.

Startups. Son estas nuevas empresas que surgen con los avances tecnológicos, muy vinculadas al mundo de internet y a la nueva economía global. Nuevas ideas para comercializar, para comunicar, para facilitar procesos. Van muy rápido: nacen, crecen y se venden al mejor postor, normalmente a grandes multinacionales que han visto una forma eficaz (y barata) de externalizar la I+D. Se financian con avezados inversores amantes del riesgo que hacen su apuesta todo/nada. Confieso un sentimiento encontrado: hay dinero a corto con muchísimo riesgo para mayor gloria de las compañías globales y nada para inversiones a largo que generen economía local que repercuta en las personas de nuestro propio entorno. El déficit en residencias para mayores es escandaloso, el atraso tecnológico en agricultura imperdonable, la educación claramente mejorable... Habría que indagar por qué.

Paciencia. Si un amigo te da una puñalada por la espalda, desconfía de su amistad, que decía Les Luthiers. Qué barata se vende la lealtad. Importante que solo se den por aludidos los aludidos y que no se confundan, no piensen que emplearé la misma vehemencia en desquitarme que cuando defiendo mis ideas.

miércoles, 10 de junio de 2015

Relaciones entre empleados, jefes y viceversa

Son frecuentes las experiencias traumáticas en el entorno laboral y no solo con algún jefe déspota o maleducado sino también con compañeros a cargo, con los que muchas veces resulta difícil la comunicación.

Una parte del problema tiene su origen en la situación socio-económica, el escaso dinamismo de la demanda de empleo, las reglas de contratación, las indemnizaciones por despido y el acceso al subsidio del paro. Todas estas cuestiones “atan” a trabajadores y empresarios de tal forma que, ni unos ni otros, son capaces de extinguir la relación laboral cuando las relaciones personales no funcionan. Por lo general cualquiera se divorcia cuando empieza a sufrir las consecuencias de una ruptura emocional... pero, en este caso, cuando la relación laboral se enturbia, no siempre hay dinero para poner en práctica esa medida definitiva. Unos y otros están condenados a entenderse: pues sí.


Otra parte del problema son las expectativas por ambas partes. Ni incorporamos a nuestro ahijado a la empresa ni compramos un amigo ni el contratado se va a integrar en una familia de acogida. Las relaciones laborales son lo que son y no otra cosa, conviene mantenerlas en un plano estrictamente profesional. Eso no quiere decir que no haya afecto ni camaradería ni respeto mutuos, que por supuesto, sino que deben ceñirse a las cuestiones laborales. Son vínculos muy intensos también, pero de otra índole: hablamos de compartir la visión del negocio, de luchar por unos objetivos comunes, de trabajar con una misión determinada enfocada a satisfacer las necesidades de los clientes y de quienes queremos que sean nuestros clientes. Si a la empresa le va bien nos va bien a todos que crecemos con ella.

Surgen los conflictos cuando se pierde el combustible primario de la relación laboral, es decir, cuando no hay visión o no se comparte, cuando no hay unos objetivos por los que luchar o no se mide su cumplimiento o cuando la empresa no tiene clara su misión. Y entonces entran en juego los sentimientos, esos que no deben gobernar una relación de trabajo, y con los sentimientos llega la frustración, el enfado y todo eso que no interesa que forme parte de nuestra vida laboral.


El próximo 17 junio de junio daremos una conferencia sobre este tema en el ex convento de Santo Domingo, en La Laguna, entrada gratuita con inscripción previa [pincha aquí].

sábado, 30 de mayo de 2015

El origen es el pleito insular

(Publicado en el periódico El Día el 30 de mayo de 2015)

Cambio. Pues no. La mayoría de los canarios no quiere cambio. Lo siento, Pablo Iglesias. Ganan de
cuerada quienes pasan de la política o no les gusta ninguna de las opciones: los que no votaron. Y después el PSOE y luego el PP, que aunque pierde, gana, y después CC. Acerté con mi pronóstico salvo con Ciudadanos, que no entró, jugaron a perfil bajo, tanto que no los detectó el radar. Y esto es lo que hay, demócratas de pacotilla: la gente votó en libertad para seguir igual.

Ley electoral. Esas son las reglas del juego. Y tan malas no serán que han permitido acceder al Parlamento a seis fuerzas políticas, cinco que superan los mínimos regionales y una que conquista con holgura la casi infranqueable barrera insular. Gana en número de diputados quien se ha estudiado la norma y juega mejor en todas las islas. Esa fue la voluntad del legislador, el siglo pasado, que tuvo en cuenta el hecho insular, pero que pretendía la integración no solo en la cámara, sino también de las fuerzas políticas. La triple paridad es la consecuencia de la desconfianza entre nosotros mismos, como mecanismo infalible para neutralizar el pleito insular. Las islas no capitalinas ejercen de árbitro en la contienda entre Tenerife y Las Palmas, no olvidemos la causa, hágame el favor, el pecado original. El supuesto desequilibrio no es tal, no había mejor solución para la contienda fratricida. ¿La hay ahora? Todos piensan que sí, que la situación es intolerable, pero nadie defendió propuestas concretas, y es que resolver este problema no requiere solo cálculo matemático. Al final, nos guste o no, la menor representación de tinerfeños y canariones es el precio que pagamos por esa continua traición mutua.

Pleito insular. Tema tabú. Mantener el pleito insular en la gaveta nos ha salido carísimo a quienes vivimos en Tenerife. El conflicto pervive pero se silencia con dinero. El drama de la democracia en Canarias es que nadie nos garantiza que los diputados elegidos en una isla defiendan los intereses legítimos de sus habitantes. Las circunscripciones insulares son una abstracción que el mar explica muy bien pero nada más, no hay compromiso ni contrato electoral. La hegemonía de CC durante tantos años ha servido para niquelar todas las islas, las demás, y retrasar las inversiones en Tenerife. Los túneles de Mogán están en Mogán desde hace una década y tienen cuatro carriles, mientras que del ínclito anillo insular, que solo tiene tres, todavía falta más de la mitad. Solo tres carriles, ¿sorprendido?. Y otros tantos ejemplos si usted se anima a un "canario conoce tu tierra" con visión crítica, que incluye el escandaloso retraso de las inversiones estatales en puertos y aeropuertos con pasividad cómplice y complaciente de quien después se lamenta de ser sucursal. El vecino de Gran Canaria ha sido el gran beneficiario de la conducta de CC. Una acusación muy seria, es verdad, que nadie se atreve a plantear; que conste que admitiré mi error si alguien saca las facturas y las suma.

Hartazgo. Declaró Barragán, preboste de CC, que está harto de quienes exponen posiciones insularistas, sic. A buenas horas. No, amigo, para cambiar el reparto primero hay que terminar la primera ronda: el anillo insular, la vía exterior, la terminal del Reina Sofía, el hospital del sur, entre otras. Confieso que me parece perfecto que por fin alguien saque el tema.

Premio Canarias. Hoy EL DÍA recibe tan insigne mención con enorme retraso. Reconoce su papel en el juego democrático como contrapeso del poder político desde la independencia, tantas veces incómodo. Felicidades a todo el equipo.