jueves, 2 de septiembre de 2010

Viva Canarias libre

El mirlo canta en el monte,
el capirote en la higuera,
el gorrión en los trigales
y el canario donde él quiera.


Sobre la inmensidad atlántica aspira Canarias a ser libre, a olvidar el pasado y a mirar al futuro. Canarias libre, enorme idea forjada como un sueño, anhelo pertinaz siempre derrotado por la fuerza del alisio y la costumbre. Canarias, tierra de medianeros, vencida por adelantados, iluminados, oportunistas, especuladores y pedigüeños de estómago agradecido.
Canarias, libre del inmovilismo de sus gentes; ese que nos condena a no aceptar el mundo cambiante que nos rodea, a percibir amenazas donde florecen oportunidades, a perseverar en errores ancestrales, piedra a piedra, golpe a golpe. Empeño en desconfiar de todos y de todo, hasta de ellos mismos. Virgencita déjame como estoy.
Canarias, libre de supuestos líderes que se empecinan en defender su interés particular, con descaro, valientes cruzados del Santo Grial que olvidaron el honor y la gloria. Canarias bien vale una misa y dos romerías. Subterfugios y contubernios de uso habitual, prácticas comunes y tonto el último. Cultura del pelotazo como sinfonía ambiental. Bastaría popularizar la corrupción para que ésta desapareciera: metamos todos la mano en la caja, todos a una.
Canarias, libre de caciques con derechos de cuna que se vanaglorian de conocerte, de que tú les debas una y de que aquel le deba otra, esos que en su finca imponen su ley y punto.
Canarias, libre de todos los que abusan del sistema, de los que practican la economía sumergida, de los que evaden impuestos y lo cuentan, de los que cobran el paro y trabajan, de los que van a trabajar y no producen. Canarias libre de los funcionarios que aprovechan su estatus como plataforma para sus negocios y de los que carecen de espíritu de servicio público. Libre al fin también de todos los que justifican todo ese fraude por causa de fuerza mayor.
Luchar por una Canarias libre no debe ser quimera sino un objetivo a alcanzar, la libertad como la más noble aspiración de un pueblo. Luchar requiere identificar el enemigo y no confundir las cadenas que nos oprimen. Está en juego nuestra felicidad, preciado tesoro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si señor, me ha gustado mucho, con un par de webs...

José Hernández dijo...

No veo inconveniente a la secesión de los territorios de España. En el supuesto de la independencia de Canarias mediante proceso democrático, ¿admitirías esa mismo derecho para una provincia, grupo de islas o isla sola?

Pablo Zurita Espinosa dijo...

Don José, no entendió el alcance de mis deseos de independencia...

Antonio Rodriguez dijo...

Obviamente, no entendió NADA !!