viernes, 30 de enero de 2009

Economía liberal para no economistas y no liberales

Estimado Xavier,

Recibí su libro 'Economía liberal para no economistas y no liberales' como regalo hace una semana. Una pequeña joya. Ya sabe usted lo que cuesta hablar claro, que el experto se desprenda del manto ancestral de brujo de la tribu, usted lo consigue mediante el uso de un impecable sentido común. Entiendo que en gran medida no es estrictamente un libro de opinión sino que expone -a través de la observación- los resultados del evidente éxito del sistema. Me gustó mucho.
No sé si usted tiene tiempo (o ganas) de atender a tres breves reflexiones que me asaltan tras la lectura.; por favor, disculpe mi atrevimiento...
La primera se refiere a la propia concepción del sistema de libre mercado: la adaptación que debe llevar a efecto cada actor frente a las siempre nuevas condiciones del entorno: oferta, demanda, nuevos operadores, etc. Circunstancia que requiere una eficaz gestión del cambio... resultará imposible la proliferación de una economía ágil en un ecosistema social resistente al cambio. Es decir, partiendo de la premisa de que cualquier capacidad es entrenable, será preciso educar a los gestores de empresas y administraciones públicas y a la sociedad en su conjunto en la gestión del cambio, ...quizás habría que hablar con el profesor Marina para que lo incluya en 'Educación para la ciudadanía'.
La segunda es mi discrepancia (probablemente la única) respecto a sus propuestas para África. Usted considera prioritario dejar de dar limosnas (en esto sí que estoy totalmente de acuerdo) y centrar las ayudas internacionales en la sanidad. A mi entender, hambre y enfermedad son consecuencia de otros problemas de fondo. Para activar la iniciativa individual en África que consiga finalmente mejorar la sociedad sería necesario luchar contra la corrupción (usted ya lo comenta), apostar por la educación (quizás empezando con el viejo sistema de maestro-aprendiz) y mejorar (o crear) las infraestructuras básicas. Sin agua corriente ni saneamiento no dejará de haber cólera ni otras muchas enfermedades infecciosas, sin carreteras no será posible el comercio, sin electricidad no surgirá actividad industrial. Creo que la inversión internacional debería concentrarse en infraestructuras básicas... que además tienen un constatable retorno económico para satisfacción de los responsables financieros...
En tercer lugar una aportación sobre un elemento -que está presente en su libro- que entiendo debemos darle la importancia que ha tenido, que tiene y que tendrá en toda esta enorme crisis en la que estamos inmersos. Me refiero a la crisis de valores y de honestidad y a la imprescindible cruzada que debemos emprender contra el fraude en todas sus formas. Llevo tiempo pensando en ello y la lectura de 'Economía liberal... ' me ha terminado de convencer para darle forma de libro a observaciones y reflexiones sobre el fraude y sus mil caras, con la misión de concienciar de que una sociedad mejor es posible, con este mismo sistema económico y con las mismas (o similares) reglas de juego, basta con cumplirlas.

(Relacionado con el tema: Disciplina http://pablozurita.blogspot.com/2007/06/disciplina.html)

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