sábado, 11 de diciembre de 2010

Controladores por lo penal

Un error de cálculo. La calentura nos hace tomar decisiones equivocadas. Denunciar a los controladores por lo penal, por la huelga salvaje del puente de diciembre, en nuestra opinión, es una alternativa equivocada.
Quizás son las elevadas penas -no sé cuántos años de cárcel- las que nos obnubilan: qué lo paguen, qué lo paguen, que no hay derecho...
Pero una acción penal tiene su tela, es muy compleja. El sistema judicial, con buen criterio, debe garantizar la investigación, las pruebas, los testimonios de unos y otros, determinar responsabilidades, cuantificar los daños; un proceso penal de este tipo, con tantos implicados y tantas consecuencias, llevará muchos años, cinco o seis como mínimo.
Tenemos un antecedente cercano. En 2005 un grupo de bomberos en huelga asaltaron el edificio del Cabildo Insular de Tenerife que celebraba una sesión plenaria (las imágenes hablan por sí solas). Más de cien implicados, denuncia por lo penal por no sé cuántos cargos, de la que se cumplen ahora cinco años: todavía no se ha celebrado el juicio ni hay fecha prevista y, pendientes de la resolución judicial, tampoco se actuó en la vía administrativa.
Con los controladores pasará lo mismo. Lo más rápido hubiera sido una separación de sus puestos de trabajo, al menos de los cabecillas, por el incumplimiento de sus responsabilidades y aprovechar la ocasión para denunciar el convenio y fijar unas condiciones laborales acordes al ordenamiento jurídico y a las necesidades propias del servicio.

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