viernes, 28 de marzo de 2014

El estado de la materia

(Publicado en el periódico El Día el 28 de marzo de 2014)

Sólido. Como el hormigón armado. Hay que tener cara para afirmar que las cosas no están bien en
Canarias: Paulino descubrió la pólvora. Confieso el hartazgo propio del que ha visto una película por quinta vez. En el Parlamento no se dijo nada nuevo, los problemas de ahora, que son los que son, y las soluciones de siempre. La ilusión del presidente no basta, ni mucho menos señalar a Madrid como causante de todos nuestros males. Eso tiene un sistema montado alrededor de poner la mano, que ocurre lo de ahora, que el que da no tiene o no quiere. De ahí la importancia del REF, que debe ser entendido como "caña de pescar", aunque Rivero se empeñe en pedir el pescado, pan para hoy... ya se sabe y ahora ni eso. Una pena, sus señorías atrapadas por el acuerdo unánime de 2012 y nadie se atreve a proponer ese elemento diferenciador que consiga que las Islas sean de verdad atractivas para inversión, el primer paso para el empleo.

Líquido. Hay que adoptar la forma del envase que te contiene, "Be water", "Sé cómo el agua", decía Bruce Lee. En política ser agua requiere estar a pie de calle y gestionar un negocio, por ejemplo, o pretender recibir atención médica o ayuda a la dependencia. En definitiva, vivir (sufrir) en carne propia cómo es la relación de los ciudadanos con la Administración y cómo afectan las ocurrencias del legislador: el enredo legal, las pegas, la competencia desleal de las empresas públicas y de la economía sumergida; el atraco al trabajador y al empresario para sostener un sistema obsoleto, ineficaz e injusto. Ir a la raíz de los problemas y no a la solución de sus efectos: no sirve luchar contra el paro mientras persisten tantas dificultades para la actividad económica. Ahora que comienza el ciclo electoral exijamos personal de refresco en las listas; en la endogamia reside gran parte del problema.

Gaseoso. La maquinaria empieza a funcionar y echa humo. Desde los billetes del tranvía a una cena romántica en el museo: el Cabildo de Tenerife te hace feliz y se esfuerza en recordártelo. El Cabildo es gaseoso, todo lo envuelve. Una gran jugada, eleva competencias, crea una monumental estructura y cumple lo que le interesa; mientras, los ayuntamientos siguen obligados, ¿quién depura las aguas residuales?

Objetivo. El CD Tenerife en estado de gracia, cuyo entrenador prohíbe hablar del ascenso aunque el equipo ya está en puestos de promoción, juega como pocos y disfruta de una afición irreductible. Cervera dirige con mucha inteligencia, marca un objetivo alcanzable cuyo cumplimiento sienta bien, tan bien que ya se ven con fuerzas para conseguir lo que parecía imposible. Eso tiene fijar objetivos -energía para la motivación- y por eso en el mundo de la empresa los directivos nos empeñamos en definirlos para cada ejercicio. No luchamos en un mercado cruel y competitivo, sino contra el objetivo, igual que el representativo no pelea contra la Unión Deportiva o el Coruña, sino contra los cincuenta puntos que salvan el descenso. Definir objetivos alcanzables y hacer partícipe al ciudadano son tareas pendientes de la política.

Memoria. Adolfo Suárez, un hombre de Estado. En su homenaje, mientras todos ensalzaban el talante conciliador -talante, fíjese usted- yo pensaba en sus diez años de alzhéimer, qué miedo, y si el presidente de la primera legislatura sería consciente de su dolencia. Me temo que no, que el enfermo que pierde la memoria lo niega por pudor o por lógica frustración, aunque disimular solo sirva para retrasar el diagnóstico y el tratamiento. Si usted recuerda todos los detalles de su vida escolar y anda con ganas de contarlos, pero no sabe qué cenó anoche, regale el coche, no conduzca más y déjese ver por el neurólogo. Está a tiempo.

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