domingo, 31 de enero de 2010

Demostración de fuerza

Los "baby boomers" demuestran quién manda. La prórroga de dos años en la edad de jubilación retrasará la incorporación de la siguiente generación a puestos de responsabilidad. La inversión de la pirámide y las pensiones lo justifican. Eternos segundos de abordo, toca esperar aun más, qué ironía, y nos tildan de apáticos y poco implicados. En vez de fomentar la natalidad con medidas eficaces, retrasan la edad de jubilación: el síndrome de Peter Pan.

domingo, 3 de enero de 2010

Debate sobre el nacionalismo canario

Alfonso González Jerez (periodista) y Juan Manuel García Ramos (profesor universitario) mantienen en Diario de Avisos un intenso debate público sobre el nacionalismo:

Epílogo: Pensar más allá de la época de 10/01/10, por Juan Manuel.

Lo último: Coda ligeramente melancólica de 03/01/10, por Alfonso.

Anterior: Al negativismo desafiante de 27/12/09, por Juan Manuel.

Anterior: Nacionalismo provinciano de 20/12/09, por Alfonso.

Anterior: Lecciones de historia de 13/12/09, por Juan Manuel.

A este artículo me atreví a responder yo mismo por email al profesor García Ramos -lo cual me acerca a la posición de Alfonso- y él me aseguró que iba a reflexionar sobre mi propuesta:

Estimado Juan Manuel,
En primer lugar ruego sepa disculpar mi atrevimiento. Espero que no me tache de confianzudo ni de irrespetuoso por dirigirme a usted directamente. Fuimos presentados hace unos meses por el siempre afable Edmundo Hafner y usted me comentó que mantenía amistad antigua con alguno de mis tíos; Canarias es así, estamos todos conectados.
Le escribo en referencia a su artículo de hoy en Diario de Avisos en el que responde a González Jerez. Rezuma prudencia, exquisita prudencia y quizás algo de tristeza por no saberse comprendido... Como en casi todo, las palabras no son capaces por sí solas de expresar nuestras ideas y sentimientos. En mi opinión ambos están del mismo lado de la raya: ni González Jerez es sospechoso de anti canario, más bien al contrario ya que defiende lo nuestro en su columna diaria con inusual entrega, ni usted practica el nacionalismo exacerbado.
Y volviendo a las palabras y a su inexactitud, hay una especialmente difícil: el nacionalismo. Por ahí debe venir el desencuentro. Y es que ciertamente es un palabro maltratado, mal usado, con el que se ha pretendido justificar atrocidades y dar forma a la defensa de intereses particulares. Usted, que ha propuesto el preciso término de Atlanticidad para definir nuestra condición de náufragos entre tres mundos, usted seguro que será capaz de dar con la expresión que se ajuste a la voluntad de defender lo nuestro sin ser nacionalistas. Ay, las palabras, Juan Manuel, cómo entorpecen la acción. ¿Quién no iba a estar a favor de defender nuestro futuro?
No hay nada que atemorice más al ser humano que el cambio, lo cual no deja de ser paradójico ya que vivimos inmersos en él. Los niños crecen, nosotros envejecemos... el clima cambia (por algo Groenlandia fue bautizada así hace mil años: green land) y las relaciones económicas y políticas también. Los significados de independencia y de libertad no son los mismos hoy que hace cien años escasos. Entonces el cacique de San Miguel de Abona (por poner un ejemplo infundado) gozaba de mayor libertad e independencia (e impunidad) que actualmente cualquier presidente de una república europea sometido a todo tipo de controles, incluido el de la prensa y el de las organizaciones supranacionales. Si esta observación mía fuera cierta, ¿qué independencia y libertad queremos para Canarias?
Por favor, no piense la respuesta a esta pregunta retórica porque no tiene ninguna importancia, qué más da. Y discúlpeme, todavía no he expuesto el motivo de mi intromisión, trataré de ir al grano.
Concluye usted su artículo con una frase decepcionante: "La meta es autogobernarnos y autolegislarnos sin imposiciones externas". Espero que hayan sido las palabras las que le hayan jugado a usted una mala pasada... ay, las palabras. Porque esa no puede ser la meta de un pueblo Juan Manuel, tenemos el deber de luchar por una meta mucho más elevada que incluya nuestra felicidad individual, que contemple la universalidad del estado del bienestar, que proporcione a todos las mismas oportunidades de desarrollarse como personas. La meta de quien ama a su pueblo debe estar vinculada a su futuro, no a su pasado, a procurar una sociedad mejor en su conjunto sin ser ajenos a la realidad que nos rodea ni a los cambios que se avecinan.
Ahora sí le animo a reflexionar sobre estas consideraciones. Porque Canarias necesita gente como usted y como González Jerez empujando del mismo lado.
(Pensaré a ver si se me ocurre el vocablo que destierre definitivamente al nacionalismo, le contaré, con su permiso...)
Un abrazo,


Anterior: Permítame una respuesta de 06/12/09, por Alfonso.

Desencadenante: Antinacionalismo programado de 29/11/09, por Juan Manuel.

Aquí empezó todo: Menos bandera y más sesera de 22/11/09, por Alfonso.

No recuerdo un debate así aunque corta es mi memoria. Engrandece la democracia y nos debe hacer reflexionar. Precisa la sociedad canaria de quien debata con inteligencia y sin perder el norte de quiénes somos y a dónde vamos. Felicidades a ambos.