lunes, 9 de agosto de 2010

Reinventemos la agricultura en Canarias

(Publicado en Diario de Avisos el 09/08/2010)

Flaco favor Nijota a la agricultura de las islas con su famosa Polka frutera, aunque fuese reflejo del sentimiento popular: “ese es un intermediario en el negocio frutero”; póngale Elfidio la música. ¿Y entonces?, sin intermediarios, ¿cómo sobrevive la agricultura?
El agricultor que lo es por profesión necesita vender aquello que produce, ¡vaya descubrimiento!, bien lo enseñan las escuelas de agricultura: planificar, producir y comercializar. La agricultura es todo eso… aunque muchos se olviden del mercado. Y claro, el mercado está en manos de mercaderes. Otra obviedad.
Ya lo decía Gaspar Melchor de Jovellanos en 1794 en su informe sobre la Ley Agraria: “los intermediarios son un mal necesario”; ya entonces tenían mala prensa y ya entonces urgía la regulación de esta actividad fundamental para el sector.
Poco se ha hecho en estos últimos doscientos años al respecto: en los mercados internacionales todavía es posible especular con los “futuros” de los principales productos agrícolas, ¡tremenda irresponsabilidad!, y en la relación de Canarias con Europa seguimos empeñados en negociar la subvención cuando deberíamos exigir regulación.
La agricultura necesita intermediarios y los mercados libres imperfectos necesitan regulación. El mercado libre es imperfecto y por eso debe ser regulado. En el mercado libre el grande impone su ley, utiliza sus armas: imposible luchar contra el dumping (vender por debajo del coste) o contra la amenaza de la escasez…
Quizás la agricultura no sea estratégica… ¿lo será? Porque los mercados de lo estratégico están muy regulados y muy controlados, y pienso en los combustibles o en el mercado del dinero… ¿La agricultura es estratégica en Canarias?, ¿lo es en la UE?... ¡vaya paradoja!,… estamos todos asintiendo con la cabeza.
Regular podría ser establecer los precios mínimos de venta de los productos agrícolas en los mercados de abastos –que garanticen la rentabilidad de las producciones-, y fijar los márgenes de la intermediación, y determinar los gravámenes,… ¿no funcionan así las gasolineras?
Recuperemos el mercado interior. Con los precios mínimos asegurados compite la calidad y se estabiliza la cesta de la compra. Urge renegociar. La agricultura en Canarias debe enfrentarse al mercado con imaginación. Una propuesta: le planteamos a Europa que Canarias sea prueba piloto de un mercado con los precios mínimos garantizados. Funciona.

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