viernes, 20 de diciembre de 2013

Las cinco diferencias del nuevo REF

(Publicado en el periódico El Día el 20 de diciembre de 2013)

Una. Bastaría una. Establecer las diferencias es la esencia de un régimen propio. Afirmo que una única de peso sería suficiente. Clara, fácil de explicar y que sea percibida como verdaderamente ventajosa para un hipotético inversor. Que de eso se trata, de iniciar el proceso de 1) atraer inversiones para 2) arrancar la actividad económica que 3) reduzca el desempleo; uno, dos y tres, un pasito detrás de otro. No hay otra forma, ni el xenófobo planteamiento de limitar la residencia ni la tentación de apostar por incentivos con dinero que sale de la presión fiscal y el endeudamiento. Tácheme de mercantilista, puede ser, pero observe el resultado y analice sus causas: a los mercados habrá que dejarles lo que corresponda al mercado, incluido el de la mano de obra, y a la Administración los servicios públicos, que para eso está. El REF enfocado a captar inversiones: una conclusión simple que ya es un avance.

Dos. Canarias y el resto del mundo ¿Qué nos hace distintos, ese brillo en los ojos, esa sonrisa sensual? No es fácil diseñar ese elemento diferenciador y sin él estamos perdidos. Sin él no procede un régimen específico, volveríamos a caer en la perversión de la actual regulación y sus nefastos (palpables) resultados, el clientelismo, la aduana y todo lo que ya sabemos: esas particularidades pensadas para ayudar que nos perjudican. No sé si Europa aceptaría esa condición especial para los negocios en Canarias, fuese la que fuere. Alternativas, pocas, a priori. Podríamos convertirnos en paraíso fiscal para que los capitales circulen con libertad o volver a ser puerto franco para que lo hagan las mercancías o quizás una puerta de entrada a Europa con menos aranceles...

Tres. Una propuesta de éxito en esta difícil negociación requiere conocer qué querría ese hipotético inversor. Me atrevo con una conjetura: ganar dinero y pagar pocos impuestos, por ese orden. Lo cual exige hospitalidad, seguridad jurídica, profesionales cualificados a buen precio, energía, disponibilidad de suelo y rápidas comunicaciones. Para salir del pozo no solo debemos trabajar en el REF sino en todos los detalles y en uno sobre todos ellos: la simplificación administrativa, léase acabar con la burocracia, tarea inaplazable que no necesita recursos adicionales sino tan solo la voluntad de sus señorías.

Cuatro. Puede que los ponentes del nuevo REF compartan conmigo la conveniencia de definir ese carácter diferencial que mueva la economía y el empleo, pero que no se vean capaces de negociar o ya sepan que es imposible articular un instrumento legal con suficiente potencia como para compensar "nuestras dificultades permanentes", como decía Solbes (qué cruz), o generar ingresos equivalentes a la morterada del Posei y el resto de limosna ultraperiférica. Puede que no quede otra y que el REF sea eso o nada. En cualquier caso, la encomienda es trascendente porque resta pulir sus efectos perversos; si no puede ser aquello que nos distinga, que sea el marco que regule nuestra interacción política y que sirva para apuntalar un plan de futuro.

Cinco. Tres reflexiones (una mía, las otras no), un deseo y un brindis para acabar el año. "Algo obsceno tiene la limosna en público" con esto del telemaratón solidario, que no me gusta nada. "No todo es votable", en referencia al referéndum soberanista catalán como tampoco lo sería, por ejemplo, plantear la eutanasia obligatoria para los mayores de setenta. "El universo no existe", solo las relaciones con nuestro entorno; eso dice un físico cuántico y puede que tenga razón, del mismo modo que no hay paisaje sin observador. Sea feliz y si se ve incapaz procure que las personas de su entorno lo sean, la felicidad de las pequeñas cosas. Estas fiestas practique el libre albedrío: "Salud, salud y salud, y lo demás te lo buscas tú".

viernes, 22 de noviembre de 2013

Filosofía para el REF

(Publicado en el periódico El Día el 22 de noviembre de 2013)

Lo primero. La prioridad que no es prioridad. Me pregunto qué hay en la agenda política canaria más importante (urgente) que la negociación del nuevo REF: ¿los presupuestos?, ¿la lucha contra la pobreza?, ¿contra el paro? El REF, concebido precisamente para eso, para dar respuesta a los problemas estructurales de las Islas que no admiten más maquillaje. Empezar por el principio cuanto antes. Y razón tiene el presidente Rivero cuando reclama que la constitución española recoja sin ambages las cuestiones básicas de nuestro fuero. Seguridad jurídica, claro, tiene sentido, y simplicidad en los instrumentos fiscales; cuanto más simples, más fáciles de publicitar, de ser entendidos y de ser aplicados.

Encuesta. Entre quienes representan la soberanía popular. No ha trascendido qué dice Hilario Rodríguez, por ejemplo, adalid del nacionalismo recalcitrante, ni ningún otro del redil si acaso más moderado, ni de derechas ni de izquierdas. Con toda probabilidad no tienen una opinión fundada ni de las fortalezas ni de las debilidades de nuestro principal texto legal, ni tampoco han disfrutado ni han sufrido sus bondades o sus perversiones, según el caso. Y es que desde lo público solo se observa, no se participa en la actividad económica ni se invierte capital con la exigencia de ser retribuido ni se liquida impuestos. El REF actual fue diseñado por políticos que tenían sus negocios -ellos y sus amigos- y ya se preocuparon de defender sus intereses. El político profesional no entiende y como no entiende, no habla… No hay debate. El inmovilismo con el REF no adolece de falta de consenso, como nos quieren hacer creer, sino de falta de ideas.

Elegir. Obliga a renunciar. Elegir bien, más importante de lo que se da a entender, fomentar la permeabilidad entre lo público y lo privado y exigir las amplias cualidades del líder. Todavía hay quien defiende las listas abiertas aunque solo favorezcan a los personajes de farándula con proyección mediática. Listas a propuesta de los partidos, como ahora, no es mala opción, bastaría permitir al votante tachar dos o tres nombres de la papeleta para que se renovara el elenco.

Filosofía. ¿Continuamos con nuestro estatus de pobrecitos ultraperiféricos o nos incorporamos a la economía global? Parece que el Gobierno trabaja en más de lo mismo, más ficha financiera, más limosna y pretende añadir mecanismos específicos para atajar el paro como si crear empleo fuera un fenómeno independiente al deseado crecimiento de la economía. Discutir la filosofía como primer paso, con las estadísticas del INE encima de la mesa y el análisis de las proyecciones macroeconómicas para los diferentes escenarios. A ver quién se anima a organizar un foro abierto y participativo en el que se debata el futuro de Canarias, los grandes trazos, sin necesidad de entrar en detalle: qué queremos, ¿subvenciones o libre competencia, aduanas o libertad comercial, dependencia o independencia de España y de Europa? Yo ya me he definido.

Detalles. En ellos se pierde la visión de conjunto, el fin último y hasta la cabeza. Primero filosofía y después los detalles. Primero las cuestiones políticas y después las de índole técnica: ¿utilizamos el IGIC para reclamar la recaudación del impuesto de sociedades de toda la actividad mercantil que tenga lugar en Canarias, incluida la extracción de petróleo, en su caso?, ¿eliminamos el IGIC y con él la aduana que impide el comercio electrónico?, ¿qué tratamiento fiscal recibirán las inversiones, dotación y posterior aplicación como establece la RIC o desgravación directa?, ¿reducida tributación para las empresas que se acojan a la ZEC o para toda compañía que cumpla con los requisitos de inversión y generación de empleo?, ¿AIEM proteccionista o puerto franco? Excelente oportunidad para corregir errores. Ah, y seamos osados a la hora de proponer: la UE aceptará si le salimos más baratos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El petróleo de Guinea

Es un país independiente desde 1968, independiente de España, qué casualidad. Algo más de millón y medio de habitantes, algunos menos que Canarias. Pobres de solemnidad y sus dirigentes inmensamente ricos desde que una multinacional norteamericana encontró petróleo hace veinte años.
Teodoro Obiang no esconde su condición de dictador -el que dicta el destino de su pueblo, proclama- y afirma sin pelos en la lengua que no piensa repartir el dinero entre los ciudadanos porque no se lo merecen, son unos gandules que no han hecho nada y él no va a incentivar la vagancia. Creo que entiendo su postura: quiere fomentar la cultura del esfuerzo en el África occidental; loable deseo.
Una nación de contrastes. Las aguas fecales por cualquier sitio, una intolerable tasa de mortalidad infantil y corrupción generalizada (en eso no diferimos tanto). Y mientras, Teodorín, hace el ganso con su Ferrari en París o en Miami.
Una pena. Se ve que los Obiang vienen del lodo y no saben que el dinero es un medio y no un fin. Tampoco se han percatado -aunque sea por propio egoísmo- que no es lo mismo gobernar un estado próspero que una finca insalubre por la que ni ellos mismos pueden pasear con seguridad.
Y no hace falta regalar nada. Basta dedicar esos recursos excedentarios a organizar el país, a infraestructuras, sanidad y educación, apostar por los niños para el futuro pero sin limosnas. Una pena, insisto, gobernantes obtusos que serán recordados como opresores en vez de como benefactores.
Que cada cual establezca su analogía.

(Publicado también en www.elblogoferoz.com)

viernes, 8 de noviembre de 2013

Insatisfechos

(Publicado en el periódico El Día el 8 de noviembre de 2013)

Corolarios. Un servicio que nos complace lo pagamos con agrado -aunque salga caro- si la experiencia supera la expectativa. Una aspirina es un remedio eficaz pero efímero si no descubrimos el origen del dolor: no es lo mismo el síntoma que la avería que lo provoca. Cualquier nueva propuesta es sometida a una crítica que aquello que pretendemos mejorar jamás superaría; aun así no se desanime e insista, no hay otra forma de cambiar el mundo. Válidos en los ámbitos de la empresa y de lo público.

Pagar. Nuestro problema político es de falta de pago: unos que no pueden y otros que no quieren liquidar sus impuestos... y aparece el déficit, cesan las inversiones, el Estado se endeuda y el capital se estanca improductivo en este bucle de "no recaudación-déficit-no inversión-endeudamiento-menos recaudación-más paro": acabar con el fraude nos sacaría de la crisis. No pagar; es probable que a muy pocos les guste lo que reciben a cambio. Ni la educación pública ni la sanidad universal ni la seguridad ciudadana ni la justicia ni las carreteras ni las prestaciones por desempleo ni la pensión de jubilación; no nos gusta ni como limpian las calles ni tampoco los jardines de la plaza. El cliente -el contribuyente, usted y yo- percibe que todo esto no vale lo que nos retienen por pertenecer al sistema y tal es nuestro desencanto que consentimos a quienes tienen el arrojo o la cara de vivir al margen. Somos cómplices y culpables.

Lo público. La búsqueda de la excelencia sería el mejor camino para alterar esa percepción. Si todo aquello que el ciudadano recibe fuera de alta calidad pagaría con diligencia: si los colegios públicos atendieran a nuestros niños también por la tarde, si no se destinara tantos recursos a sostener la corruptela política... O puede que diera igual, que la crisis sea de valores como creen algunos, que la prevalencia de lo individual sobre lo colectivo forme parte de nuestra naturaleza y así nos hundimos, como el escorpión de Esopo, a lomos de la rana.

Presupuestos. Que el consejero Ortiz califica de "sociales", claro, cómo si no, y afirma ufano que el setenta por ciento irá a los servicios que presta la administración autonómica. Tendría que explicar en detalle a qué va a destinar el treinta restante, que es mucha pasta. Podría utilizarlo para invertir en obra pública, como postula Keynes, aunque me da que no, que la tentación de las políticas activas es mucho más potente y casa más con el clientelismo piramidal que tanto ha cultivado nuestro nacionalismo autóctono: la limosna tiene buena prensa aunque el pobre siga de pobre. Analgésico sin receta y a correr. Fomentar la economía no trata de bombear dinero -cantidad que se reduce con cada iteración del bucle- sino de procurar las mejores condiciones para que la actividad de las empresas tenga lugar, condiciones que se consiguen con seguridad jurídica y unas reglas del juego que permitan los mecanismos de la oferta y la demanda. Urge engrasar la maquinaria parlamentaria: simplificar y liberalizar.

El REF. Cuyo debate debe ocurrir. Debate abierto, plural y sometido al examen de la opinión pública. El nuevo REF debe ser algo más que una ley, elevado al rango de plan a largo plazo. Y como tiene enorme influencia en todo lo que ocurre en Canarias está sujeto a intereses de parte que procede destapar. Y salvar la inercia, el miedo y la oposición a cambiar cualquier matiz que condicione las decisiones empresariales de estrategia e inversión, que de eso se trata, de cambiar y de que ese nuevo marco legal sea más propicio para los negocios. El punto de partida del círculo virtuoso: empleo, más recaudación, mejora de los servicios públicos y felicidad de las personas.

sábado, 26 de octubre de 2013

Tres palabras: Fundación Sonsoles Soriano

Diez años. Diferentes maneras de enfrentar las situaciones trágicas a las que nos somete la vida: lamentar la mala suerte o seguir adelante. La muerte de una hija como principio de algo grande, eso es lo que hacen Georgette y Nicolás. Se ocupan de las personas con discapacidad intelectual cuando no tienen a nadie que pueda hacerse cargo. Y ya son cuarenta, cuarenta tutelados. Colaboro con la fundación desde el principio, con nada, con un mísero donativo y toda mi admiración y apoyo. Y no tengo ese problema en mi entorno pero entiendo la preocupación, primero, y la angustia, después, de quienes sí lo tienen.

Ayer celebramos el décimo aniversario de la Fundación Tutelar Sonsoles Soriano en el Real Casino de Tenerife con notable éxito de público y afecto. Habló Nicolás Soriano -fundador, gran orador y magnífico embaucador- para movilizar voluntades; lo consiguió. También Georgette Bugnion -presidenta y alma mater- que nos contó quién es quién en la organización, los agradecimientos y el proyecto de futuro. Pero sin duda, lo mejor de la velada fue el testimonio de los propios tutelados. “Gracias por darme una nueva familia”, dijo uno de ellos en el vídeo. Enorme emoción. Y misión cumplida.

Ya sabe, no lo dude, contacte con la Fundación si tiene ganas de aportar a un proyecto solidario de verdad, sólido y profesional, con resultados palpables. Ya sea tiempo, dinero o cariño. Se puede ser miembro colaborador, voluntario o mero propagador de lo que hace; difunda la labor inmensa de Georgette, Nicolás y su equipo. No se deje contaminar por el pesimismo imperante, crea en la sociedad, en las personas con iniciativa y en los mecanismos espontáneos que hacen que las cosas funcionen mejor. Felicidades por el aniversario, la tribu les debe agradecimiento infinito.

viernes, 25 de octubre de 2013

Censura y connivencia

(Publicado en el periódico El Día el 25 de octubre de 2013)

Informar. Difícil profesión. Mucho más sencillo es opinar aunque no sea gratis. "No hay opiniones sino opinantes" escribió Unamuno y puede que tuviera razón porque no pesan igual las personas que las ideas: a menor relevancia más contundentes deben ser los argumentos. Una sociedad democrática que avanza necesita la implicación de los medios para mantener el equilibro entre los ciudadanos, el poder político y el poder económico. Bravo cuando en este periódico se habla claro en cumplimiento de su obligación y en uso de la libertad de expresión. Callar, faltar a la verdad o escribir al dictado son atributos de la misma traición. Cuando la prensa calla peca de omisión o cuando no ejercita la curiosidad hasta el fondo del asunto o cuando se conforma con transcribir un comunicado oficial. Y no es mala estrategia comercial porque la audiencia siempre es proporcional a la verdad, la profundidad y la independencia.

Subvencionar. Cuatro duros que vienen de Europa que ya pagamos con intereses; "el vicio tiene su propio castigo", que dice Farray. Porque el problema de la agricultura en Canarias no reside en la ficha financiera sino en la falta de profesionalidad en la producción y en la comercialización. Muchos años de apostar por el mago -con todos mis respetos, que la tradición está muy bien y obligado preservar el acervo-, pero la agronomía es, o debe ser, una importante actividad económica. A día de hoy no se encuentran operarios especializados para trabajar en explotaciones modernas ni los técnicos se han incorporado al sector ni surgen verdaderos empresarios agrarios. Nijota y Los Sabandeños estigmatizaron para siempre a los intermediarios, un eslabón clave en el canal que lleva los productos frescos del campo a la mesa. Y la administración pública que interviene sin plan, con tantas interferencias que impiden el beneficioso equilibrio entre la oferta y la demanda.

Enfocar. Sin miedo a las presiones de quienes queden fuera de plano. Para propiciar un cambio, el que sea, no solo debe quedar claro cómo queremos que mejoren las cosas sino también programar la transición, tan larga como sea necesaria. En la agricultura, por ejemplo, la exigencia de retener a cuenta del IRPF en las compras, mantiene en la economía sumergida a un elevado porcentaje de transacciones comerciales; mientras los agricultores sean los que son, un requisito difícil de aplicar por desconocimiento o mera incapacidad de gestión. Y sin factura formal no hay justificación de los costes y sin ella no hay manera de llevar un negocio ni de levantar un sector. Quizás desde lo público lo sepan y miren para otro lado; a ver si el nuevo presidente del Cabildo se da una vuelta por el Merca.

Asesorar. Tantos cómplices necesarios y señalamos a los políticos. Vamos de culo en un país en el que muchos asesores fiscales -o quienes se hacen pasar por ellos- aconsejan a sus clientes (pequeños empresarios) no consignar todas sus ventas ni pedir las facturas de gasto. Sería suficiente intentar que cada cual pague lo justo y no más. No entiendo tal exigencia autoimpuesta de incitar al fraude. Después falla la solvencia y no hay crédito... lógico: los papeles no reflejan lo que vale la empresa y el banco no se fía.

Rectificar. Fernando Fernández, que se confiesa impulsor del calificativo ultraperiférico para las regiones no continentales de la Unión. Vaya error dar lástima, condenados a pobrecitos nosotros y "en dificultades permanentes", con tan efímero éxito político y presupuestario, incapaz de sacarnos a flote ni a Canarias ni a las otras de ultramar que están aun peor. Había (hay) otro camino, porque la lejanía de la metrópoli significa también cercanía a otros territorios con los que podemos ser frontera, como ahora, o servir de enlace. Pues eso, otro enfoque para el nuevo REF.

[Connivencia: (Del lat. conniventĭa). 1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.]

sábado, 19 de octubre de 2013

Moda emprendedora, fracaso empresarial

Tenga cuidado. No haga caso a la moda y tenga cuidado, porque el fomento de la actividad emprendedora es interesado. Usted -en el papel protagonista de emprendedor- como fin en sí mismo, apoyo gratuito que evidencia tantos intereses. Muchos ganan con el salto al vacío que la crisis propone para los más osados. Muchos ganan pero usted no, al contrario, piense que tiene mucho que perder. Transformar una idea de negocio en empresa no es nada fácil. No se engañe, emprender con éxito no es cuestión ni de formación ni de suerte sino de inversión y de bagaje, términos complejos y prudentes. Ni tenemos cultura inversora ni podemos adquirir tal experiencia sin sufrir años de prueba y error.

Ganan las grandes corporaciones que se enfrentan a competidores de escasa entidad, sin capacidad real: nada que temer de semejante oferta atomizada. Ganan las administraciones públicas, los ayuntamientos y las universidades, que han encontrado dónde entretener a su personal y dan a entender que se preocupan por acabar con el paro y por la actividad económica. Gana votos el legislador tan sensible con iniciativas bienintencionadas que atentan contra la libre competencia... Usted, por el contrario, tiene grandes probabilidades de perder dinero, tiempo, salud e ilusión, por separado o todo junto y a la misma vez. Pero no se desanime porque hay alternativa.

La crisis, que pone en apuros a tantos empresarios, tachados de ineptos, inflexibles, inadaptados o poco imaginativos. Según parece, ya no sirven quienes conforman el tejido productivo y dan empleo. Muchos ya lo han perdido todo y otros tantos no sabrán qué hacer sobrepasados por los acontecimientos. Pero seguro que una amplia mayoría está dispuesta a escuchar nuevos planteamientos, a dar cobertura al entusiasmo y la innovación, porque una idea imaginativa necesita un terreno fértil donde germinar y prosperar. El acercamiento entre emprendedores y empresarios es mi propuesta. Un camino que requiere generosidad por ambas partes para ofrecer ese nuevo enfoque, saber valorar las aportaciones en su justa medida y confianza mutua. Uno más uno siempre suma más de dos. Para el emprendedor la pregunta no es cómo sino con quién.

(Publicado también en www.elblogoferoz.com)

miércoles, 16 de octubre de 2013

Canarias, ¿la última colonia?

Siete islas en el Atlántico con sus playas, sus volcanes y algo más de dos millones de habitantes -el cuatro y medio por ciento de la población española-. Una auténtica potencia mundial en turismo con más de diez millones de visitantes anuales (2013 en cifras récord) que no son suficientes para atajar ni reducir el paro que ya roza el treinta y cuatro por ciento. Frenazo en seco del próspero sector inmobiliario, escaso peso de la industria y un cultivo del plátano sostenido con dinero público. Ahora se debate la conveniencia de prospectar el fondo marino al este de Lanzarote y Fuerteventura en búsqueda de hidrocarburos cuyo hallazgo podría significar un cambio de suerte.
Escribía en ABC José María Carrascal del nacionalismo y lleva razón: “Cataluña parece la metrópoli, y el resto de España, la colonia” con su mayor nivel de vida, industrialización, PIB superior a la media y a casi todas las comunidades autónomas. Incontestables argumentos para desenmascarar al secesionista catalán, su reivindicación de independencia que nada tiene que ver con un movimiento de liberación sino con el afán controlador de sus elites ávidas de poder.
No es el caso de Canarias; Canarias está a la cola en todas las variables socioeconómicas y sí que tiene motivos para cuestionar su relación con España y con Europa. Son reiterados los incumplimientos con las Islas, desde el fallido plan de inversiones que el entonces presidente Rodríguez Zapatero firmó en 2009, hasta la reciente resolución del Tribunal Constitucional que exime al Estado de la obligación de invertir al menos igual que la media autonómica, tal y como recoge el REF -Régimen Económico y Fiscal- canario; obligación nunca satisfecha desde la aprobación de la Ley en 1972, dicho sea de paso. La no aplicación del IVA -sustituido por el IGIC (Impuesto general indirecto canario), varios puntos inferior- no impide que la cesta de la compra sea más cara y obliga a mantener la aduana del todo incompatible con la libre circulación de bienes y servicios que define el pacto europeo, además de obstáculo al comercio electrónico. La reserva del mercado del transporte marítimo Canarias-Península a compañías españolas, otra arcaica práctica sin mucho sentido en un mundo globalizado.
“¿Es esta una situación colonial? ¿O de discriminación?”, se preguntaba Carrascal en referencia a catalanes y vascos después de enumerar su liderazgo empresarial y político; no sabemos qué respondería en el caso de Canarias. Porque con Canarias la relación es de plena dependencia desde la sustitución de la ley de Puertos Francos que entrara en vigor en 1852; aquella era otra filosofía: comercia y búscate la vida. El REF actual, inducido y apoyado por intereses criollos, se basa en las aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado, con ayudas directas -subvenciones y esas inversiones que no llegan-, mediante excepciones al devengo de determinados impuestos y alguna perla proteccionista que señala quiénes mueven los hilos en las Islas. Un fuero compensatorio que no funciona: en Canarias los datos estadísticos son peores en comparación con casi todas las demás regiones, diferencial que se incrementa cada ejercicio.
La concesión de la exploración a Repsol por parte del Ministerio le otorga el derecho a la extracción del petróleo si al final aparece, es decir, que las islas soportarían el riego de la actividad sin obtener ningún beneficio a cambio, ni siquiera vía recaudación de impuestos. El Gobierno de Canarias, incapaz de reconducir la situación ni de avanzar en el consenso, pretende impedir las prospecciones con trabas medioambientales. La posibilidad de que exista petróleo forma parte del ideario de la tímida corriente independentista canaria que lo ve como fuente de ingresos para el sostenimiento del nuevo Estado, según el modelo noruego. Con energía barata, moneda propia y más libertad comercial, el futuro de una Canarias independiente adquiere un nuevo matiz, una nueva posición desde la que capitanear el desarrollo pendiente del continente africano del que forma parte.
El canario se siente canario y profundamente español. Es querido allá donde va y hospitalario con quienes deciden establecerse en su jardín afortunado. Muy poco contestatario quizás por su condición de náufrago, amante apasionado de sus paisajes y de su libertad, ganada a pulso después de siglos de rancio caciquismo. Como en Cataluña, el ciudadano canario también necesita protección frente al nacionalismo, un particular “nacionalismo pedigüeño” habituado a poner la mano, necesita nuevos instrumentos para generar ilusión, inversiones y empleo, dignificar la relación con Madrid y Bruselas. Si Canarias es España, que lo sea.

(Publicado también en elblogoferoz.com)

jueves, 3 de octubre de 2013

Vasos comunicantes

(Publicado en el periódico ABC el 3 de octubre de 2013)

La preocupación de la clase política puede parecer lógica; “hay más que razones”, pensará usted. Como si la resolución de los problemas de cada ciudadano recayera sobre sus hombros por mandato divino. O como si hubiera que inventar algo que hacer para justificar su propia condición de asalariados de lo público. Algo que hacer, sí, para intentar llegar a casa cada día con la sensación del deber cumplido: una necesidad del individuo responsable. La gran pantomima o “el coste de la democracia”, porque en el fondo todo el mundo sabe –y ellos también– que la mayor parte del tiempo su trabajo no sirve para nada. Concejales, consejeros de cabildo, parlamentarios, ¿cuántos en Canarias?, ¿mil?, ¿dos mil?: una pena el talento y la dedicación desperdiciados. Un fracaso del sistema o de sus dirigentes porque los partidos podrían fomentar la propuesta y el debate de nuevas ideas en vez de pretender convertirlos en gestores, muchas veces sin cualificación suficiente ni presupuesto que gestionar. Lo que sobra en las administraciones no son funcionarios; quizás por eso su reforma sigue pendiente.
Anuncia el Cabildo de Tenerife que va a favorecer la contratación de suministros a empresas que contraten desempleados. Qué bien, qué sensibles y comprometidos; llamémoslo “bonito gesto bienintencionado”. Lo grave es que alguno de los impulsores de la iniciativa se crea de verdad que se va a obtener algo más que un titular de prensa. De entrada, al empresario que no ha despedido y que ha puesto sus ahorros para sortear la crisis, a ese, que le den, con perdón. Para esos contratos se requerirá el personal que sea: el nuevo adjudicatario contratará y el actual despedirá en idéntica medida, ¿dónde está la gracia? No habrá otros asuntos a los que prestarles atención.
O el Gobierno de Canarias que le paga la formación a Telefónica con dinero de sus planes de empleo (qué necesidad), cantidades que recauda de los impuestos que abonan las empresas que realizan esa actividad, entre otras, que sufrirán la dura competencia, ¿habrán hecho balance? O cuando mueven Roma con Santiago para evitar la caída de cualquier gran compañía con el argumento de proteger los puestos de trabajo. No entienden que si una empresa desaparece por méritos propios habrá otros operadores que crezcan para ocupar ese hueco en el mercado con equivalente contratación de trabajadores (y quizás con más oficio). Tanto esfuerzo inútil en las políticas activas de empleo y en la dinamización de la economía. Un entretenimiento prescindible, un ahorro inmediato con el que aflojar la presión al contribuyente, el inicio de una nueva era.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Trabajo o inteligencia

(Publicado en el periódico ABC el 19 de septiembre de 2013)

Me preguntaron qué creía que había pesado más en mi carrera profesional, si el trabajo o la inteligencia. Caí en la trampa por falta de esta última: es muy fácil contabilizar las horas. Tomar decisiones, proyectar una estrategia o mantener las relaciones con nuestro entorno laboral requiere algo que no se sustituye con esfuerzo y dedicación. Confiar en la inteligencia siempre fue la opción correcta aunque la psicología social demuestre que el colectivo se equivoca con pertinaz frecuencia. El individuo por sí solo, según parece, bastante menos.
Los razonamientos argumentados por el presidente Rivero para apoyar el frente contra las prospecciones petrolíferas son de una temeraria inconsistencia, obsoletos. El enfrentamiento, además, denota escasa capacidad de reacción ante los hechos consumados. Puede que el ruido obedezca a una maniobra de distracción que forme parte de una táctica de mayor calado sobre la que guarda prudente cautela. No sé yo… el espectáculo es lamentable en cualquier caso. Tendríamos que poder descifrar qué intereses ocultan unos tipos serios -en apariencia y credenciales, al menos- para afirmar en público que el petróleo es cosa del pasado. Su deseo, el de las energías limpias es eso, un deseo por el que vale la pena luchar, sin duda, pero sin obviar que los combustibles son insustituibles hoy y que lo seguirán siendo durante unos cuantos años más.
Razonar. De eso se trata, y confiar en la inteligencia, propia o ajena, porque siempre hay una solución imaginativa para los viejos problemas. Rivero muestra inútil tozudez en estos asuntos de alcance sin percatarse del momento histórico que le ha tocado vivir ni de la oportunidad de hacer algo grande por Canarias, su gran oportunidad, si fuera eso lo que le motiva para estar/seguir en política. Debe aprovechar que en la (re)negociación del REF cabe todo aquello que España y Europa, sus gobiernos, estén dispuestos a aceptar. Si ahora mantienen un régimen de subsidio con efectos desoladores, por todos conocidos, ¿qué otros planteamientos podrían admitir? Aquellos que consuman menos presupuesto seguro que los escuchan con gusto y los que mejoren la actividad económica, también. Apasionante reto, no cabe duda, que exige además cierta de dosis de picardía porque quizás esa escasa repercusión que tendría para las Islas -“los beneficios serán para Repsol”, afirma el presidente- se podría mitigar de forma indirecta, para el petróleo y lo que venga. Ahí va una idea: todo negocio que tenga lugar en Canarias que tribute en Canarias, recaudemos el impuesto de sociedades aunque Repsol tenga su domicilio en Madrid. El REF y el petróleo nos sacarán de la crisis.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Liquidez extraordinaria

(Publicado en el periódico ABC el 5 de septiembre de 2013)

Pagar a las farmacias es el principal destino del préstamo que pedirá el Gobierno de Canarias como incremento autorizado del déficit. Después la dinamización económica, los compromisos con otras administraciones -los cabildos, según parece-, algo para carreteras, otro poco para la reducción de las listas de espera, unos millones para el fomento del empleo… en fin. Ampliación de crédito o búsqueda de liquidez, no hablan claro. Que se deba cuarenta millones del consumo de fármacos no significa que haya que ampliar la partida presupuestaria destinada a ese concepto sino poner dinero encima de la mesa, que no es lo mismo. Quiere decir que la previsión de ingresos -en la que siempre hay incertidumbre por razones obvias- no se ha cumplido, que esos recursos no han entrado en caja y, por tanto, no han podido enfrentar las obligaciones de pago, de ahí las deudas.
Imagino que no será fácil la gestión de un presupuesto público de seis mil millones de euros -el que se aprobó para este ejercicio- para mantener el equilibrio entre ingresos y gastos, y que no estén por la labor de confesar el error en la recaudación de impuestos o en las transferencias que se recibe del Estado. Aceptar esta financiación adicional no es mala idea, en ningún caso, aunque podríamos discutir su destino. Porque dispuestos a pagar intereses, que tal sacrificio sea para inversiones, que esto ya está inventado, que endeudarse para financiar los gastos del día a día ya sabemos a dónde conduce. Aunque sin dinero en caja, algo había que hacer, también es entendible.
Nos endeudamos, de acuerdo: son buenas las inversiones, es necesario pagar a los acreedores y se debe corregir la prestación de los servicios públicos deficientes, bien, pero falta algo. Hablan de gastar, de repartir el botín, pero no explican cómo cuadrar las cuentas ni qué medidas adicionales se van a poner en marcha para requerir menos financiación externa en el futuro. El gobierno canario es una potente máquina de gastar ávida de dinero que no plantea en simultáneo reformas a medio plazo. Porque, sobre la gigantesca cantidad del presupuesto anual en vigor, estos doscientos millones son solo un tres por ciento, y ahorrar un tres por ciento no parece un objetivo inalcanzable. No habrá gastos superfluos o partidas para el fomento de la economía que no cumplen el fin previsto, incluidas subvenciones de todo tipo, o mera ineficiencia organizativa; seguro que sí. Falta algo para mejorar las sensaciones: luchar contra la economía sumergida, no intervenir en los mercados, simplificar la burocracia, … poco más.

jueves, 22 de agosto de 2013

Petróleo, impacto positivo

(Publicado en el periódico ABC el 22 de agosto de 2013)

Una evaluación de impacto analiza qué consecuencias tendría la ejecución de un determinado proyecto sobre la naturaleza y sobre las personas, mide la evolución de las diferentes variables con y sin la acción programada, su efecto, positivo o negativo, según el caso. Puede ser una obra, una repoblación forestal o una prospección petrolífera. Nacida en Estados Unidos, esta técnica tuvo su sentido a finales de los ochenta, cuando la protección del medio ambiente empezó a ser tenida en cuenta. Hoy en día, la evaluación de impacto es un trámite administrativo más al que la legislación canaria otorga una desproporcionada importancia; un ejercicio retórico, ya que las consideraciones ambientales y su legislación son condicionantes de los propios proyectos. El estudio debe incluir la repercusión socio-económica de la actuación prevista que equilibre sus afecciones. Aun no ha trascendido qué tendría de bueno el éxito de las prospecciones en Canarias, aunque estoy seguro de que los redactores de la evaluación han considerado la presumible generación de riqueza y de puestos de trabajo.
En una reunión con empresarios, Paulino Rivero confesó que «el problema» del petróleo —su posición contraria al Ministerio— era la propia concesión, que adjudica los derechos sobre lo encontrado al que sufraga la exploración y sin impuestos no hay ingresos para el gobierno autónomo... esto va de dinero.
El presidente modula su discurso según el auditorio: no se atreve en las islas orientales cuyos partidos nacionalistas lo sostienen en el poder. Allí, han montado un pollo monumental con los mismos argumentos que empleaban contra los campos de golf que ahora defienden. El presidente del cabildo de Fuerteventura afirma que «Canarias dice no al petróleo»; un tanto pretencioso, creo, hablar en nombre de dos millones de canarios. Además, muchos decimos sí al petróleo, aunque estoy con Rivero en que hay que dejar atado y bien atado que el crudo hallado, si aparece, deje premio en las Islas.
Una encrucijada apasionante. Toca revisar el REF y está en nuestra mano diseñar una nueva relación de Canarias con España y con Europa en la que dar encaje a cómo gestionar el petróleo, por ejemplo.
Me puedo imaginar el preámbulo de la nueva ley: «El descubrimiento de una importante bolsa de gas y petróleo frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura marca un hito sin precedentes en la historia de Canarias. La aplicación del canon de extracción que incluye el siguiente articulado permitirá financiar los servicios públicos básicos —pensiones, educación y sanidad— y reducir la presión impositivasobre las empresas y los particulares».

viernes, 16 de agosto de 2013

Independentismo salvaje

(Publicado en el periódico El Día el 16 de agosto de 2013)

Paso a paso. Mi discrepancia con la línea editorial de este periódico es de formas. Criticar la inacción de los representantes de lo público está en la esencia de la prensa, mal que le pese a quienes no entienden la libertad de expresión y su efecto equilibrante. Confunde, sin embargo, su director-editor nacionalismo con independentismo, que no son sinónimos, ni tan siquiera etapas de un pensamiento evolutivo. Los nacionalistas crean su propia red clientelar de patriotismo rancio y explotan el "carácter diferencial" para la limosna en beneficio de los de siempre, los de siempre de aquí y de allí, que el que parte y reparte... ya se sabe. Pensar en la independencia -económica o política- exige otro esquema mental y un plan, por ahora, inexistentes. Toda emancipación da vértigo y todo plan tiene sus hitos y sus plazos.

El primero. Anuncia el PSOE su propuesta de reforma constitucional en la que plantea el Estado federal. Y lo dice el segundo partido en número de votos y el que más tiempo ha gobernado la España democrática. Que nuestras autonomías son lo mismo, con parlamento y capacidad legislativa, puede ser, aunque el matiz es importante: los nuevos Estados se organizarán en torno a una administración federal por interés propio... o no, según el caso. El porqué de la independencia o el porqué no difícil respuesta; pregúntese si acepta la política suicida de la Unión Europea, insostenible, burocratizada e intervencionista. En cualquier caso, tenemos la oportunidad de probar un estatus intermedio, sin saltar todavía al abismo de la independencia: usemos el REF para pedir libertad.

Salvaje. Me dicen, cuando propongo la "izquierda liberal" como filosofía política para gobernar. La idea es simple: prestar los servicios públicos y participar solo como árbitro en la actividad económica, fuera incentivos y subvenciones, y dejemos que funcione el mercado. Acepto el calificativo y prometo seguir igual, con el martillo pilón. No sé si conseguiremos animar el debate sobre las líneas gruesas del modelo para nuestro futuro, solo las líneas gruesas, de momento: ¿qué queremos para Canarias?, ¿nos conformamos con las ayudas ultraperiféricas o pensamos en algo nuevo? Y dejemos opinar a los más jóvenes (las víctimas), a quienes sostienen el sistema con los impuestos y a los muchos que no tendrían nada que perder con el cambio.

Evidencias . Después de conocer que disfrutamos en Canarias de un setenta y cinco por ciento de paro juvenil, cabría esperar que alguien dijera "me equivoqué", como confesó Rajoy. Después de la denuncia vuelven los anuncios oficiales a la edición en papel de este diario: "Al enemigo ni agua", Paulino como Bilardo. Después de permitir durante meses a una enorme cadena de supermercados la práctica ilegal de vender a pérdidas, se anuncia la bajada del IPC en las Islas, la deflación es otro escalón a la pobreza: ¿objetivo conseguido?

Punto ciego . Hay otra estadística preocupante: la correlación entre el número de parados y el número de turistas. A más turistas, más parados; no tiene mucha lógica pero los números son los números. A lo mejor vivimos engañados y el turismo no es la panacea. No reduce el desempleo, ocupa suelo, genera enormes cantidades de residuos y de aguas negras, requiere importantes infraestructuras pagadas con dinero público y consume servicios sanitarios. A lo mejor hemos hecho el toti tantos años con una apuesta perdedora en un negocio que no dominamos: no hay touroperadores canarios, ni líneas aéreas, las empresas hoteleras pagan sus impuestos en sus lugares de origen... A lo mejor, cuando nos demos cuenta y acabe el botellón, nos encontramos la plaza abandonada llena de basura. Eso es un punto ciego, una evidencia que está delante de nuestras narices y que no somos capaces de descifrar. Qué peligro que un gobierno apoye este o aquel sector económico, qué miedo.


jueves, 8 de agosto de 2013

Gibraltar es Canarias

(Publicado en el periódico ABC el 8 de agosto de 2013)

El profesor García Ramos añora el siglo XIX, con sus compañías británicas y aquel dinamismo mercantil: todo razonamiento converge. Canarias carece hoy de atractivo para las inversiones, sobra intervención oficial, burocracia y todas esas cosas. Sabemos (siempre supimos) que es difícil vivir en unas islas en mitad de la nada, aunque disfrutemos de grandes ventajas competitivas. En 1852 se apostó por las oportunidades y en 1972 por aventar las dificultades; ideas y libertad versus subsidio y protección. Apuestan los políticos con una visión y la sociedad con su complicidad, tantas veces suicida. Como no tenemos ni idea de qué será negocio en el futuro, ni aquí ni en China, parecería razonable no dedicar esfuerzo ni dinero a dinamizar este o aquel sector económico, bastaría un ambiente propicio. Curiosa reflexión del ideólogo del nacionalismo canario tal añoranza, que pone en valor la aportación de los inmigrantes como impulsores del progreso mientras se plantea limitar la residencia, y la apología de la iniciativa privada, tan lejos de la conducta actual de reparto de la sopa ultraperiférica.
Gibraltar está en el candelero, ese objeto del deseo, una minieconomía que genera riqueza en todo su entorno y muchos miles de puestos de trabajo. Será que los ingleses son unos hachas para el business; una pena nosotros, por haber derrotado al pirata Nelson. O quizás sea el especial estatus de la finca ibérica de su graciosa majestad, que permite las transacciones comerciales en condiciones semejantes a un paraíso fiscal, opacidad que urge erradicar, por cierto. Ahora bien, la baja tributación relativa sería un interesante instrumento para Canarias. Relativa en comparación con lo que hay alrededor, se entiende, porque los inversores funcionan así, por ese vil afán de ganar dinero y las pocas ganas de pagar impuestos, comportamiento que tantos beneficios aporta a la sociedad. En la colonia británica hay un puerto, un aeropuerto, comercio, actividad financiera y poco más. Nosotros tenemos infraestructuras y playas, montes, un clima privilegiado, millones de turistas, petróleo y cientos de miles de desempleados. Cabría analizar si Europa admitiría una Canarias libre de impuestos. Puede que no. Habría que demostrar con números que le saldríamos más baratos, negociar menos dinero de subsidios a cambio de más libertad. Parece razonable considerar nuestro carácter diferencial, pero sin limosna. Calcular, además, el retorno de la actividad generada con la no tributación. Una Canarias libre... no está mal.
Y otra curiosidad, quién lo diría, el mismísimo PSOE, que adelanta a nuestros atlánticos nacionalistas con su propuesta de reforma constitucional hacia el modelo federal. Canarias sería un Estado, qué vértigo.

jueves, 25 de julio de 2013

La izquierda liberal salvará Canarias

(Publicado en el periódico ABC el 25 de julio de 2013)

Echo de menos una auténtica política de derechas en Canarias capaz de contrapesar mi natural tendencia socialdemócrata. A mi entender, resulta necesaria cierta dosis de liberalismo en las acciones de gobierno que demuestre algo de confianza en la dinámica de oferta y demanda, y que considere los beneficios del mercado como mecanismo eficaz para el progreso de la sociedad y la felicidad de los individuos. Está inventado. No sabría catalogar a nuestros conservadores patrios, que no piensan en términos de sana competencia, sino en cómo proteger los oligopolios y en dar cobijo a sus amigos a la sombra de los presupuestos oficiales. Y así, hasta el PP canario defiende ante Europa el incremento de la ficha financiera para el plátano, pretende la privatización de servicios y negocia cerrar en Madrid un REF pedigüeño en base al socorrido argumento de la “ultraperificidad”.
No tenemos quien proponga bajar impuestos, eliminar las aduanas, acabar con la intervención política en el mundo de la empresa -incluidas las subvenciones-, permitir el despido libre, instaurar el mérito como única vía para la progresión profesional, sanidad, educación y pensiones, para quienes las puedan pagar, etcétera. Si un banco quiebra, los accionistas pierden su inversión y el resto de acreedores a la cola; si un cultivo no cubre gastos, que el agricultor lo arranque y que pruebe con otra cosa; si una persona se queda sin empleo, por algo será, que busque trabajo y, si no lo encuentra, que coja camino. Esas son las medidas que aplicaría un liberal de verdad, convencido de que los mercados son capaces de autorregularse por sí solos, incluso el de la mano de obra. Alguno habrá pero no se le oye. La derecha de verdad no resopla ni en las Islas ni en España.
Que conozca la teoría no quiere decir que la comparta, ojo. Sí creo que esa fuerza liberalizadora debe existir para equilibrar la tendencia al abuso de las políticas de compensación que confunden a menudo la solidaridad con el clientelismo y que consiguen que el ciudadano espere que la administración le resuelva el sustento sin tan siquiera sentirse obligado a respetar el sistema: ¿cuántos actúan en la economía sumergida y ponen la mano para su pensión no contributiva? Y aquí nace la izquierda liberal -esa señora recatada en la calle y libidonosa en la cama- que asumirá como irrenunciable la prestación de los servicios públicos y la cobertura a quienes lo necesiten y que defenderá con pasión a los mercados como creadores de riqueza sin caer en la tentación de intervenirlos. Que Canarias deje de ser la excepción, podemos acabar con el paraguas proteccionista, otro enfoque para la negociación del REF. Es simple, pidamos menos dinero y más libertad.

[La Izquierda Liberal es un nuevo concepto económico-social que persigue convertirse en partido político, si le atrae la idea le animo a participar con opiniones y divulgación]

jueves, 11 de julio de 2013

Desmarque patronal

(Publicado en el periódico ABC el 11 de julio de 2013)

Que se reúnan y que hagan declaraciones, perfecto; y además juntitos, como debe ser. Los empresarios canarios hablaron, anunciaron que no tienen ni idea del REF que se negocia en Madrid y aclararon que estarían atentos, pero sin ejercer de puente entre las administraciones autonómica y estatal… no vaya a ser que alguien malintencionado sugiriera interés de parte. Crítica light sin molestar, por si las moscas. Denuncian el enredo legislativo que dificulta las inversiones en Canarias como una patología crónica sin tratamiento conocido y recurren a los mismos tópicos para enjugar las lágrimas de seis largos años de crisis: qué malo condescender.
Si los empresarios no toman la iniciativa, aviados estamos. Qué podemos esperar los ciudadanos si quienes ponen la pasta, crean empleo y pagan impuestos, pasan y se conforman con lo que les venga dado. Ya no somos la tía buena objeto del deseo, nos hemos pasado de estrechos, con perdón, al poner todo tipo de trabas a los usos del suelo, al sobreproteger, al subvencionar sin ton ni son, al no garantizar unas claras reglas del juego; mucho proxeneta y poco indio. Conformismo, sí, porque sus representantes no salen a la calle a exigir un trato justo en los tribunales de lo social o un criterio coherente en la inspección de Hacienda o una acción contundente contra el fraude y la economía sumergida que dificulta la competencia en igualdad de condiciones. Pero, ¿qué digo?, pensará usted; describo el drama cotidiano, porque esos son los problemas de los empresarios, los obstáculos del día a día, los que aburren y hacen tirar la toalla.
En Canarias los que tienen trabajo aguardan la jubilación y su paguita, los que no lo tienen, su ayudita y seguir con los cáncamos, el empresariado busca otras plazas donde invertir y los políticos… ay, los políticos, que no tienen idea de ventas ni de balances ni de organizaciones. Son maestros o funcionarios, sin desmerecer a unos ni a otros, y confiamos ilusos en que acierten en la negociación del nuevo REF, nada menos, aunque los hayamos dejado solos. Y entonces insisten en la RIC, porque no saben que la Agencia Tributaria interpreta a su albedrío, y apelan a la condición de pobrecitos nosotros, europeos ultraperiféricos, para conseguir dinero para sostener negocios ruinosos. Y así hasta repetir la misma melodía de un fuero que pretendía compensar nuestras «especiales dificultades» y que nos ha colocado a la cola de toda estadística. Pidamos valentía a la patronal, que acepte el reto y que proponga, en conciencia, que canalice nuevas ideas y otro enfoque para nuestra relación con España y con Europa, más abierta, con más instrumentos y menos servidumbres.

viernes, 5 de julio de 2013

Sésamo Street

(Publicado en el periódico El Día el 5 de julio de 2013)

Monstruos. El monstruo de las galletas hizo mucho bien; y el resto del elenco. Toda una generación -la mía- que aprendimos la diferencia entre arriba y abajo y lo inconveniente de comer en la cama porque se llena de migas. "Y entonces dijo la araña...", y entonces oímos hablar de la economía social, del desarrollo sostenible y del contrato indefinido. Eslóganes y nada más, créame. Procede llamar a las cosas por su nombre porque no existe economía que aguante el desequilibrio ni desarrollo sin crecimiento, ni los contratos son indefinidos, ni falta que hace. Expresiones hechas para falsos objetivos de una política sin proyecto. Legisle para procurar el equilibrio que la actividad crecerá y se creará empleo y que me den trabajo sea cual sea mi tipo de contrato.

Tentación. "El trabajo en Canarias para los canarios", espetó ufano. Aplausos. Practicar el proteccionismo se me antoja una peligrosa tentación; "esto es para mí y para los míos, ¿qué te piensas?". Cuántos millones sacrificados por la pureza de la raza, y no exagero, porque empezamos por negar la posibilidad de trabajar -que de eso se habla- y acabamos vaya usted a saber dónde, que la estupidez la carga el diablo. Me cuesta argumentar aunque lo veo claro: atraer gente es una bendición, piense en la California de la fiebre del oro o el Lanzarote de los ochenta. En el otro extremo asistimos al declive de Cataluña, que empezó con su inmersión excluyente, al tiempo; o de Venezuela, de la que tantos salen en estampida. Aquí debemos actuar con cabeza fría, ser generosos y hospitalarios, para que vengan muchos con su entusiasmo, sus ideas y su dinero. No podemos consentir dar la espalda al mundo globalizado. Y prepararnos, claro, porque competir exige formación y entrega.

Unión que hace la fuerza. Un grupo de empresarios canarios se asocia para acometer importantes inversiones en un país emergente de América Latina. Están muy bien organizados. Unos son industriales y otros inversores, unos ponen el conocimiento y la experiencia y los otros la pasta. A la pregunta acerca de qué haría falta para que esos proyectos se desarrollaran en Canarias, una simple respuesta: más rentabilidad. Inquietante, porque una cosa es procurar igualdad de oportunidades a través de la educación, atender las necesidades sanitarias y prestar los servicios públicos -que es lo propio- y otra, bien distinta, intervenir en la economía y desalentar a quienes tienen el vicio de querer ganar dinero. Porque, además, está demostrado que cuando hay movimiento siempre sobra: unos pocos que ganan mucho y todos ganamos más. No sé si la moratoria turística tendrá algo que ver o la inseguridad jurídica en los asuntos del planeamiento. Ah, y que la rentabilidad la mida cada uno como crea.

Dictadura. Estire el chicle que separa la ciudadanía del poder hasta llegar al golpe de Estado. Parecía improbable, una más, uno más, en los tiempos que corren. A veces a la protesta le sale el tiro por la culata, nunca mejor dicho.

Voluntad. Es lo primero y dónde está. Las mutuas de accidentes le ofrecen al Gobierno de Canarias la posibilidad de realizar las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas a los trabajadores de baja sine die víctimas de las listas de espera. El convenio no tendría contrapartida económica -que podría ser la pega- porque a las mutuas les sale a cuenta pagar la asistencia médica y dejar de abonar los salarios a los afectados, en su caso. Pues nada, no hay acuerdo. No ha trascendido el fundamento de la negativa. ¿Cuestiones burocráticas?, ¿prurito funcionarial? Me gustaría escuchar la explicación de la consejera. Qué fácil olvidar que detrás de cada individuo de esas listas hay un drama personal. Recursos disponibles no utilizados y le echan la culpa a los recortes.

viernes, 21 de junio de 2013

Sexo seguro

(Publicado en el periódico El Día el 21 de junio de 2013)

Autoestima. Dicen los expertos que manifestar una buena opinión sobre uno mismo condiciona a nuestros interlocutores: nos ven mejores de lo que somos. Es nuestro natural, algo nos impide llevar la contraria. Aunque difusas son las líneas que nos separan de la pedantería o de la autocomplacencia, según el caso. Propongo que te pases de frenada para al menos sembrar la duda. Ocurre en el calvario del paro o en la frustración del subempleo, nos olvidamos de quiénes somos. El nivel te lo pones tú, créeme, porque ir en chándal es una conducta voluntaria. Si yo me califico de optimista (nato), eso seré, a priori.

Plan contra la pobreza. Podríamos pensar en una conspiración judeo-masónica para acabar con la clase media con intención de reinstaurar el viejo orden de ricos y pobres. También puede ser simple falta de enfoque. Se les fue la pinza para justificar la mastodóntica estructura administrativa local, ávida de dinero público y de algo que hacer. Luchan contra la pobreza con los impuestos recaudados a quienes pretenden ayudar, no entiendo nada. Porque los gobiernos no están para programar limosnas sino para prestar servicios y ordenar el campo de juego para que la actividad económica tenga lugar. Una idea: destine esos recursos -a los funcionarios me refiero, sin presupuesto adicional- a luchar contra el fraude y la economía sumergida, es barato, de efecto instantáneo y eficaz. Sobre esa base, elimine la moratoria turística y todo el entramado normativo intervencionista (para atraer inversores), reduzca impuestos y miéntanos. Desde que nos lo creamos, sea cierto o no, cambiará la tendencia.

Premio. Dicen que el Ministerio de Administraciones Públicas premia con una pensión vitalicia a los cincuenta primeros alcaldes que promuevan la fusión de sus ayuntamientos. Un incentivo para que cunda el ejemplo y demostrar en la práctica que no pasa nada, que es una excelente solución para enfrentar estos nuevos tiempos de austeridad. Veremos quién se apunta antes de que la UE obligue. Si la paga fuera para todos los concejales, incluida la oposición, no le digo yo. Si hiciéramos números a lo mejor salía a cuenta. Tenemos antecedentes, usted se acordará cuando en este país mandaba el ejército y hubo que redimensionarlo. Pues igual, esto es lo mismo, ahora toca pagar y enviar a todo el equipo a la reserva.

Preservativo. Patrocinado por el Gobierno de Canarias, se lo dieron en el colegio a mi hija adolescente, con su charla sobre la fisiología, las enfermedades venéreas y las pautas de comportamiento. Esto último es lo mejor: si uno no quiere, pues no quiere. Aprender a decir que no o a decir que sí, pero con cabeza. Ahora toca PP, volveremos a las clases de religión y a desempolvar el tabú, ¡Jesús por Dios!

Abuso consentido. Los grandes operadores del mercado, aquellos con presencia destacada en su sector, deben actuar con responsabilidad porque sus decisiones afectan a sus clientes, a sus proveedores, a sus competidores y, por contagio, a la sociedad en su conjunto. Lo hemos visto con los bancos, responsables unos e irresponsables otros; al final nos envuelve a todos la crisis financiera. Falla el empresario y falla también el organismo regulador. Cuando una importante cadena de supermercados vende cientos de artículos por debajo de su precio de coste durante muchos meses, algo malo se avecina. Eso es bueno, pensará usted, para que el consumidor aproveche en estos momentos de estrechez, pero habrá que evaluar los daños colaterales a todo el sector y sopesar el peligro de que la estrategia salga mal cuando no haya de dónde sacar para cubrir las pérdidas. En este caso esa cadena juega a ganar cuota y a perder dinero. Yo creo que la inspección debe intervenir de oficio para hacer cumplir las reglas básicas del código de comercio y de la sana competencia.

jueves, 13 de junio de 2013

Primum non nocere

(Publicado en el periódico ABC el 13 de junio de 2013)

“Lo primero es no hacer daño”. El latinajo me lo chiva Beatriz Baudet que es médico. Aunque no hablábamos de medicina sino de política. Porque podríamos esperar una conducta inocua de nuestros cargos electos, pero no es el caso. Erre que erre con el mismo tratamiento sin reparar en la falta de diagnóstico ni en los efectos secundarios (seguimos con la política). El REF como pócima mágica de los irreductibles canarios en su aldea ultraperiférica. Esta semana se mojó Fernando Clavijo, que presume de no estar al tanto e insiste en la obligación de la inversión media del Estado en Canarias. Ya el Constitucional eximió a Madrid del compromiso. Confieso que me gusta que, todo un secretario general del partido que cogobierna, dé su opinión al respecto y que proponga alguna cosa interesante, como la reducción en las islas de las cotizaciones a la seguridad social; muy bien, seguro que funciona… si también se decide luchar contra el fraude y la economía sumergida.
Pero no me gusta que insistan -Fernando, su partido, su socio en el gobierno y hasta la oposición conservadora- en la RIC y en mantener la misma relación de dependencia con la metrópoli, léase Madrid, Bruselas o viceversa. Los incentivos fiscales directos han perdido credibilidad para el empresariado por gracia de la Agencia Tributaria que interpreta lo deducible a su antojo, sanciona y levanta pies del suelo: pague primero y reclame después. A esto me refiero, tropezamos en la misma piedra, porque se supone que el REF se justifica para compensar las especiales dificultades de la economía canaria, ¡pues vaya batería de medidas nos hemos dado que nos sitúan a la cabeza del paro y a la cola en todo lo demás! Un afamado profesor de economía de la ULPGC, ponente del REF, afirmaba en 2008 que la RIC no había contribuido a la burbuja inmobiliaria… nos dejamos engañar.
Cacarean en Gran Canaria contra la ley turística. Con razón. Y desempolvan el pleito insular, magnífico, buena noticia. Y lo digo en serio, porque el pleito es competencia (sana) y la sociedad que compite, mejora. Guardar el pleito insular en la gaveta nos aplatana, aquí y allí. Aunque Bravo de Laguna se equivoca, a mi entender, porque la nueva ley no beneficia a nadie ni en Tenerife ni en ninguna otra isla, ni se trata de un asunto de estrellas. El problema de fondo es de competencia, fíjese, o de falta de ella. Qué miedo tienen a dejar que sea la propia dinámica del mercado la que establezca qué hotel se debe construir y qué producto ofertar a los turistas, que son los que pagan. La administración se empeña en intervenir y hace daño.

viernes, 7 de junio de 2013

Paulino y el principio de la falsabilidad

(Publicado en el periódico El Día el 7 de junio de 2013)

Crítica. Abusamos de ella. Porque es muy fácil, desde fuera, proponer lo que sea para la economía, la política o para ambas. Ya nos cuidaríamos de no hablar a la ligera si nuestra palabra fuese ley. Abusamos, insisto, y yo el primero, en señalar a los (supuestos) culpables, en denunciar el inmovilismo cruel y la escasa visión. No puede ser. Estoy seguro de que nos faltan datos, condicionantes y otra mucha información crucial para el diagnóstico, por tanto, erramos las conclusiones. El opinador peca de palabra. Pido perdón con dolor de corazón y propósito de enmienda.

Método. El presidente Rivero y su equipo de gobierno plantean un modelo teórico para Canarias, continuista, bien es cierto, pero modelo al fin y al cabo. Pretendo aquí refutarlo mediante un contraejemplo, tal y como postula el filósofo alemán Karl Popper con su principio de la falsabilidad: si no pudiera ser refutada, la teoría quedaría corroborada. El método se entiende muy bien con un simple ejemplo. Sea cual sea la cantidad de fulas negras que veamos, no podemos afirmar que "todas las fulas son negras". En cambio, bastaría encontrar un sola que no sea negra para concluir que "no todas las fulas son negras". Así avanza el pensamiento humano; busquemos, pues, la fula amarilla en la política autonómica. (De estas cosas discutían Hilario Rodríguez y Efraín Medina en el último congreso de CC).

Esfuerzo. Cuesta tomarse en serio la política de don Paulino aunque hagamos el esfuerzo de comprender qué encierra su comportamiento y minimicemos la evidencia de tantos contraejemplos. Cuesta aunque viajen disfrazados el paro, el fracaso escolar, las listas de espera y todo el resto de asuntos intratables en una columna como esta, de marcado talante positivo. Queda claro que el método científico no se usa en la política actual, o eso parece, porque si repetimos un experimento en las mismas condiciones del entorno, lo propio es obtener idéntico resultado. Aquí nos empeñamos en esta regla, llevamos décadas de espera con la misma argumentación, con la misma cantinela ultraperiférica de tan nefastos resultados. Repetimos el REF pedigüeño, la intervención en el mercado turístico y la burocracia en los usos del suelo. Todo trabas a cambio de unas supuestas prebendas que consiguen mantenernos primeros en el ranking de los más pobres.

Estrategia. Esfuerzo de imaginación, porque si diéramos por buena la política actual del Gobierno de Canarias la pregunta sería cómo. Cómo sostener el entramado administrativo mastodóntico, cómo dar cobertura social a las personas que lo necesitan, cómo atraer la inversión de capitales para la generación de empleo. "El dinero se le pide a Madrid y a Bruselas", esa es la estrategia para los próximos años. Mientras, subsiste el oligopolio en el transporte entre Canarias y península, la aduana de entrada y de salida, el AIEM para recaudar, facilitar la competencia a nuestros industriales y encarecer la cesta de la compra, las subvenciones al plátano sin ánimo de reconversión. Fulas amarillas y elefantes rosa. No pienses en un elefante rosa.

Valentía. De la que andamos tan escasos. A meterle mano a las administraciones locales no se atreve ni el PP con mayoría absolutísima. La nueva ley quedará sobre la mesa hasta que obligue Europa; al tiempo. Porque, por desgracia, somos un país de dictaduras que funciona con la imposición, en donde prevalece el interés de unos sobre el interés general. No hay un solo alcalde -de los ochenta y ocho que hay en Canarias- que dé un paso al frente y reconozca que su puesto sobra, que los vecinos no pueden pagar lo que cuesta la estructura municipal, y que esté dispuesto a afrontar la fusión con los ayuntamientos limítrofes, como indica el sentido común en época de estrechez. A lo mejor mañana alguno nos sorprende.

jueves, 30 de mayo de 2013

Telemaratón

(Publicado en el periódico ABC el 30 de mayo de 2013)

        Confieso un sentimiento encontrado. Entiendo y lamento  la situación de necesidad extrema de tantas personas, pero me cuesta aceptar tanta visibilidad en el acto de la caridad. Algo obsceno tiene la limosna en público y esa (injustificada quizás) superioridad moral del “aquí tiene usted sus lentejas, pero no nos dé las gracias, es nuestro deber”. Lo peor, sin duda, el desfile de políticos para la foto, convencidos de que tienen que estar para no perder el tren de la solidaridad que es lo que vende: “próxima parada, Esperanza”. Somos secta, porque solo así podríamos explicar la ausencia de incidentes y tal adoración, capaz de justificar todas las conductas, incluso las que están en el origen de nuestros males. Las legumbres hacen milagros. Para todos estos, en el gobierno o en la oposición —para los cómplices—, protagonizar la ofrenda de alimentos es una manera de aceptar la evidencia de la pobreza y de paso aceptar también el fracaso de su propia gestión.
        Paulino no participó en el show pero se quedó con ganas. Esta semana, entretenido con la ley turística con la que pretende intervenir el sector al mejor estilo bolivariano. Insiste en un error que incentiva la no inversión y, por tanto, el paro; en esto tenemos experiencia. Tan importante es el turismo (dice) que comete con alevosía el crimen pasional: “La maté porque era mía”. Da mucho miedo que el parlamento se utilice para alterar las reglas del libre mercado, senda que conduce a más miseria, etcétera. Aclaro que no soy sospechoso de liberal a ultranza, que normas deben existir e inspección que persiga el fraude. Lo propuesto es otra cosa, han legislado para condicionar la estrategia de negocio de los operadores turísticos, ilusa pretensión, no saben que en ese tipo de decisiones mandan los deseos del consumidor.
        Para entender la motivación del desatino cabría una primera interpretación conspiratoria, que sus señorías defiendan —por dinero o por simpatía— los intereses de algún grupo de empresarios que le teme a la competencia, podría ser, ya nos enteraremos. Peor sería que estén convencidos y que de verdad se crean que la nueva regulación vaya a servir para algo bueno. Queda saber qué pasará con María del Mar Julios, que se saltó la disciplina de partido, hizo el gesto y votó en contra para contentar a sus votantes y a sus potenciales votantes, ella sí que sabe quién manda. Bien pensado, Rivero todavía está a tiempo de hacer algo grande (no se ría), porque resta negociar el nuevo REF, un reto apasionante, una oportunidad para el debate y después para el consenso. Si me lo permite, yo empezaría por eliminar la aduana y las subvenciones… que comience pues el telemaratón de ideas.

viernes, 10 de mayo de 2013

Suspenso

(Publicado en el periódico El Día el 10 de mayo de 2013)

"Se equivocó la paloma,
se equivocaba"
(Rafael Alberti)

En estrategia. Y no es una opinión, constato la realidad de unas islas en el vagón de cola. Falla nuestro papel de pobrecitos ultraperiféricos, no funciona, y no porque lo diga yo, sino por tantas evidencias que ya no resulta necesario enumerar. La receta para la prosperidad mostró su eficacia efímera. Hizo (más) ricos a los de siempre y más pobres a todos los demás, pobres y con un futuro incierto. ¿Y ahora? Ni idea, no hay plan B. Mientras esperamos al mesías propongo aprovechar la coyuntura y desmontar el chiringuito, dejar de hacer el idiota con tanta regulación absurda, eliminar la aduana que nos aísla y todas esas subvenciones que distorsionan. En definitiva, a falta de alternativa, permitir que sea la propia dinámica del mercado la que imponga su razón. Simplificar mientras llega la inspiración. Reconozcamos el error y rectifiquemos cuanto antes. El propio REF, la defensa del hecho diferencial canario, que obligaba a la inversión media del Estado en nuestra comunidad autónoma, una promesa barata -jamás cumplida- que nos creímos durante años, que ahora fulmina el Constitucional. Se equivocaban, sí, urge poner remedio; ya habrá tiempo, en su caso, de crucificar a los culpables.

Huelga de estudiantes. La protesta es uno de los procesos democráticos no formales que ayudan a mantener a raya a quienes ejercen el poder, estamos de acuerdo. Hacer huelga es otra cosa, es una herramienta al servicio de los trabajadores, y los padres y los estudiantes no lo son, al menos en ese ámbito. Si el profesorado desea ejercer su derecho constitucional que lo haga, pero no a través de sus alumnos. Y habrá que ver el alcance de la reivindicación que la justifique, porque la huelga no está pensada para la discrepancia política sino para defender las condiciones laborales. Alentar a la juventud contra lo que sea es muy fácil, está en su naturaleza, pero ojo, que eso se llama manipulación, ¿quién maneja los hilos?

Pacto de Estado. Sobre la educación, la sanidad, las pensiones, la estructura de las administraciones públicas. Tiene todo el sentido tratar de llegar al consenso en los asuntos trascendentes. La voluntad de sellar el pacto debe existir como primer paso, por responsabilidad, pero el esfuerzo habría que concentrarlo en las nuevas ideas, en cómo gestionar. Y para eso, para encontrar nuevas soluciones a los viejos problemas, solo cabe el debate constructivo. Y para debatir están las cámaras parlamentarias, con sus representantes, que para eso fueron elegidos, y los medios de comunicación, que sirven de altavoz a la pluralidad, y la calle, en la que los ciudadanos podemos mostrar nuestra repulsa o conformidad. En España nos hace mucha falta el debate, el debate de fondo: aprender, entrenar y ponerlo en práctica. Qué bueno, ¿se imagina?, qué gran avance cuando las partes escuchan y se esfuerzan en entender y en dejarse convencer.

En valores. Mi hija adolescente no entiende que al entrar a Estados Unidos te pregunten si tienes intención de atentar contra el presidente, se lo contaron en el instituto. Ella cree que si esa fuera tu intención, no lo dirías, y si lo pusieras, te detendría la policía nada más posar un pie en el aeropuerto. Al tratar de racionalizar concluye que de alguna manera analizan cómo dices que no para encontrar alguna intención oculta... Mi reto es hacerle ver que en esa cultura tan grave es mentir como atentar y que no es mala filosofía. La mentira a este lado del Atlántico, por desgracia, es pecado venial. La mentira conduce al fraude, el fraude a abusar del sistema, el abuso al déficit, el déficit a la paralización de la inversión pública y la falta de inversión al paro.

Paulino. Como la paloma, y sigue sin resolver los transportes a El Hierro.

viernes, 3 de mayo de 2013

El ascenso

(Publicado en el periódico El Día el 3 de mayo de 2013)

De primera. Se inauguró esta semana en Tenerife una mediana superficie dedicada a la alimentación. Parecería imposible un nuevo operador en un sector maduro y saturado como este, pero ya ve, siempre cabe quien propone algo distinto. Esa es la esencia del emprendedor. Emprendimiento del bueno, por empresarios que saben lo que se traen entre manos, que invierten y generan puestos de trabajo. Lo otro, el fomento del autoempleo como alternativa para reducir el paro, es una entelequia con escasa probabilidad de éxito. En el mundo de los negocios no se apuesta, no cabe el azar: se diseña la estrategia, se planifica, se buscan los colaboradores necesarios, se pone dinero, conocimiento y mucha dedicación. Y también ganas e ilusión, no cabe duda.

De libro. Nadie es profeta en su tierra. La iniciativa es de los que vienen de fuera, también en este caso, el de esta empresa de alimentación, cuyo lema es "Un cachito de El Hierro en Tenerife". Por eso, señor Rivero, es tan importante que la gente venga a Canarias y se mueva entre las islas. Por eso hay que garantizar los transportes y ser hospitalarios.

De segunda. Eso tiene haber dejado las inversiones en Tenerife para "después de", que está todo a medias y ya no queda presupuesto. Eso tiene casi veinte años de gobierno nacionalista aferrado al poder, hegemonía política que se paga con obra pública. A Tenerife mantener el pleito insular en la gaveta le ha salido carísimo. Usted no me entenderá si hace tiempo que no viaja a la isla de enfrente -dicho sin ánimo de ofender, que conste, sino como mera descripción geográfica-. No me entenderá porque desconoce la magnitud de las infraestructuras de allí financiadas por el Gobierno de Canarias. Muchos millones destinados a resolver con solvencia los problemas de movilidad, necesaria para mejorar la calidad de vida y para que la actividad económica tenga lugar. Ya es tarde, solo queda recurrir al pataleo para tratar de terminar el anillo insular y no olvidar la vía exterior, el segundo ramal de la vía de ronda y otras tantas actuaciones proyectadas. ¿Se da cuenta?, de esto no se habla, chitón, no vaya a ser que se nos desmonte el chiringuito. Habrá quien piense que ahora estaríamos apañados si los hilos se movieran desde Las Palmas, pues eso, haga lo propio y defienda a Tenerife sin tanto pudor; en eso nos dan mil vueltas.

De segunda B. Esperemos que por poco tiempo. El CD Tenerife necesita ascender y no solo en el campo con goles sino también como organización. Imposible quitarle mérito a Miguel Concepción y a su equipo, que han aguantado la mala racha como auténticos jabatos; quien los critica ni se imagina lo que significa gestionar sin medios y siempre observado por la opinión pública. Dicen que hay quien se postula como candidato a la presidencia del club, una persona muy vinculada al mundo del fútbol que todos conocemos. En esta sociedad de observadores pasivos qué difícil que alguien dé un paso al frente, bravo. De confirmarse, sería una excelente noticia porque al Tenerife le hace falta liderazgo positivo, por supuesto, una nueva visión, aire fresco y entusiasmo. En esto estaremos todos de acuerdo, seguro, los que viven el deporte con pasión, quienes nos gusta y quienes no les gusta pero entienden que el fenómeno futbolístico aporta al resto. Me encanta la idea, pero no como alternativa excluyente, sino como solución integradora: ni negar el esfuerzo de los que están ni renunciar al empuje que alguien nuevo podría aportar.

De tercera. Sostener la idea de que la situación mejore aunque hagamos lo mismo, absurdo empeño. El reto es vencer el miedo al cambio. Qué bonito plantear un reto, por cierto, y aceptarlo; de eso va nuestra mundana existencia.

viernes, 19 de abril de 2013

Tocamos fondo

(Publicado en el periódico El Día el 19 de abril de 2013)

Afirmo. Le escuché esta semana a Rafael Doménech -eminencia, economista y uno de los jefes del servicio de estudios de BBVA-, las proyecciones así lo indican. Tocamos fondo como preludio de la recuperación económica prevista para el año que viene. Es de agradecer el mensaje optimista, una brisa de esperanza con fundamentos elaborada por un equipo de profesionales que ni especula ni suele fallar. Habló de la confianza exterior que permite mitigar las tensiones financieras, de la recuperación en nuestro entorno de la UE y del menor impacto en los ajustes al esperado. Avaló la necesidad de los recortes para equilibrar las cuentas públicas y agradeció el apoyo del Banco Central Europeo y de nuestros socios, incluida Alemania, por cierto, que nos permiten una prórroga razonable para reinventarnos.

Pregunto. Estas cosas tiene la economía, porque es probable que el análisis sea el correcto y que este año acabe la crisis. Un tanto inentendible, confieso, porque seguimos igual, toda reforma anunciada ha quedado en mero maquillaje. Ni las administraciones reducen su tamaño ni se controla el fraude ni se dan las condiciones para que se cree empleo. De hecho, Doménech planteó que el crecimiento en Canarias pasa por aceptar y poner solución inmediata a tres grandes retos: incremento de la competitividad, con su reducción salarial, adecuación del entorno regulatorio, que debe ser más simple y con menos cargas para las empresas, y mejora del capital humano, que no recibe formación suficiente. Controlar los elementos que intervienen en las finanzas internacionales no está en nuestra mano, pero simplificar la burocracia y formar a nuestros hijos sí que lo está. A igualdad de inversión por alumno, denunció, los resultados académicos son peores en Canarias que en otras regiones españolas. Queda claro que el dinero no es suficiente, que el sistema adolece de vocación de quienes se dedican a la docencia y de interés por parte de los padres. Y así en todo lo demás.

Cuestión de enfoque. Ocúpate solo de aquello que esté en tu mano.

Exclamo. Cuando un señor de Vecindario declara en la radio que dejará huérfanos a sus hijos de seis y siete años si al final se consuma el desahucio de su casa; huérfanos por la vía expedita de quitarse la vida. Y punto. Que si está en paro, que si busca trabajo y no encuentra, que si ya lleva pagados trece años de hipoteca, en fin. Cuando la vida vale menos que una pajolera vivienda en propiedad es que hemos caído -como sociedad- en un pozo sin fondo. Porque este tipo, me da, no amenaza de broma. A lo mejor piensa inmolarse, a modo de sacrificio, para que las partes en conflicto hablen en serio. Los unos, que no pretendan acabar con tanta alegría con la obligación de pago cuando se contrae una deuda y que acepten una salida personal menos airosa, se conformen con una ayuda y/o un piso en alquiler a bajo coste, en su caso, que les permita sortear el bache. Y los otros, para que flexibilicen las condiciones cuando sucede el impago y busquen la manera de compensar a quienes han abonado sus cuotas durante muchos años y ahora no pueden, revertirles la parte del capital invertido o cualquier otra medida imaginativa. Acabar con el mercado inmobiliario y con el valor de garantía de los inmuebles no parece una solución muy inteligente.

Deseo. Tanta vehemencia por parte de Manuel Fernández, diputado y alto cargo del PP en Canarias, que defiende sin fisuras la actuación de su partido en Madrid, su incapacidad para escuchar siquiera una crítica o sostener un debate constructivo. Tanto desenfoque del presidente Rivero en su acción de gobierno. Tanto miedo a cambiar lo que no funciona. No, no hemos tocado fondo. Falta espíritu revolucionario; apúntese. ¡Viva la revolución!

viernes, 22 de marzo de 2013

Pajaritos preñados

(Publicado en el periódico El Día el 22 de marzo de 2013)

Políticos. Siempre protagonistas. No saben lo que pasa en la calle. De las miserias, sí, dispuestos para la foto y la limosna, pero del drama de un país que no funciona, no, no tienen ni idea. Mas ¿qué podíamos esperar de una caterva de leguleyos que jamás se ha enfrentado ni a buscar trabajo ni mucho menos a tratar de abrir una empresa? Porque el problema no es de grandes leyes sino de pequeñas trabas cotidianas, enormes paradojas, piedritas que entorpecen la actividad económica y empujan a la parroquia al fraude y a una coexistencia sumergida al margen del sistema.

Autónomos. En qué cabeza cabe que el seguro de autónomo se pague por meses completos, cerca de trescientos euros en su versión más austera; y si el trabajo me sale el día veinte y no puede esperar... O a quién se le ocurrió que ese mismo valiente -el que se atreve a salir del mullido colchón de la chapuza sin factura- deba recaudar y liquidar los impuestos indirectos, el IGIC, para entendernos; liquidación que no se puede hacer desde casa con un formulario electrónico y una tarjeta de crédito, sino que requiere el clásico procedimiento de pedir número, hacer cola y rellenar los impresos por triplicado. Para la Administración el tiempo de sus administrados no vale nada, ninguna facilidad para que podamos cumplir nuestras obligaciones. De qué sirven medidas que incentiven el trabajo por cuenta propia con semejante embrollo burocrático y tales compromisos de pago nada más empezar.

El subsidio de desempleo. No está pensado para que el afectado encuentre trabajo antes de finalizar la prestación. Es entendible que un parado no acepte una oportunidad de prueba; se queda colgado si la cosa no funciona o si es solo por unos días o por unos meses. Además, el cobrar por no trabajar fija un umbral que hace poco atractivas casi todas las ofertas de empleo. La mayoría absoluta, seis millones de desempleados y un grave problema de déficit público, debería ser suficiente para que el partido en el gobierno proponga algo distinto; un partido de derechas, por cierto, poco sospechoso de fomentar la sopa boba, al menos en teoría. Y me atrevo a sugerir que el paro funcione como un seguro, que en vez de días, acumule dinero en la cuenta de cada cotizante, que podamos disponer de él cuando la necesidad apriete -con las limitaciones razonables en los pagos mensuales-, que no haga falta ser despedido para cobrar (esta absurda condición nunca la entendí) y que lo que sobre después de una vida de trabajo lo incorporemos a nuestra pensión de jubilación.

Sentido común. Te echamos de menos.

El REF y sus secuelas. Para qué sirve una flamante declaración de buenas intenciones en forma de ley, plagada de ayudas y subvenciones, si en la práctica no se cumple o se demuestra inaplicable. El legislador pretende que tales o cuales supuestos se puedan acoger a la reserva para inversiones, por poner un ejemplo, pero la inspección de Hacienda interpreta que no y punto; sanciona y reclama el impuesto no liquidado con sus intereses de demora; vaya usted después al juzgado. O que Canarias esté exenta del IVA, que obliga a todo el entramado aduanero que dificulta el libre comercio con el mundo globalizado y justifica la existencia del IGIC con su maquinaria recaudatoria... No creo que nadie haya hecho los números para comprobar si al ciudadano (y a la propia Administración) todo este jaleo le sale a cuenta. O la bonificación de las cargas sociales en los nuevos contratos laborales con requisitos que no se dan en este planeta. No tenemos un problema de estrategia política sino de pulir los pequeños detalles y, para eso, solo cabe remangarse y meter los pies en el barro.

lunes, 18 de marzo de 2013

¡¿Qué hago con mi vida?!


La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife me invita, mañana martes, a dar una conferencia en su delegación sur, en Los Cristianos. Trataremos de despejar las dudas, ¿qué hacer?, ¿buscar trabajo o montar una empresa? En ambos casos veremos cómo empezar, que no parece nada sencillo.

Ya hablamos sobre este tema en La Laguna, en el mes de noviembre, con una notable asistencia de público y un animado debate que permitió resolver muchas cuestiones.

Es gratis y hay que inscribirse (pincha aquí).


viernes, 15 de marzo de 2013

Cuando yo sea presidente

(Publicado en el periódico El Día el 15 de marzo de 2013)

Paulino. Estuvo con nosotros en la presentación del Tenerife Network. La sociedad civil -empresarios y directivos- se organiza por su cuenta para colaborar, para buscar sinergias y generar relaciones de confianza. El presidente Rivero fue el invitado, habló y fue sometido al interrogatorio de los miembros del nuevo club, al que sobrevivió con entereza. Confieso que me quedé impresionado con su intervención, con su discurso fluido, plagado de axiomas cuyos principios solo él será capaz de descifrar, en definitiva, se cree y defiende con vehemencia su propia realidad distorsionada. Cuando yo sea presidente, en situación análoga, haré justo lo contrario: en vez de responder, aprovecharé para preguntar qué piensan quienes viven el día a día del mundo de los negocios y cuál es su visión para Canarias.

Preguntas. Le hice dos, con la venia. La primera sobre unas declaraciones suyas del año pasado en las que afirmaba que no quiere "ni subvenciones ni limosnas, sino instrumentos que nos permitan generar actividad económica"; que qué instrumentos barajaba su Gobierno. Soy mala persona, porque ya yo sabía que habían quedado en nada. Rivero capeó con cintura torera, relató las vicisitudes para acceder a la financiación de la UE, para entrar en el reparto de los dos mil no sé cuántos millones para el periodo 2014-2020 y se lamentó de los diferenciales de inversión per cápita por parte de la administración del Estado en las diferentes comunidades autónomas, con Canarias a la cola. Destila resignación, empeñado en buscar de dónde (fondos estructurales) y cómo gastar la asignación que pueda rascar: repartir dinero público como solución a la crisis; que la economía funcione no es su problema, o eso da a entender. Y de instrumentos ni mu.

Reparto. Que aplique la ley. La inversión pública en Canarias está regulada en el REF (una ley nacional, by the way) que la fija en la media y, si no se cumple -que no se cumple-, que reclame la diferencia en el juzgado con sus intereses de demora.

Iron Park. Mi otra pregunta. Tanto esfuerzo inversor para convertir a la isla del meridiano en referente de la autosuficiencia energética y ninguno para paliar la dependencia exterior en todo lo demás. Otro pase de pecho. Que si El Hierro tendrá su "sello de distinción" y que el herreño entiende que el futuro va de agricultura ecológica y de cuidar el parque temático. La guinda, afirmó, es conseguir que todos los coches sean eléctricos. Una isla para enseñar.

Disparates. Porque está convencido de que el problema de Canarias es que somos muchos, que no hay cama para tanta gente y que no defendemos "lo nuestro" con ahínco. No comprende que los territorios que funcionan -nuestras propias islas en sus épocas de bonanza- son aquellos que atraen emprendedores, los que aprovechan el ímpetu, las nuevas ideas y la iniciativa de los inmigrantes que luchan por su futuro. Mire a su alrededor y fíjese cuántos empresarios de éxito vinieron a generar riqueza y empleo. Rivero anunció nuevas tasas a la importación de papas, vinos y agua. Al revés del pepino, en vez de fomentar las bondades de la competencia y el libre mercado, más impuestos, más proteccionismo, más defensa del interés particular de vaya usted a saber quiénes.

El petróleo. No es que Rivero diga no (menos mal), sino que considera que el sistema utilizado para la concesión de la licencia de prospección, que da derecho a la extracción, en su caso, impedirá a la Administración cobrar por ello. Estamos de acuerdo: que Repsol gane dinero pero que pague su diezmo. Pues hable claro, ¿por qué no habla claro?, déjese de pamplinas medioambientales, exija que la explotación no se haga a menos de cincuenta quilómetros y que se regule un canon razonable que resuelva el déficit público.

viernes, 8 de marzo de 2013

Teoría de conjuntos

(Publicado en el periódico El Día el 8 de marzo de 2013)

Los menores de treinta. Entiendo la preocupación del legislador por fomentar el empleo en general y la pretensión de maquillar los datos del paro juvenil, en particular, por escandalosos. La generación perdida y blablablá. Y el gobierno actúa. Y ahora a los menores de treinta se le extiende la alfombra roja al mundo del trabajo: cincuenta euros al mes por darse de alta del autónomo -mientras cualquiera paga doscientos cincuenta- o exención del total de las cuotas de la Seguridad Social para los contratos en prácticas de personas sin titulación y otros cuantos supuestos. Es bonito, pero incluye letra pequeña... Hay que llevar no sé cuántos meses seguidos en el paro, que el nuevo contrato supere no sé qué plazo de duración y llamarte Ernesto. En definitiva, para aclararnos: se pretende incentivar al empresario que elija a una persona menor de treinta, sin estudios terminados, que lleve más de un año sin trabajar y con el compromiso de mantenerla muchos meses en el puesto. Desde el escaño puede que todo esto parezca un chollo.

Los elegidos. Ya no por el bagaje, las capacidades o las habilidades que el aspirante sea capaz de demostrar, sino por la concordancia con las bases de la subvención: la pela es la pela. De entre los que cumplan con el criterio de la bonificación, aquellos que encajen con las funciones a desarrollar. Una nueva línea a añadir al currículo profesional: "Le saldré barato; si me contrata podrá acogerse a las ayudas previstas en la ley". Y yo le recomiendo una segunda: "No fumo".

Los mayores de treinta. Nada que rascar. Esto tienen las subvenciones, todas y sin distinción, que desvirtúan el normal funcionamiento de los procesos de toma de decisiones. Un treinta y dos por ciento de ahorro salarial obnubila a cualquiera, que eso es lo que pagan las empresas en condiciones normales. Respecto al mercado laboral, el legislador, es decir, el poder político, o sea, los que ganaron las elecciones, que se dicen liberales, no podrían hacer nada mejor que mantener los mínimos que impidan el abuso y dejar que las partes se entiendan. Y si las aportaciones sociales son necesarias para mantener el sistema sanitario y las pensiones, pues iguales para todos, sin discriminación por raza ni edad. Para crear empleo parece más lógico quitar presión a las empresas, con una bajada generalizada de las cuotas, y que cada una contrate a quien quiera.

Los políticos. Que confunden cuáles son sus funciones. Sí, todos, y permítame que generalice. Porque ni la constitución ni los ciudadanos pretendemos que las administraciones públicas den respuesta directa a todos nuestros problemas. La confusión es importante: no es lo mismo prestar los servicios públicos y ejecutar inversiones de interés común que tratar de influir en el mundo de los negocios -apostar por un sector o por otro según augure el brujo de la tribu-, que es donde se genera empleo. El intervencionismo de izquierdas o de derechas no da resultado. Las subvenciones, insisto, distorsionan el mercado y producen enormes efectos perversos: eliminarlas de raíz sería una excelente medida de contención del déficit con efectos inmediatos sobre la economía, todas, incluidas las del plátano.

Los mayores de sesenta. Tenga en cuenta que le quedan por delante unas cuantas décadas por vivir y eso es mucho tiempo para dedicarlo a echarle millo a las palomas. No se precipite con la jubilación, prevea cómo quiere vivir y planifique sus finanzas personales. Con el trabajo cumplido el sistema, que paga su pensión, le da la oportunidad de dedicarse a lo que quiera. Quizás, desde la perspectiva de una jubilación inminente, decida usted retomar aquella vocación frustrada o dedicarse a los demás, que siempre reconforta. Importante luchar contra el aburrimiento y no renunciar a disfrutar de la vida.