viernes, 25 de enero de 2013

Qué hay de lo mío

(Publicado en el periódico El Día el 25 de enero de 2013)

Derechos. Pedir, pedir, pedir. Porque tenemos derechos. Aferrados al castillo de naipes de nuestros derechos, oiga, ganados con dolor, sudor y lágrimas: la salema da sus últimos coletazos en el balde. Confieso que me cuesta entenderlo, será nuestra naturaleza, como le decía el escorpión a la rana, o nuestra condición meridional, por geografía y carácter. Contaba Giustino Fortunato, el historiador italiano, que los del sur "no creemos en Dios y el que no cree en Dios no cree en el mañana; el que no cree en el mañana no planta árboles, deja que los destruyan sus cabras cuando todavía son retoños", basta observar el pedregal. En fin, esquilmado el pedregal, atlántico y ultraperiférico, emigraremos a Marte, léase Alemania.

Huelgas. Todavía los sindicatos pelean por "nuestros derechos", hasta donde haga falta, oiga. Y practican el derecho a la huelga hasta el final, hasta que no quede empresa a la que reclamar y podamos ir todos al Fogasa. Confunden el destinatario de su impotencia; debe de ser que no entienden de qué va la vida empresarial e importunan al cliente, que es quien paga los gastos, hasta que no quede ninguno. Sin clientes no hay empresa y sin ella no hay empleos. Perdida la capacidad de observar que el negocio no da para la plantilla completa, practican aquello del "ni conmigo ni sin mí" y aquí nos jodemos todos. En las cajas de ahorros defienden sus puestos pero no dirigen su ira (o su miedo) hacia el despilfarro de las prejubilaciones ni los planes de pensiones -pagados con el dinero del FROB, por cierto-, sino contra el cliente. Antes de la huelga sobraba el diez por ciento, después el veinte; la estrategia sindical multiplica los panes y los peces. Qué fácil sería escuchar, poner cabeza y minimizar el sacrificio.

Más huelgas. En lo público, ahora con el tranvía y la amenaza de parar el servicio en plenos carnavales. En el sector público hacer huelga será legal pero es vergonzoso. Entenderán que con el puesto adquieren el privilegio. Fastidian al ciudadano -que es quien pone las pelas- y presionan al político hasta que ceda. Aunque capear el temporal tiene fácil solución: aguantar con entereza, designar los servicios mínimos por imperativo económico y desempolvar el régimen disciplinario. Y luego estar atentos a la velocidad en la desconvocatoria, en su caso, y preguntar cuánto dinero nos ha costado.

Plátanos. Un negocio rentable que necesita la subvención para no desaparecer: primer oxímoron. Que desapareciera, Dios nos libre, sería una catástrofe porque el plátano sustenta el paisaje: segunda paradoja. Y así hasta el infinito. Quien lo defiende sostiene que forma parte de las reglas del juego, que así está montada la Política Agraria Común (PAC) y que estamos en Europa. Y eso me parece bien, oiga, que dure mientras dure dura y que nos aprovechemos hasta que se acabe. Las multinacionales plataneras tienen paciencia y ya estamos donde ellas querían, sin producto diferenciado (¿dónde está el plátano canario de las pintas negras?) y dependientes de la subvención; cuestión de tiempo. Mientras, el ochenta y cinco por ciento de lo verde de la cesta de la compra entra por los puertos: tremenda oportunidad en un territorio subtropical con dos millones de habitantes, léase clientes. Y la subvención de hoy, para la reconversión, si pensamos en el futuro. Cuando nos demos cuenta, no nos importará que alguien en Bruselas destine el dinero de los plátanos de Canarias a las castañas de Córcega.

En PD. Fui injusto con el alcalde Bermúdez y debo disculparme; critiqué desde estas líneas el retorno de los actos del carnaval a la plaza de España y fue solo un evento puntual. Ahora bien, lo de poner flores de temporada dos semanas antes de la fiesta... en fin, por qué no me callo.

domingo, 20 de enero de 2013

"Petróleo en Canarias, la mejor lotería"

(Publicado en el periódico El Día el 20 de enero de 2013, crónica de la intervención del ministro José Manuel Soria en la cena-coloquio organizada por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife)

El ministro Soria y ahí estoy yo, en el centro de la mesa.
No dijo nada nuevo. El ministro Soria se limitó a transmitir el mensaje oficial del Gobierno con una brillante oratoria, eso sí, y generosidad en la justificación del proceso reformista. No se mostró satisfecho con la situación económica española actual pero quiso poner en valor las reformas llevadas a cabo: "Las cosas están mejor que hace un año, hay más confianza y más credibilidad", que son los objetivos del Ejecutivo para "sentar las bases del consumo y de la inversión". La acción de gobierno, expuso, se fundamenta en tres grandes pilares: la consolidación fiscal -es decir, la contención del déficit público-, las reformas estructurales y más Europa.

Su anfitrión, Ignacio González Martín, presidente de la Cámara de Comercio, en su intervención inicial habló de diálogo, responsabilidad y consenso obligatorio, "eso es lo que esperan los ciudadanos y los empresarios" y pidió una clase política cohesionada.

Soria defendió con ahínco la contención del déficit, no solo por el compromiso adquirido con la UE, sino por convencimiento propio; anunció, a la espera de los datos definitivos, que no se alcanzaría el objetivo fijado para 2012 del 6,3%, pero estaría cerca gracias al "mayor esfuerzo de ajuste realizado por un país de la OCDE en un único ejercicio". Respecto a las reformas, alabó la del sistema financiero, que, en su opinión, permitirá canalizar crédito a las empresas; la laboral, que ya está dando resultados, por ejemplo, con las grandes multinacionales del automóvil, que anuncian inversiones a largo plazo, y la energética, con la que se pretende dar seguridad de suministro. En referencia a Europa transmitió la voluntad de avanzar en la unión económica, la unión bancaria y la coordinación presupuestaria.

Poco más. Asumió que las medidas y reformas tardan tiempo y tienen su coste, "algunas no le gustan al Gobierno", aunque cree que han valido la pena. Nada de "Alternativas a la crisis económica" como anunciaba la convocatoria cameral.


Además Los asistentes pudimos plantear preguntas al ministro:

- Líneas estratégicas del Gobierno respecto a la reforma del REF:
El actual del siglo XX no se adapta al siglo XXI, propondrán una norma con más ambición que apueste por industrializar Canarias, por la innovación en la sociedad de la información y el apoyo a la internacionalización de la actividad cara a África.

- El modelo económico para Canarias:
Pasar de binomio turismo-construcción al de turismo-industria; se prevé crecimiento en el sector turístico y se apuesta por incrementar el peso de la industria manofacturera y tecnológica, que pase del actual 4% al 10% del PIB canario.

- Tres beneficios para Canarias de las prospecciones petrolíferas:
La posibilidad de establecer una industria auxiliar en todas las islas, la obtención de rentas directas -vía impuestos- y la disminución de la factura energética.

- El futuro del sector eléctrico:
Tiene el mandato del presidente Rajoy de reducir el precio de la energía en España como factor competitivo, primero tratará de contener el déficit tarifario y ordenar las primas a las renovables.

- El adelgazamiento de las Administraciones Públicas:
El grupo de trabajo ofrecerá resultados durante los próximos seis meses, en Canarias aboga por reforzar el papel de los cabildos insulares.

- La política de descuentos en los pasajes de los residentes:
Establecer la subvención con independencia del precio del billete en base a un precio de referencia.

- La lucha contra el fraude y la economía surgida para reducir el déficit, esta fue la mía:
Se han establecido medidas para perseguir el fraude que van a funcionar (no especificó cuáles).

- La subida de los precios de los hidrocarburos:
Achaca el incremento a la aplicación de mayores márgenes comerciales, ya que los precios de la materia prima son los del mercado mundial y tenemos en España menos carga impositiva que en el resto de la UE; anunció una futura ley de hidrocarburos.

Y las frases del ministro Soria:

- El crecimiento del PIB español en 2012 va a situarse en el -1,3%.

- Canarias es el único caso en el mundo en el que la posibilidad de hacer prospecciones petrolíferas ha suscitado este debate en contra.

- La institución de referencia en Canarias debe ser el Cabildo por tradición, historia y devoción.

viernes, 18 de enero de 2013

Santa Cruz non grato

(Publicado en el periódico El Día el 18 de enero de 2013)

Enamorados. El amor es así. Quien se enamora justifica las tropelías de la persona amada. Amor que se transforma en abuso cuando no es correspondido y el sujeto pasivo no puede escapar: Santa Cruz, que te quieran menos, quien te quiere te hará sufrir, etcétera. Después viene el desengaño y nos preguntamos qué vimos en ella (o en él) cuando recuperamos la capacidad del entendimiento. Yo continúo sin enterarme de nada; debo de seguir enamorado. Vuelven los actos del Carnaval a la plaza de España: no hay piedad, qué bonitos recuerdos del senador Zerolo de cuando era alcalde. Qué pena Bermúdez, que se le pega todo lo malo. No es lo mismo escapar la semana de las fiestas de tu pueblo, si vives en pleno meollo de la cuestión, que estar un mes entero con la monserga y tener que madrugar al día siguiente. El ruido es non grato.

Bankia. Como no han tenido suficiente, más caña. No solo están en bancarrota porque la gente ha dejado de pagar sus créditos sino que además tienen que soportar la majadería del ridículo nombramiento, qué gracia. Seguro que a ellos tampoco les gusta lidiar con los morosos. El pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz declaró a Bankia como empresa non grata en la ciudad sin reírse y sin perder el rictus misericorde. La procesión va por dentro. Tener algo de qué ocuparse justifica la presencia de políticos y funcionarios "moviendo expedientes", aunque no sea competencia municipal, como si no quedara tanto por hacer. ¿Será por encomienda del desahuciado o una obligación de la andante caballería? En Cataluña, la cortina de humo va de separatismo y en Santa Cruz de defender al desventurado.

José Manuel. Este no sabemos de dónde sale ni a dónde va, una máquina de decir estupideces, con perdón, con las que nadie parece inmutarse: "Tenemos que poner todos los medios para declarar a Santa Cruz como una ciudad libre de desahucio". Falta sentido del humor, echarse unas risas y darle una palmadita: "Corrales, ¿pero qué dices, Corrales?". Aunque bien pensado no es tan mala idea, un objetivo ambicioso: conseguir que en Santa Cruz se cree riqueza y actividad suficiente que acabe con el desempleo, para que todos los vecinos puedan abonar sus cuotas hipotecarias a tiempo. Y el que no pague porque no le dé la gana lo declaramos ciudadano non grato y punto.

Bermúdez. En estas cosas se entretiene el alcalde, y la casa sin barrer. A la obra del túnel de la avenida Marítima se le acabó el dinero y está a medias por dentro y por fuera. Santa Cruz presume de cientos de miles de turistas a los que obligamos a atravesar el campo de batalla. Así tratamos a nuestros visitantes. Me gustaría ver al alcalde Bermúdez exigir la finalización de la obra con la misma entrega con la que participa en los actos del carnaval. Exigir es exigir, con todo, y no por capricho sino por necesidad acuciante. Quizás olvida que su propio partido gobierna Canarias... o sí que lo sabe y no quiere importunar a los jefes. También podría proponer declarar non gratos a quienes desvían dinero para otras cosas y condenan a la capital al ostracismo.

Zerolo. Estará preocupado ahora que condenaron a Agustín Padrón por comprar un solar a un precio superior al que fijaba la tasación municipal. ¿No fue eso mismo lo que pasó con el frente de Las Teresitas? A lo mejor no, no está preocupado, me refiero, Zerolo mantiene la mente fría y los pies calientes. Dieciséis años que tardaremos en olvidar por el abandono de la playa o el interminable Plan General del que todavía nada. Una ciudad sin plan no tiene futuro. Otra idea: declárese non grato a Zerolo por la herencia recibida.

viernes, 11 de enero de 2013

Corazón que no siente

(Publicado en el periódico El Día el 11 de enero de 2013)

Abuso. Cuando un comercial de Telefónica llama a casa a las nueve de la noche de un sábado para ofrecer un producto que yo ya tengo contratado con ellos, me pregunto si el presidente de la compañía, su consejero delegado o el director general lo saben. No lo creo, estarán ocupados en sus cosas o en darle al señor Rato algo que hacer. Tampoco puedo pretender yo -un mero cliente del montón- que semejante elenco esté pendiente de estas impertinencias mías. Me fastidia un poco, es verdad, pero siempre puedo recurrir a la competencia. Cuando me entero de que una llamada de la misma empresa consigue colocar un módem inalámbrico a una señora de más de ochenta que no sabe ni lo qué es, entonces, entonces pienso mal. ¿Lo sabrán o gobiernan los objetivos de venta y la obediencia debida?

Fraude. No han entendido nada. La lucha contra el fraude fiscal en España consiste en revisar la última coma de las declaraciones de los que ya pagamos... se discuten los valores, las plusvalías, qué es deducible o no, con el método sutil de interpretar la ley, reclamar y esperar a que el sufrido contribuyente reclame o acate. Pero el sujeto obligado es el mismo, idéntico conjunto de individuos, qué gracia. ¿Sabrá el ministro de Hacienda que hay millones de ciudadanos que viven del sistema al margen del sistema? Seguro que no, que no lo sepa, porque la economía sumergida campa a sus anchas y no reacciona. Quienes no están fichados siguen tan campantes, con alegría y desparpajo, porque aquí no pasa nada. Es lamentable, todos estos que no pagan y se la clavan a usted.

Burocracia. Europa de la libre circulación de personas, bienes y servicios, y nosotros, en Canarias, con aduana. Cada movimiento de entrada o salida paga su DUA. Además, el arancel que se carga a la importación de ciertos artículos que también se producen en las Islas. Un rancio proteccionismo que contribuye a liderar el ranking de todo lo malo, lista que empieza con la tasa de paro. ¿Sabrá Paulino Rivero que todo este entramado tributario existe, que aísla a Canarias del mundo globalizado y que nos hace más pobres? Imagino que no, primero, porque es probable que nunca lo haya sufrido en carne propia -él se dedica a la política, no a los negocios- y segundo, porque si lo supiera y algún experto le hubiera explicado sus nefastas consecuencias, habría intentado que la modificación del REF (en trámite parlamentario) incluyera su paulatina eliminación. Alguien habló de simplificación administrativa: una entelequia.

Connivencia. Los médicos en Madrid practican huelga en oposición a la privatización de algunos centros sanitarios. Será que ven peligrar sus puestos de trabajo, sus salarios o sus derechos, aunque, con la Administración en números rojos, quizás sea esta la única vía para conservarlos, qué paradoja. Es triste, lo público no tendría por qué funcionar peor, aunque en ocasiones todos se empeñan y lo consiguen. La eficiencia en lo público es un deseo y en lo privado una necesidad, puede que esa sea la clave, pero no sé. ¿Sabrá la ministra de Sanidad que muchos médicos que trabajan en lo público, por la tarde, en sus consultas privadas, no emiten factura ni se retienen a cuenta del IRPF ni aplican el correspondiente impuesto indirecto? Puede que no, ella vive en otro planeta, aunque sea una práctica tan habitual y consentida. A lo mejor lo defraudado es suficiente para financiar el déficit; sería tan sencillo como permitir la desgravación de la factura del médico en nuestra declaración de la renta.

Resignación. He decidido que no, que no me resigno, aunque todos estos se hagan el loco. Denunciar el atropello y fijarnos quién rebuzna: ese será el que nos impide avanzar.

viernes, 4 de enero de 2013

Señales del futuro

(Publicado en el periódico El Día el 4 de enero de 2013)

Pitonisos. No me haga mucho caso. Ni señales ni nada. Me atrevo a proclamar la certeza de que el futuro no existe y no tiene por qué ocurrir si usted no lo desea; disfrute el libre albedrío. Los seres predestinados se ahogan arrastrados por la corriente, doctrina infame para sojuzgar voluntades. Decía El Roto magistral: "No hay futuro, por delante solo hay tiempo", o eso nos quieren hacer creer; no se deje engañar y construya su vida sin complejos. Una sugerencia infalible: procure respirar, poco más necesitamos para vivir y no exagero.

Paulino. Otra vez, Paulino, que no se ha percatado de dos enormes realidades (por obvias, será): que los inmigrantes generan riqueza con su empuje e iniciativa, la primera, y que en Canarias (casi) todos lo somos o lo fueron nuestros padres o nuestros abuelos. La migración es una bendición que oxigena el corral. Repase nuestros profesionales y empresarios más ilustres: nemo propheta acceptus est en patria sua, algo más que un proverbio latino. No quiero ni pensar que sea una cortina de humo -al estilo del referéndum catalán- porque la xenofobia la carga el diablo. Qué pena Paulino, con todas las cosas que podría hacer y ahí está, de rezos a la Virgen del Pino, mientras espera a que cambie la tendencia haciendo lo mismo. Desafío a las reglas del universo conocido, quizás Rivero sea de otra galaxia.

Los empresarios. A quienes encomendamos la crucial tarea de generar empleo por un poco de dinero; un trato justo. De su conducta -entusiasmo, ganas e imaginación- depende gran parte de nuestro futuro. Cuenta Indro Montanelli como la familia Crespi, propietaria del Corriere della Sera en los años sesenta, solo intervenía en la vida del periódico, aparte de la elección del director, al pasar a recoger los beneficios a fin de mes. Los que nos dedicamos a la dirección de empresas debemos hacer algo de autocrítica porque aquí esto no funciona así. Nuestros empresarios son (todavía) de los que les gusta amasar el pan con sus propias manos. El inversor -esa rara avis- no habita entre nosotros y buena falta que nos hace. Ese inversor que entienda que un depósito a plazo fijo está muy bien, pero que financiar un negocio es algo más: es riqueza, es empleo, es futuro. Ups, qué bueno, usted ve, aquí tiene el señor Rivero un asunto en el que pensar, en cómo penalizar unos comportamientos y premiar otros.

Los emprendedores. "El pequeño y mediano emprendedor", dijo en la radio una honorable representante de la cosa; eso tiene la paridad en las listas, que se cuela cualquiera. Si consideramos que la evolución se basa en variaciones accidentales que permiten, en su caso, enfrentar mejor la mutabilidad del entorno y que quien se adapta sobrevive, resulta imprescindible crear las condiciones para que esos fenómenos casuales tengan lugar en el mundo de la empresa. De eso va la innovación, que requiere descaro y espontaneidad pero nada de reglas ni miedo al fracaso ni subvenciones. Otra sugerencia: que las empresas incorporen a sus equipos de trabajo gente joven, de veintipocos, sin prejuicios y sin experiencia previa, gente que piense de otra manera, para que surja esa ocurrencia disparatada. En las empresas, sí, porque tiene que haber alguien que sepa identificar si el disparate resultará útil y cómo transformarlo. El emprendedor se arriesga a la melancolía cuando desperdicia su talento en la idea equivocada. Ideas que se convierten en dinero, juego en el que no conviene participar solo.

Melchior. Que dijo que se iría de CC si su cabildo no gestionaba el Parque Nacional del Teide y nada, ni su propia profecía. Ya programó la ineludible reestructuración de sus empresas públicas y ahora asumirá la responsabilidad política, ¿se imagina? El futuro es inescrutable, divino tesoro.