viernes, 5 de abril de 2013

Su excelencia el pato

(Publicado en el periódico El Día el 5 de abril de 2013)

Esperanza. Hay quien piensa que esto se soluciona si recuperamos la cultura del esfuerzo, que todo sacrificio es necesario, a cualquier precio. Trabajadores ejemplares, férreos procedimientos y estoica resignación. No lo tengo tan claro. Los manuales de instrucciones solo sirven para resolver las dudas, para todo lo demás el sentido común y la capacidad de adaptación, con espacio para que cada cual aporte algo a la organización, en lo público y en lo privado. Apostar por la flexibilidad y la gente amable. El ejemplo es el pato, un bicho simpático que camina con cierta torpeza, nada con escasa gracilidad, bucea de aquella manera y le cuesta levantar el vuelo, pero se defiende por tierra, mar y aire. Como profesional, ser pato hoy ofrece una evidente ventaja competitiva. Si usted es empresario o directivo, aproveche la reforma laboral para desprenderse de toda la chusma que no entiende (todavía) que hay que remar en la misma dirección; no se la juegue, aprenda a distinguir entre quienes trabajan por dinero o por un proyecto.

Esto. Cuando hablamos de "esto" no hace falta aclaración. La comedera de coco es de tal calibre que asumimos nuestra desgracia por convencimiento o solidaridad. En "esto" cabe la crisis, el paro, la deuda, la corrupción, el despropósito, la falta de ideas, el desánimo... hasta yo, que soy poco sospechoso, caigo en la tentación y paso lista. También es cierto que a todo se acostumbra uno, hasta desembarcar en la indiferencia. Una propuesta: como no podemos acabar con los males de la sociedad occidental, en general, ni los de la canaria, en particular, centremos nuestra atención solo en cuestiones que sí están de nuestra mano. No se deje engañar, porque no tenemos un problema de leyes ni de jueces, sino de conducta individual, insisto, esas pequeñas trampitas de cada día que todas juntas conforman la enorme cagada nacional.

Santa Cruz. Debe ser verdad que los récords se consiguen en las grandes citas deportivas cuando el atleta está obligado a competir entre semejantes. Desde que Julio abandonó, Bermúdez no asoma las orejas y los socialistas menos aún. No hay proyecto para Santa Cruz ni síntoma alguno que haga prever el desatasco de los temas pendientes: la playa es una calamidad, las relaciones con la Autoridad Portuaria no pasan de una mera declaración de buena voluntad y el plan general un brindis al sol, por citar un par de asuntos. Julio me decía de lo importante de la política municipal que a mí me parecía tan cutre; confieso que ahora te entiendo. Que otra vez la vida nos saque a bailar, como dice la canción, que esto así es muy triste.

Chavismo de derechas. Su excelencia el ministro Soria dice apostar por la competencia en el sector de la energía en las Islas, pero establecerá limitaciones, no cree en el sano equilibrio entre la oferta y la demanda como fundamento del sistema capitalista e interviene. No solo se promulga una ley, decreto o lo que sea, que obliga a la compraventa de activos entre empresas privadas -de Endesa a Red Eléctrica-, inaudito, sino que se pretende liberalizar el mercado con condiciones, otro oxímoron.

Avanzamos. Actividades y comedor escolar en vacaciones, bravo. Aunque esté motivado por una situación social muy dura y pensado, en principio, para garantizar lo básico a unos niños cuyas familias subsisten con lo mínimo. Abrir los colegios en verano corrige también otro problemón no resuelto: el desfase entre los dos meses y medio de vacaciones escolares y los treinta días de las laborales. ¿Qué hacer con los niños? Porque un país que funcione debe tener resueltos sus horarios. Además, no sería necesario sufragar la iniciativa con dinero público, que se repercuta el coste y que la administración ayude a los que no puedan.

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