sábado, 27 de agosto de 2011

"Forzar" la venta de papas locales, así estamos

Información de hoy en Diario de Avisos: Gobierno y Cabildo ‘forzarán’ la venta de la papa con estímulos a operadores.
La idea central es que el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife "pretenden propiciar que las grandes empresas comercializadoras de este producto en el mercado interior opten por la compra de la papa local antes que por inundar establecimientos de venta minorista con tubérculo importado". Que viva las reglas del libre mercado.
Ahora las Administraciones Públicas pretenden indicar a las empresas con qué proveedores deben trabajar y a qué precio. Están jugando con fuego. Y no digo yo que no haya que hacer nada pero intervenir de esa manera en la dinámica del mercado tiene sus riesgos.
Primero nos cargamos a los intermediarios por que abusaban y ahora no tenemos quién venda las papas -hubiera sido más sencillo regular la actividad-. Ahora estamos en manos de las grandes comercializadoras, claro.
Sobrevuelan dos grandes problemas: la subida de precios y el temor al desabastecimiento en época de escasez de la producción propia. Tendrán que pensar en ello cuando apliquen el fórceps.
Podemos entender que los políticos están preocupados por los agricultores (más de 300 que se reunieron en asamblea) y los animamos a canalizar su preocupación de una manera más efectiva a medio y largo plazo. Su pretensión de luchar contra las importaciones masivas a bajo coste deja, a priori, escasas opciones: o cultivamos otra cosa (tema tabú, al parecer) o peleamos por instrumentos de regulación (en Europa).
Habría que avanzar en la posibilidad de establecer precios mínimos de venta. A mismo precio compite la calidad y nuestras papas son mejores. No es la panacea, no es tan eficiente como la propia regulación del mercado por efecto de la oferta y la demanda, pero resulta necesaria una transición. Un transición para cambiar de cultivo o hacerlo más rentable, una transición para encontrar a qué se va a dedicar toda esa gente.
Quizás haya que ser más atrevidos y saltarse un paso: dejar de intervenir en los mercados.

(Pablo Zurita Espinosa es Ingeniero Agrónomo)

No hay comentarios: