sábado, 25 de junio de 2011

La decadencia del cultivo de la papa

DICEN que así no se puede. Muchos amenazan con dejar la papa en la tierra antes que malvenderla a cualquier precio. Otros que están indignados, en este caso con las prácticas de dumping que hunden los precios de los alimentos de primera necesidad.
No es muy inteligente dejar las papas en la tierra si uno quisiera más adelante cultivarlas de nuevo en esa misma parcela, por aquello de las plagas y enfermedades... como argumento tiene poco peso.
Representantes de las Administraciones Públicas animan a la población al consumo de papa local, qué ilusos; argumentan el beneficio para el campo, el medio ambiente y el paisaje. Si este tipo de consejos calara en la población no existiría el McDonalds con sus papas congeladas y habría que preocuparse en discernir las intenciones de estas u otras recomendaciones.
Y entonces nos damos cuenta de lo inútil de las acciones de fomento en las que se ha insistido durante décadas. Imposible competir contra las reglas del feroz libre mercado que, para esto de la papa, no nos llegan a gustar del todo.
También nos percatamos que la guerra para proteger nuestros cultivos se libra mucho más arriba e interviene Europa y su PAC y la Comisión Nacional de la Competencia y la política de control fitosanitario y la inspección al comercio (si existiera).
No es suficiente conseguir una denominación de origen ni concienciar a la población, se requiere medidas a ese otro nivel, pensar en algo nuevo.
Ya hablaba hace meses, quizás años, sobre la posibilidad de establecer precios mínimos de venta para regular e impedir las prácticas que alterar el precio de las cosas (que además son delito).
Bonito reto de negociación para el equipo de gestión que entrará a la Consejería de Agricultura en estos días... me ofrezco a avanzar en la idea.

No hay comentarios: