martes, 4 de enero de 2011

Ser antipático evita el despido

Crea una barrera impenetrable y nadie se mete contigo; una de las más básicas estrategias de supervivencia empleadas en el mundo laboral.
Y no es una opinión, lo digo como observación de lo que ocurre en muchas empresas.
El antipático es un personaje, hombre o mujer, que mantiene a su alrededor un campo de energía negativa que lo protege. Ni siquiera tiene que esforzase en cumplir con sus tareas pues nadie se atreverá a recriminarle su ineficacia, ni jefes, ni compañeros, ni clientes. Todos le temen. Nadie está dispuesto a enfrentarse a un bufido, a una mala cara, al ácido sarcasmo, prefieren dejarlo estar.
Los mejores consiguen dar la sensación de que su antipatía está íntimamente ligada a sus funciones, como si fuera un efecto secundario, y espantan a cualquier competidor. El antipático es un superviviente nato.
Administrar antipatía es un seguro de empleo: años pueden pasar sin que nadie haga nada.
Por lo general sólo aplica antipatía en su puesto de trabajo y fuera de horario es todo optimismo, sonrisas y amabilidad. Nadie sospecha fuera de su ecosistema.
Admirable recurso para evitar un despido.
Si usted en su empresa tiene algún personaje de éstos, me ofrezco a desenmascararlo; a estas alturas soy inmune.

3 comentarios:

Ana Gallardo dijo...

Totalmente de acuerdo. El antipático es invulnerable porque, como todo el mundo sabe que es insoportable, cualquier intento de fiscalización o reconvención por su ineptitud se interpretará como acoso ("¡como soy antipático me tienen mania!, ¡no se puede despedir a nadie por su trato social!") y con ese argumento el antipático se perpetúa en su inoperancia minando a sus jefes y compañeros. Y eso no es lo peor, si eres jefe de un antipático crónico la culpa es tuya por tenerlo amargado.

Yo ya despedí a un "antipático profesional" que ademas era abiertamente incompetente (y no solo porque su trabajo era de atención a clientes). Por supuesto se me acusó de mobbing, a pesar de que varios jefes ya se habían quitado de encima al personaje mediante "traslados", pero afortunadamente nadie se lo creyó...

Anónimo dijo...

me he vuelto antipatica, pues era todo lo contrario servicial, dispuesta x solo recibia a cambios reproches, burlas y me dejaban todo a mi; hasta que se me ocurrio volverme asi y ahora nadie se mete conmigo, eso si resulta

Anónimo dijo...

En que se ha convertido la humanidad? Es que hemos dejado de estar en contacto con los verdaderos valores? Creo que es una identificación con las cosas no verdaderas de cada SER. Me pregunto porqué se ha hecho tan complicado en el mundo empresarial, laboral introducir valores como la honestidad, amabilidad, solidaridad, empatía y muchos mas?