domingo, 24 de octubre de 2010

El empresario debe olvidar las subvenciones y ser rentable

(Entrevista realizada por Tinerfe Fumero publicada en Diario de Avisos el 24/10/2010)

En tiempos como los que nos ocupan, hay empresas que optan por contratar a un especialista antes de que sea demasiado tarde. A buen seguro que a un técnico en gestión temporal de empresas de la reputación con la que cuenta Pablo Zurita Espinosa (Santa Cruz de Tenerife, 1970) no le falta trabajo en estos días. Aunque la presentación de su nuevo libro Ser empresario. Nuevos modelos de conducta empresarial será en el Casino el 4 de noviembre, ya adelantó contenidos en Los desayunos de Aguere, el espacio de conferencias quincenal de la asociación cívico-política AgrupaciónxLa Laguna, que preside Domingo Medina.

- Al empresario que no es capaz de reciclarse suele ser castigado por el mercado. ¿Ahora más que nunca?

"Siempre. Está claro que ahora hay que afinar más".

- En su obra reniega de la imagen del empresario chulito y temerario. ¿Pasan sus nuevos modelos de empresario por la prudencia?

"Las buenas ideas son las buenas ideas. El empresario es alguien al que hay que valorar, hay que confiar en él para que cree empleo y nos saque del paro. Pero para eso no hace falta ser un lanzado, un echao pa’lante. Lo importante es que sea capaz de convertir esa buena idea en un negocio".

- Pero, ¿hay empresa sin riesgo?

"Hay riesgo, pero sopesado. No es cuestión de arriesgarse, sino de asumir riesgos. Primero hay que hacer números. Propongo ser prudente, esperar el momento oportuno y aprovechar tu bagaje, que no es lo mismo que experiencia. Siempre aconsejo pensar en si tu idea ayuda a alguien, lo que se llama la misión de la empresa. Si ayudas a alguien podrás vender algo".

- ... Y es entonces cuando ya se tiene una idea de negocio, que no una empresa...

"Exacto. Llega el momento de los números, qué nos hace falta, cuántos costes, sean variables o fijos... Es la clave".

- En su libro explica desde cómo se hacen esos números hasta la importancia de saber si conviene un socio...

"Así es. Un error clásico son las sociedades al cincuenta por ciento, porque desde que haya un conflicto no hay manera de arreglarlo. Cuando constituyas una sociedad, es mejor que alguien tenga el 51% y el otro el 49%, aunque se repartan a medias".

- ¿Su libro convierte a emprendedores en empresarios?

"Es para emprendedores, pero va más allá".

- ¿A qué se refiere?

"Se le explica al emprendedor que una empresa es algo más serio que tener una idea y ponerla en práctica. Otro ejemplo: hoy día el empresario debe saber cómo tratar con el o los ejecutivos de su empresa, y lo mismo con los socios, con los clientes, con los proveedores, con la competencia, con el mercado... En definitiva, el empresario de hoy requiere de una imagen amable, alejada de la especulación. Un empresario no es un tirburón, sino una persona capaz con visión a largo plazo y dispuesta a trabajar por una idea. Alguien de valía. El libro es mucho más que una guía: si quieres los papeles para montar una empresa te los facilitan en la Cámara, yo cuento lo que no está en esos papeles".

- ¿En Canarias hay buenos empresarios?

"Ése no es el problema. Aquí hay grandes restauradores, grandes ingenieros, arquitectos, médicos... lo que nos falta es empresarios con formación para hacer negocio con la arquitectura, la medicina, la restauración... Por eso las empresas de cierto volumen casi nunca son de Canarias, sino de gente de fuera".

- O sea, que Canarias no tiene un déficit de empresarios sino en la formación de esos empresarios...

"Exacto".

- ¿Se sigue dependiendo demasiado de la subvención en Canarias?

"Nunca hay que contar con la subvención, tus números no pueden pasar por la subvención, porque además te ata a compromisos que lastran a la empresa. Hay que ser rentable: gastar menos de lo que te pagan".

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