martes, 30 de noviembre de 2010

La clave es luchar contra el fraude

(Carta al Director publicada en EL MUNDO el 30/11/2010)

Sr. Director:
Zapatero convocó a los empresarios a una reunión para discutir vías de solución a la galopante crisis económica. Me recuerda aquella gran escena de El Padrino cuando los jefes de las distintas familias mafiosas se citan para consensuar el fin de la guerra intestina en el mundo del hampa. En el encuentro hubo grandes dosis de realismo -enorme pesimismo- y consenso: urge el cambio. Sin embargo, nadie habló del fraude que hace inviable este país y pone en jaque al Estado del bienestar.
Supongo que es más fácil renegar del sistema, y quizás por eso tan cualificado plantel de opinadores rejoneó problemas sin mencionar la economía sumergida ni el fraude. Me refiero al fraude institucional, con hordas de concejales liberados que hacen no se sabe qué, fraude ciudadano de subsidiados y funcionarios que compiten en el mercado; al fraude fiscal generalizado con tanto dinero que elude el control. Al abuso impune de todo lo público, en definitiva.
Luchar contra este fraude sería muy barato. ¿Y cuánto mejoraría el PIB?



sábado, 27 de noviembre de 2010

"El plátano está crisis por la mala política arancelaria", dice

Francisco Rodríguez Díaz, presidente de Asociación de Productores de Plátanos de Canarias Asprocan en una entrevista que publica hoy Diario de Avisos. Y no pude dejar de contestarle.


Estimado Señor Rodríguez,

Se olvida usted del origen del problema: el plátano está en crisis porque los consumidores no lo compran a su precio. Los aranceles y otras subvenciones han intentado compensar esa realidad. El plátano está crisis pero esa política de subsidio ha supuesto pingües beneficios al sector y por eso cada vez hay más producción (usted mismo lo ha comentado). Cultivar plátanos no es rentable pero es una estupenda manera de obtener dinero público y así lo han entendido los que siguen poniendo en cultivo nuevas explotaciones. Su organización (lobby) se ha convertido en una máquina perfectamente engrasada para conseguir mover las voluntades políticas a favor de sus intereses, debe ser de las más eficaces de la UE. Felicidades por el trabajo bien hecho.

Usted sabe, aunque no lo diga, que esta situación del plátano no se sostiene en el tiempo. Ustedes juegan a estirar el chicle y les ha ido bien, por cierto. Lamentablemente transmiten un mensaje a la sociedad que no ayuda a la agricultura como actividad económica generadora de riqueza. Y es que han simplificado tanto el mensaje que llegan a decir convencidos que el problema del plátano es el arancel... ahí es nada, volveremos a los fielatos yendo a pie cambiado dentro de este mundo globalizado. Y, ¿sabe lo peor? que el debate sobre el fin del cultivo del plátano aun no se está produciendo y cuando nos coja el toro lo que hoy es un problema se convertirá en una desgracia.

La agricultura, señor Rodríguez, es una actividad económica y ustedes la tratan como una rara curiosidad etnográfica. La agricultura sustenta las más prósperas economías mundiales. Aquí no. Aquí la agricultura es un lastre con el que el resto de los ciudadanos tenemos que cargar. Y se acabará, téngalo por seguro. La sociedad civil llegará el momento en que se harte de escuchar las mil patrañas una y otra vez y llegará al límite: ni los plátanos conservan el paisaje (muros y plástico), ni son beneficiosos desde el punto de vista medio ambiental (residuos químicos y contaminación de acuíferos), ni generan puestos de trabajo (ni la mitad que cualquier otro cultivo destinado al consumo interior). Los ciudadanos descubrirán que es ustedes no son agricultores sino terratenientes que cultivan plátanos persiguiendo subvenciones, aunque haya pequeños productores familiares que se han acoplado al sistema.

Y el periodista le pregunta por las alternativas de cultivo y usted elude la respuesta. Mientras el 85% de los productos agrícolas que se consumen en Canarias entran por sus muelles, nosotros subvencionamos la exportación de producciones para las que no hay mercado que pague sus costes. Estará conmigo en que es una situación un tanto absurda. Alguien, algún día, lo descubrirá, hará números y desmontará esta ficción que tan cara nos sale, insisto. Y cuando se le sume las tarifas por la emisión de CO2 que ahí están, en la puerta, la cuestión se agrava sin solución.

No han sabido distinguir la calidad del plátano canario, se ha optado por fruta de mayor tamaño (para parecernos a los americanos) cuando el mercado demanda raciones individuales, se ha descuidado la presentación del producto al consumidor final, se ha pretendido luchar con precio cuando había que haber puesto en valor la calidad, se ha saturado el mercado porque a más producción, más subvención, lo que ha hundido los precios. ¿Qué más se puede hacer mal? Y toda esa incompetencia ustedes pretenden (y de momento lo consiguen) que sea sufragada con el dinero de los contribuyentes, que somos todos.

Las subvenciones son la herramienta perfecta para sufragar la transición a otra cosa. Aprovéchenlas, aprovechen que existen para analizar alternativas. El lobby podría ser una herramienta de presión perfecta para conseguir mejorar las condiciones de mercado, para luchar contra la economía sumergida que tanto daño hace a la agricultura, para exigir cambios normativos que pongan en valor las producciones locales. Por ejemplo, fijar el precio mínimo de venta al público de los productos agrícolas, para que compita la calidad y no el precio y se estabilice la cesta de la compra. En fin, imaginación y no empeñarnos en seguir ordeñando una vaca que ya no da más.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ríos de tinta sobre el paro

(Publicado en Diario de Avisos el 24/11/2010)

Sobre sus causas y consecuencias, unos buscan culpables, otros auguran un negro futuro y nadie ha pensado en preguntarme a mí o a cualquier parado.
No sé si el mío encaja en el perfil tipo del parado en este país, España. Tampoco importa. Con toda probabilidad ni usted ni ninguno de sus asesores sepan lo que se cuece entre las empresas y sus empleados, empresas y empresarios en los que usted confía, con acierto, para la generación de empleo, para que nos saquen de la crisis.
Su desconocimiento es normal, usted nunca ha trabajado para la empresa privada ni ha estado en el paro. Yo sí.
Fíjese que todos, políticos y sindicalistas, se empeñan en el contrato indefinido y a mí me da igual. Lo que quiero es un empleo y me da igual cuánto dure. De hecho lo propio es poder mejorar y no estar anclado a un trabajo de por vida; yo creo en la carrera profesional y en el aprendizaje continuo.
Me gustaría poder trabajar, insisto, y si el derecho a percibir una indemnización va a impedir que me contraten, yo renuncio a ella. Estoy dispuesto a firmarlo ante notario.
Le cuento lo último. Y es que quisiera aceptar un trabajillo de quince días que me ofrecieron ayer, pero no me lo puedo permitir. Si después se me retrasa el abono de la prestación soy hombre muerto; las deudas pasan a mora y se acabó mi credibilidad.
Y digo yo: ¿con los medios de hoy en día no sería muy fácil que la prestación y la cotización estuvieran conectadas?, ¿por qué la prestación no funciona como un seguro? Con su bonificación, incluso, y ya me encargaría yo de administrarlo con cabeza.
Y no entiendo por qué tienes que ser despedido para cobrar el paro, presidente. ¿Cómo castigamos entonces a los malos empresarios?
Ah, me olvidaba, la semana pasada me ofrecieron otra cosilla: trabajar mientras cobro el paro, sin contrato. Y les dije que no, que eso no me parecía bien. Y me respondieron que ya habría otro que aceptaría, y lo encontraron. Mientras no se acabe con esto, presidente, con tanto fraude, aquí hay muy poco que rascar.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Efemérides del REF

Publicaba el periódico La Provincia ayer viernes la efemérides de la aprobación en Cortes de la Ley del Régimen Económico y Fiscal para Canarias, el 20 de julio de 1972, acompañada de una foto con los Procuradores (que no Diputados que en España entonces teníamos una dictadura) muy ufanos después de consumado el acto.
"Es que nos lo merecemos" o algo así, fue la explicación que aportó el ponente satisfecho.
Vaya fracaso. En esa fecha Canarias dejó de ser un pueblo libre para convertirse en subsidiado. Dejamos de interesarnos por nuestro futuro y empezamos a preocuparnos por no perder nuestro status quo.
Y lo malo es que no está en la agenda social ni política el cuestionar la bondad/necesidad del REF.
Lo publicaba en 2009, Canarias necesita un Proyecto país.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ser empresario, algo más que una buena idea

Las Palmas. El próximo martes 16 de noviembre en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en Mesa y López.


Eso dice Pablo Zurita en su nuevo libro "Ser empresario. Nuevos modelos de conducta empresarial"

"Una buena idea de negocio no basta para montar una empresa, es el principio pero no es suficiente", afirma Pablo Zurita (Santa Cruz de Tenerife, 1970), ingeniero agrónomo y directivo de empresas, observación que lo animó a escribir su segundo libro con el que pretende ayudar "a transformar una iniciativa en una empresa, a elaborar el paquete necesario que envuelva eso que sabemos que es novedoso para el mercado y convertirlo en una organización capaz de crecer, de ganar dinero y de perpetuarse en el tiempo".

En un lenguaje sencillo Zurita nos acerca al mundo de la empresa, nos habla de cuestiones trascendentes que no suelen estar en los libros de economía: cómo debe ser la relación con nuestros socios, con nuestros clientes o con nuestra competencia, o cómo controlar la marcha de nuestro negocio, o cómo incorporamos personas a nuestro proyecto. Propone un comportamiento responsable, no sólo para el emprendedor, sino también para aquél que ya gestiona su propia empresa a quien anima a cuestionar cómo funciona su organización.

Este próximo martes 16 de noviembre a las 20:00 horas se presenta el libro en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés en Las Palmas de Gran Canaria. En el acto, Enrique Sánchez Romero, presidente de VVO-Grupo, Anil Partap Harjani, director general de Valsons. La presentación de "Ser empresario" será una excelente oportunidad para debatir sobre la emprendiduría y la empresa, ahora cuando más confiamos en la iniciativa privada como motor del desarrollo económico.

Pablo Zurita, profesional del Interim Management (gestión temporal de empresas), también es autor del libro "Cómo encontrar trabajo. Guía práctica", ambos publicados por Editorial Ra-Ma.

El precio fijo como regulación innovadora

(Publicado en Diario de Avisos el 10/11/2010)

En nuestro ordenamiento jurídico hay leyes sobresalientes, justas y bien pensadas. Evidencian la pluma de un legislador inteligente y preocupado por el interés general. Habría que estudiar cómo extrapolar sus preceptos a otros ámbitos. Insistir en lo que ya está inventado y contrastado.
Por poner un par de ejemplos: que aquél que no esté al corriente con Hacienda o con la Seguridad Social pierda su derecho al voto igual que ocurre en una comunidad de vecinos, o el procedimiento concursal que bien se le podía aplicar a los ayuntamientos en quiebra. Normas simples y eficaces que premian las conductas responsables y evitan muchos conflictos.
Entre todas una joya: la Ley del Libro (10/2007), que establece la obligación de comercializar los libros en España a un precio fijo, que debe ser establecido por los editores o importadores y respetado por toda la cadena de valor. El texto regula en detalle los descuentos máximos, las excepciones y las singularidades, y justifica la necesidad de establecer el precio fijo al considerar que el libro “es más que una mera mercancía”. En esto último seguro que estamos todos de acuerdo.
Los productos agrícolas tampoco son una mercancía corriente, son mucho más. Confiamos en la agricultura para proteger el medio ambiente, para fijar la población al medio rural y conservar las tradiciones, lo auténtico, para garantizar el suministro de los alimentos básicos y estabilizar la cesta de la compra. La agricultura como actividad primaria, cimientos sobre los que se sustenta el resto de la economía de una comarca o de una región.
Establecer un precio mínimo fijo para los productos agrícolas es considerar que nos importa el futuro de los agricultores, de las producciones locales y de todo lo que eso significa. A igualdad de precio, manda la calidad. Nos olvidamos de los perniciosos aranceles y de las subvenciones, el sistema ficticio en el que se enreda Europa y que tanto daño hace al comercio; insostenible, además.
Proponemos enfrentamos al mercado con la ventaja de la calidad de lo próximo, de lo sano, con toda la confianza en nuestros productos, con garantía sanitaria, con valor ambiental, del campo directo a la mesa. Con toda la confianza en nuestras propias capacidades.
Y surgirá oposición por parte de quién vea en tal acción, la de fijar el precio mínimo de los productos agrícolas, un atentado contra las sagradas reglas del libre mercado. Y le diremos que ya conocemos las consecuencias de la ley de la selva y que no nos gustan, y que la regulación es necesaria para controlar a los que incumplen las reglas del juego.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ser empresario, algo más que una buena idea

Eso dice Pablo Zurita en su nuevo libro "Ser empresario. Nuevos modelos de conducta empresarial"

"Una buena idea de negocio no basta para montar una empresa, es el principio pero no es suficiente", afirma Pablo Zurita (Santa Cruz de Tenerife, 1970), ingeniero agrónomo y directivo de empresas, observación que lo animó a escribir su segundo libro con el que pretende ayudar "a transformar una iniciativa en una empresa, a elaborar el paquete necesario que envuelva eso que sabemos que es novedoso para el mercado y convertirlo en una organización capaz de crecer, de ganar dinero y de perpetuarse en el tiempo".

En un lenguaje sencillo Zurita nos acerca al mundo de la empresa, nos habla de cuestiones trascendentes que no suelen estar en los libros de economía: cómo debe ser la relación con nuestros socios, con nuestros clientes o con nuestra competencia, o cómo controlar la marcha de nuestro negocio, o cómo incorporamos personas a nuestro proyecto. Propone un comportamiento responsable, no sólo para el emprendedor, sino también para aquél que ya gestiona su propia empresa a quien anima a cuestionar cómo funciona su organización.

Este próximo jueves 4 de noviembre a las 20:30 horas se presenta el libro en el Real Casino de Tenerife. En el acto, presidido por José Alberto Muiños, intervendrá Antonio Estévez, director de I+D de la empresa Open Canarias, que contará el éxito de esta compañía de proyección internacional, y Corviniano Clavijo, economista y auditor de cuentas. La presentación de "Ser empresario" será una excelente oportunidad para debatir sobre la emprendiduría y la empresa, ahora cuando más confiamos en la iniciativa privada como motor del desarrollo económico.

Pablo Zurita, profesional de la gestión temporal de empresas, también es autor del libro "Cómo encontrar trabajo. Guía práctica", ambos publicados por Editorial Ra-Ma.