viernes, 10 de mayo de 2013

Suspenso

(Publicado en el periódico El Día el 10 de mayo de 2013)

"Se equivocó la paloma,
se equivocaba"
(Rafael Alberti)

En estrategia. Y no es una opinión, constato la realidad de unas islas en el vagón de cola. Falla nuestro papel de pobrecitos ultraperiféricos, no funciona, y no porque lo diga yo, sino por tantas evidencias que ya no resulta necesario enumerar. La receta para la prosperidad mostró su eficacia efímera. Hizo (más) ricos a los de siempre y más pobres a todos los demás, pobres y con un futuro incierto. ¿Y ahora? Ni idea, no hay plan B. Mientras esperamos al mesías propongo aprovechar la coyuntura y desmontar el chiringuito, dejar de hacer el idiota con tanta regulación absurda, eliminar la aduana que nos aísla y todas esas subvenciones que distorsionan. En definitiva, a falta de alternativa, permitir que sea la propia dinámica del mercado la que imponga su razón. Simplificar mientras llega la inspiración. Reconozcamos el error y rectifiquemos cuanto antes. El propio REF, la defensa del hecho diferencial canario, que obligaba a la inversión media del Estado en nuestra comunidad autónoma, una promesa barata -jamás cumplida- que nos creímos durante años, que ahora fulmina el Constitucional. Se equivocaban, sí, urge poner remedio; ya habrá tiempo, en su caso, de crucificar a los culpables.

Huelga de estudiantes. La protesta es uno de los procesos democráticos no formales que ayudan a mantener a raya a quienes ejercen el poder, estamos de acuerdo. Hacer huelga es otra cosa, es una herramienta al servicio de los trabajadores, y los padres y los estudiantes no lo son, al menos en ese ámbito. Si el profesorado desea ejercer su derecho constitucional que lo haga, pero no a través de sus alumnos. Y habrá que ver el alcance de la reivindicación que la justifique, porque la huelga no está pensada para la discrepancia política sino para defender las condiciones laborales. Alentar a la juventud contra lo que sea es muy fácil, está en su naturaleza, pero ojo, que eso se llama manipulación, ¿quién maneja los hilos?

Pacto de Estado. Sobre la educación, la sanidad, las pensiones, la estructura de las administraciones públicas. Tiene todo el sentido tratar de llegar al consenso en los asuntos trascendentes. La voluntad de sellar el pacto debe existir como primer paso, por responsabilidad, pero el esfuerzo habría que concentrarlo en las nuevas ideas, en cómo gestionar. Y para eso, para encontrar nuevas soluciones a los viejos problemas, solo cabe el debate constructivo. Y para debatir están las cámaras parlamentarias, con sus representantes, que para eso fueron elegidos, y los medios de comunicación, que sirven de altavoz a la pluralidad, y la calle, en la que los ciudadanos podemos mostrar nuestra repulsa o conformidad. En España nos hace mucha falta el debate, el debate de fondo: aprender, entrenar y ponerlo en práctica. Qué bueno, ¿se imagina?, qué gran avance cuando las partes escuchan y se esfuerzan en entender y en dejarse convencer.

En valores. Mi hija adolescente no entiende que al entrar a Estados Unidos te pregunten si tienes intención de atentar contra el presidente, se lo contaron en el instituto. Ella cree que si esa fuera tu intención, no lo dirías, y si lo pusieras, te detendría la policía nada más posar un pie en el aeropuerto. Al tratar de racionalizar concluye que de alguna manera analizan cómo dices que no para encontrar alguna intención oculta... Mi reto es hacerle ver que en esa cultura tan grave es mentir como atentar y que no es mala filosofía. La mentira a este lado del Atlántico, por desgracia, es pecado venial. La mentira conduce al fraude, el fraude a abusar del sistema, el abuso al déficit, el déficit a la paralización de la inversión pública y la falta de inversión al paro.

Paulino. Como la paloma, y sigue sin resolver los transportes a El Hierro.

viernes, 3 de mayo de 2013

El ascenso

(Publicado en el periódico El Día el 3 de mayo de 2013)

De primera. Se inauguró esta semana en Tenerife una mediana superficie dedicada a la alimentación. Parecería imposible un nuevo operador en un sector maduro y saturado como este, pero ya ve, siempre cabe quien propone algo distinto. Esa es la esencia del emprendedor. Emprendimiento del bueno, por empresarios que saben lo que se traen entre manos, que invierten y generan puestos de trabajo. Lo otro, el fomento del autoempleo como alternativa para reducir el paro, es una entelequia con escasa probabilidad de éxito. En el mundo de los negocios no se apuesta, no cabe el azar: se diseña la estrategia, se planifica, se buscan los colaboradores necesarios, se pone dinero, conocimiento y mucha dedicación. Y también ganas e ilusión, no cabe duda.

De libro. Nadie es profeta en su tierra. La iniciativa es de los que vienen de fuera, también en este caso, el de esta empresa de alimentación, cuyo lema es "Un cachito de El Hierro en Tenerife". Por eso, señor Rivero, es tan importante que la gente venga a Canarias y se mueva entre las islas. Por eso hay que garantizar los transportes y ser hospitalarios.

De segunda. Eso tiene haber dejado las inversiones en Tenerife para "después de", que está todo a medias y ya no queda presupuesto. Eso tiene casi veinte años de gobierno nacionalista aferrado al poder, hegemonía política que se paga con obra pública. A Tenerife mantener el pleito insular en la gaveta le ha salido carísimo. Usted no me entenderá si hace tiempo que no viaja a la isla de enfrente -dicho sin ánimo de ofender, que conste, sino como mera descripción geográfica-. No me entenderá porque desconoce la magnitud de las infraestructuras de allí financiadas por el Gobierno de Canarias. Muchos millones destinados a resolver con solvencia los problemas de movilidad, necesaria para mejorar la calidad de vida y para que la actividad económica tenga lugar. Ya es tarde, solo queda recurrir al pataleo para tratar de terminar el anillo insular y no olvidar la vía exterior, el segundo ramal de la vía de ronda y otras tantas actuaciones proyectadas. ¿Se da cuenta?, de esto no se habla, chitón, no vaya a ser que se nos desmonte el chiringuito. Habrá quien piense que ahora estaríamos apañados si los hilos se movieran desde Las Palmas, pues eso, haga lo propio y defienda a Tenerife sin tanto pudor; en eso nos dan mil vueltas.

De segunda B. Esperemos que por poco tiempo. El CD Tenerife necesita ascender y no solo en el campo con goles sino también como organización. Imposible quitarle mérito a Miguel Concepción y a su equipo, que han aguantado la mala racha como auténticos jabatos; quien los critica ni se imagina lo que significa gestionar sin medios y siempre observado por la opinión pública. Dicen que hay quien se postula como candidato a la presidencia del club, una persona muy vinculada al mundo del fútbol que todos conocemos. En esta sociedad de observadores pasivos qué difícil que alguien dé un paso al frente, bravo. De confirmarse, sería una excelente noticia porque al Tenerife le hace falta liderazgo positivo, por supuesto, una nueva visión, aire fresco y entusiasmo. En esto estaremos todos de acuerdo, seguro, los que viven el deporte con pasión, quienes nos gusta y quienes no les gusta pero entienden que el fenómeno futbolístico aporta al resto. Me encanta la idea, pero no como alternativa excluyente, sino como solución integradora: ni negar el esfuerzo de los que están ni renunciar al empuje que alguien nuevo podría aportar.

De tercera. Sostener la idea de que la situación mejore aunque hagamos lo mismo, absurdo empeño. El reto es vencer el miedo al cambio. Qué bonito plantear un reto, por cierto, y aceptarlo; de eso va nuestra mundana existencia.

viernes, 26 de abril de 2013

Enemigos íntimos

(Publicado en el periódico El Día el 26 de abril de 2013)

Más amor. No sé quién afirmó que la importancia de una persona se mide por la talla de sus enemigos. Constato que no soy nada importante, dada la cutrez de los míos, que tenerlos, los tengo. He decidido que no me voy a dejar amedrentar por su conducta hostil. No hacerles caso no es suficiente, no, no se engañe, resulta necesario impedir el contagio, alejar el mal rollo. Protegernos precisa pasar a la acción: a aquellos que proyecten contra mí su odio, antipatía o mala baba, les voy a corresponder con amor, hospitalidad y afecto. No propongo utilizar un trato fingido ni condescendiente, no es eso, sino buscar el lado bueno del interfecto, por muy oculto que parezca estar. Cuanto más vilipendios, más cariño. Pruébelo.

Sin acritud. Alemania ocho, España uno.

Hipoteca joven. Un oxímoron es una construcción verbal de palabras con sentidos opuestos que da lugar a un nuevo significado; pues eso, llámela trampa, no de las de engaño, sino de las que atrapan. A quién se le ocurre; a quienes tenían algo que ganar, qué se piensa, porque la presunta ayuda pública exigía tramitarla en unas pocas entidades bancarias. Cómo lo oye, el boletín oficial lo aguanta todo. Una forma sutil de perder la libertad, porque una hipoteca demasiado pronto impide cambiar los planes personales. Confirma, además, la ineficacia de las subvenciones, también de esta, que solo sirven para condicionar la toma de decisiones. Para eso están, ¿no?, las subvenciones que pretenden premiar los comportamientos que el gobierno de turno desea fomentar en contra de la natural dinámica del mercado. Si lo piensa un poco, el fundamento tiene tela. A los afectados por la Hipoteca Joven una sugerencia: no te conformes con pedir el dinero, reclama también la responsabilidad patrimonial, qué culpa tienes tú por haberte dejado seducir.

Hacienda. Somos un filón. A los que estamos fichados nos tienen fritos. Una complementaria y, si no estás de acuerdo, reclama, pero paga primero. Cómo voy a estar de acuerdo, si defraudar es una actividad impune y declarar un vía crucis. ¿Por qué tantos médicos ejercen sin emitir una miserable factura y a mí me las piden todas? Llámeme pardillo por intentar estar a bien con el sistema, aunque el sistema haga tan poco para merecer mi atención. El problema en España está identificado aunque nuestro orgullito patrio nos impida reconocerlo. Menos recortes y más eficacia en la lucha contra el fraude, no solo el fiscal, sino también del otro, usted me entiende. No solo simplificar cómo se pagan los impuestos -dígame cuánto que estoy dispuesto-, sino luchar sin denuedo contra la economía sumergida. Y habrá que sancionar, me imagino, pero también mentalizar, usar la propaganda, pues claro, la reducción de los accidentes de tráfico es un ejemplo palpable. Hacienda actúa por encima del bien y del mal, como un ente con vida propia no sometido a los poderes públicos, y sí que lo está, quien gobierna -el PP con absolutísima mayoría- puede y debe cambiar los criterios para defender al ciudadano y acabar con los parásitos.

Las Palmas. Tiene razón el alcalde de Las Palmas, mal que nos pese, y no soy nada sospechoso. Si el reparto de los dineros públicos se hace en base al número de habitantes y en Santa Cruz se descubre que hubo un error, la aportación del resto de municipios debe ser revisada; es una queja fundada. Confieso que no entiendo bien la justificación ofrecida por Bermúdez, que se empeña en esconder la basura de su predecesor. Bermúdez, por cierto, que se ha encontrado las cosas como están, sin un duro para nada, y digo yo, en ausencia de dinero bien valdrían nuevas ideas, nuevos proyectos, un plan de futuro esperanzador, que de ilusión también se vive.

viernes, 19 de abril de 2013

Tocamos fondo

(Publicado en el periódico El Día el 19 de abril de 2013)

Afirmo. Le escuché esta semana a Rafael Doménech -eminencia, economista y uno de los jefes del servicio de estudios de BBVA-, las proyecciones así lo indican. Tocamos fondo como preludio de la recuperación económica prevista para el año que viene. Es de agradecer el mensaje optimista, una brisa de esperanza con fundamentos elaborada por un equipo de profesionales que ni especula ni suele fallar. Habló de la confianza exterior que permite mitigar las tensiones financieras, de la recuperación en nuestro entorno de la UE y del menor impacto en los ajustes al esperado. Avaló la necesidad de los recortes para equilibrar las cuentas públicas y agradeció el apoyo del Banco Central Europeo y de nuestros socios, incluida Alemania, por cierto, que nos permiten una prórroga razonable para reinventarnos.

Pregunto. Estas cosas tiene la economía, porque es probable que el análisis sea el correcto y que este año acabe la crisis. Un tanto inentendible, confieso, porque seguimos igual, toda reforma anunciada ha quedado en mero maquillaje. Ni las administraciones reducen su tamaño ni se controla el fraude ni se dan las condiciones para que se cree empleo. De hecho, Doménech planteó que el crecimiento en Canarias pasa por aceptar y poner solución inmediata a tres grandes retos: incremento de la competitividad, con su reducción salarial, adecuación del entorno regulatorio, que debe ser más simple y con menos cargas para las empresas, y mejora del capital humano, que no recibe formación suficiente. Controlar los elementos que intervienen en las finanzas internacionales no está en nuestra mano, pero simplificar la burocracia y formar a nuestros hijos sí que lo está. A igualdad de inversión por alumno, denunció, los resultados académicos son peores en Canarias que en otras regiones españolas. Queda claro que el dinero no es suficiente, que el sistema adolece de vocación de quienes se dedican a la docencia y de interés por parte de los padres. Y así en todo lo demás.

Cuestión de enfoque. Ocúpate solo de aquello que esté en tu mano.

Exclamo. Cuando un señor de Vecindario declara en la radio que dejará huérfanos a sus hijos de seis y siete años si al final se consuma el desahucio de su casa; huérfanos por la vía expedita de quitarse la vida. Y punto. Que si está en paro, que si busca trabajo y no encuentra, que si ya lleva pagados trece años de hipoteca, en fin. Cuando la vida vale menos que una pajolera vivienda en propiedad es que hemos caído -como sociedad- en un pozo sin fondo. Porque este tipo, me da, no amenaza de broma. A lo mejor piensa inmolarse, a modo de sacrificio, para que las partes en conflicto hablen en serio. Los unos, que no pretendan acabar con tanta alegría con la obligación de pago cuando se contrae una deuda y que acepten una salida personal menos airosa, se conformen con una ayuda y/o un piso en alquiler a bajo coste, en su caso, que les permita sortear el bache. Y los otros, para que flexibilicen las condiciones cuando sucede el impago y busquen la manera de compensar a quienes han abonado sus cuotas durante muchos años y ahora no pueden, revertirles la parte del capital invertido o cualquier otra medida imaginativa. Acabar con el mercado inmobiliario y con el valor de garantía de los inmuebles no parece una solución muy inteligente.

Deseo. Tanta vehemencia por parte de Manuel Fernández, diputado y alto cargo del PP en Canarias, que defiende sin fisuras la actuación de su partido en Madrid, su incapacidad para escuchar siquiera una crítica o sostener un debate constructivo. Tanto desenfoque del presidente Rivero en su acción de gobierno. Tanto miedo a cambiar lo que no funciona. No, no hemos tocado fondo. Falta espíritu revolucionario; apúntese. ¡Viva la revolución!

viernes, 12 de abril de 2013

Dictadura de las minorías

(Publicado en el periódico El Día el 12 de abril de 2013)

Las víctimas. La solidaridad nos juega una mala pasada. Es la estupidez que aflora cuando nuestra conducta ocasiona perjuicio para todos; estupidez colectiva, cómplice o consentida. Asistimos a la última devaluación, la del ahorro, mientras consideramos al desahuciado como víctima, sin darnos cuenta de que los damnificados somos todos. Porque este último capítulo de la burbuja inmobiliaria no deja supervivientes. No creo que escuche a nadie argumentar en este sentido e incluso que usted me tache de insensible. Y puede ser, aunque me niego a aceptar un planteamiento que perjudica a la mayoría. Porque somos muchos millones de ahorradores condicionados durante años por una política fiscal y una cultura familiar que premiaba trabajar para comprar tu casa. Y ahora, la defensa de los intereses de unos cuantos miles de personas, un pequeño porcentaje del total, desmonta por completo el sistema financiero basado en la garantía real, ¿con qué garantía prestarán dinero los bancos si los bienes raíces son inembargables?, ¿cuánto vale su propiedad si no hay nadie que la pueda comprar? No sé quién se quejaba de la falta de crédito…

Los desahuciados. Sobre el total de los embargados, el diez por ciento pierde su primera vivienda: un drama al que la sociedad y los poderes públicos deben dar respuesta. Y claro, es más fácil aplazar el lanzamiento que proponer el alquiler de viviendas sociales o cualquier otra solución que garantice el derecho constitucional a tener un sitio digno donde vivir. El camino elegido, resultado de la presión ejercida por los afectados, esa minoría, acaba con el principio básico de las transacciones comerciales. Veremos a dónde nos conduce este nuevo planteamiento ahora que no pagar no es causa suficiente.

Los del no a todo. Reciben un mensaje desde el espacio exterior. Qué curioso. Fue la de El Hierro la foto que ganó el premio de la NASA, precisamente. Y me acordé de la oportunidad perdida por la isla y sus habitantes con el proyecto de la lanzadera, aquella plataforma de despegue para naves espaciales, qué maravilla, ¿usted se imagina?, una puerta abierta al universo. Decir que no es fácil, pero no exime de responsabilidad a quienes con su postura inmovilista condicionan el futuro de todos. Decir que no no basta, requiere proponer la alternativa, debemos exigirla. Quienes dicen no al petróleo que expliquen cuál es el futuro para Canarias; falta el análisis comparado. Seguimos esclavos de unos pocos que por convicción idealista o manipulación interesada nos imponen su voluntad: quienes más chillan, tienen más razón, curiosa segunda derivada de la joven democracia española. Buscaremos quien defienda el interés general a largo plazo.

Los acosadores. O como los llamen. Dicen que lo del escrache viene de Argentina, que exporta sus excedentes. Confieso que me asalta la duda. Está claro que desincentiva la incorporación de profesionales capaces que aparquen su carrera para dedicar un tiempo a lo público, no solo se exponen a la crítica, fundamentada o no, sino también a perder su intimidad. Seguirán los mismos o aquellos que no tengan nada que arriesgar. Del otro lado, entiendo que la responsabilidad de los políticos no debe ser de quita y pon, algo que se pueda abandonar en el despacho hasta el lunes. En cualquier caso, la línea es muy tenue, difícil discernir entre la protesta y el acoso irrespetuoso.

Ricardo Melchior. Tan minoría que es uno solo. Insiste en asumir un papel que no le toca, como en tantas otras cosas, y designa su propio sucesor al frente del Cabildo. Actúa igual que Aznar con Rajoy o Franco con Juan Carlos, qué cosa. Y estoy seguro de que Carlos Alonso sería un buen presidente, segurísimo, pero no porque lo diga usted, sino porque así lo decidamos, en su caso, la mayoría de los ciudadanos.

viernes, 5 de abril de 2013

Su excelencia el pato

(Publicado en el periódico El Día el 5 de abril de 2013)

Esperanza. Hay quien piensa que esto se soluciona si recuperamos la cultura del esfuerzo, que todo sacrificio es necesario, a cualquier precio. Trabajadores ejemplares, férreos procedimientos y estoica resignación. No lo tengo tan claro. Los manuales de instrucciones solo sirven para resolver las dudas, para todo lo demás el sentido común y la capacidad de adaptación, con espacio para que cada cual aporte algo a la organización, en lo público y en lo privado. Apostar por la flexibilidad y la gente amable. El ejemplo es el pato, un bicho simpático que camina con cierta torpeza, nada con escasa gracilidad, bucea de aquella manera y le cuesta levantar el vuelo, pero se defiende por tierra, mar y aire. Como profesional, ser pato hoy ofrece una evidente ventaja competitiva. Si usted es empresario o directivo, aproveche la reforma laboral para desprenderse de toda la chusma que no entiende (todavía) que hay que remar en la misma dirección; no se la juegue, aprenda a distinguir entre quienes trabajan por dinero o por un proyecto.

Esto. Cuando hablamos de "esto" no hace falta aclaración. La comedera de coco es de tal calibre que asumimos nuestra desgracia por convencimiento o solidaridad. En "esto" cabe la crisis, el paro, la deuda, la corrupción, el despropósito, la falta de ideas, el desánimo... hasta yo, que soy poco sospechoso, caigo en la tentación y paso lista. También es cierto que a todo se acostumbra uno, hasta desembarcar en la indiferencia. Una propuesta: como no podemos acabar con los males de la sociedad occidental, en general, ni los de la canaria, en particular, centremos nuestra atención solo en cuestiones que sí están de nuestra mano. No se deje engañar, porque no tenemos un problema de leyes ni de jueces, sino de conducta individual, insisto, esas pequeñas trampitas de cada día que todas juntas conforman la enorme cagada nacional.

Santa Cruz. Debe ser verdad que los récords se consiguen en las grandes citas deportivas cuando el atleta está obligado a competir entre semejantes. Desde que Julio abandonó, Bermúdez no asoma las orejas y los socialistas menos aún. No hay proyecto para Santa Cruz ni síntoma alguno que haga prever el desatasco de los temas pendientes: la playa es una calamidad, las relaciones con la Autoridad Portuaria no pasan de una mera declaración de buena voluntad y el plan general un brindis al sol, por citar un par de asuntos. Julio me decía de lo importante de la política municipal que a mí me parecía tan cutre; confieso que ahora te entiendo. Que otra vez la vida nos saque a bailar, como dice la canción, que esto así es muy triste.

Chavismo de derechas. Su excelencia el ministro Soria dice apostar por la competencia en el sector de la energía en las Islas, pero establecerá limitaciones, no cree en el sano equilibrio entre la oferta y la demanda como fundamento del sistema capitalista e interviene. No solo se promulga una ley, decreto o lo que sea, que obliga a la compraventa de activos entre empresas privadas -de Endesa a Red Eléctrica-, inaudito, sino que se pretende liberalizar el mercado con condiciones, otro oxímoron.

Avanzamos. Actividades y comedor escolar en vacaciones, bravo. Aunque esté motivado por una situación social muy dura y pensado, en principio, para garantizar lo básico a unos niños cuyas familias subsisten con lo mínimo. Abrir los colegios en verano corrige también otro problemón no resuelto: el desfase entre los dos meses y medio de vacaciones escolares y los treinta días de las laborales. ¿Qué hacer con los niños? Porque un país que funcione debe tener resueltos sus horarios. Además, no sería necesario sufragar la iniciativa con dinero público, que se repercuta el coste y que la administración ayude a los que no puedan.

viernes, 22 de marzo de 2013

Pajaritos preñados

(Publicado en el periódico El Día el 22 de marzo de 2013)

Políticos. Siempre protagonistas. No saben lo que pasa en la calle. De las miserias, sí, dispuestos para la foto y la limosna, pero del drama de un país que no funciona, no, no tienen ni idea. Mas ¿qué podíamos esperar de una caterva de leguleyos que jamás se ha enfrentado ni a buscar trabajo ni mucho menos a tratar de abrir una empresa? Porque el problema no es de grandes leyes sino de pequeñas trabas cotidianas, enormes paradojas, piedritas que entorpecen la actividad económica y empujan a la parroquia al fraude y a una coexistencia sumergida al margen del sistema.

Autónomos. En qué cabeza cabe que el seguro de autónomo se pague por meses completos, cerca de trescientos euros en su versión más austera; y si el trabajo me sale el día veinte y no puede esperar... O a quién se le ocurrió que ese mismo valiente -el que se atreve a salir del mullido colchón de la chapuza sin factura- deba recaudar y liquidar los impuestos indirectos, el IGIC, para entendernos; liquidación que no se puede hacer desde casa con un formulario electrónico y una tarjeta de crédito, sino que requiere el clásico procedimiento de pedir número, hacer cola y rellenar los impresos por triplicado. Para la Administración el tiempo de sus administrados no vale nada, ninguna facilidad para que podamos cumplir nuestras obligaciones. De qué sirven medidas que incentiven el trabajo por cuenta propia con semejante embrollo burocrático y tales compromisos de pago nada más empezar.

El subsidio de desempleo. No está pensado para que el afectado encuentre trabajo antes de finalizar la prestación. Es entendible que un parado no acepte una oportunidad de prueba; se queda colgado si la cosa no funciona o si es solo por unos días o por unos meses. Además, el cobrar por no trabajar fija un umbral que hace poco atractivas casi todas las ofertas de empleo. La mayoría absoluta, seis millones de desempleados y un grave problema de déficit público, debería ser suficiente para que el partido en el gobierno proponga algo distinto; un partido de derechas, por cierto, poco sospechoso de fomentar la sopa boba, al menos en teoría. Y me atrevo a sugerir que el paro funcione como un seguro, que en vez de días, acumule dinero en la cuenta de cada cotizante, que podamos disponer de él cuando la necesidad apriete -con las limitaciones razonables en los pagos mensuales-, que no haga falta ser despedido para cobrar (esta absurda condición nunca la entendí) y que lo que sobre después de una vida de trabajo lo incorporemos a nuestra pensión de jubilación.

Sentido común. Te echamos de menos.

El REF y sus secuelas. Para qué sirve una flamante declaración de buenas intenciones en forma de ley, plagada de ayudas y subvenciones, si en la práctica no se cumple o se demuestra inaplicable. El legislador pretende que tales o cuales supuestos se puedan acoger a la reserva para inversiones, por poner un ejemplo, pero la inspección de Hacienda interpreta que no y punto; sanciona y reclama el impuesto no liquidado con sus intereses de demora; vaya usted después al juzgado. O que Canarias esté exenta del IVA, que obliga a todo el entramado aduanero que dificulta el libre comercio con el mundo globalizado y justifica la existencia del IGIC con su maquinaria recaudatoria... No creo que nadie haya hecho los números para comprobar si al ciudadano (y a la propia Administración) todo este jaleo le sale a cuenta. O la bonificación de las cargas sociales en los nuevos contratos laborales con requisitos que no se dan en este planeta. No tenemos un problema de estrategia política sino de pulir los pequeños detalles y, para eso, solo cabe remangarse y meter los pies en el barro.

lunes, 18 de marzo de 2013

¡¿Qué hago con mi vida?!


La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife me invita, mañana martes, a dar una conferencia en su delegación sur, en Los Cristianos. Trataremos de despejar las dudas, ¿qué hacer?, ¿buscar trabajo o montar una empresa? En ambos casos veremos cómo empezar, que no parece nada sencillo.

Ya hablamos sobre este tema en La Laguna, en el mes de noviembre, con una notable asistencia de público y un animado debate que permitió resolver muchas cuestiones.

Es gratis y hay que inscribirse (pincha aquí).


viernes, 15 de marzo de 2013

Cuando yo sea presidente

(Publicado en el periódico El Día el 15 de marzo de 2013)

Paulino. Estuvo con nosotros en la presentación del Tenerife Network. La sociedad civil -empresarios y directivos- se organiza por su cuenta para colaborar, para buscar sinergias y generar relaciones de confianza. El presidente Rivero fue el invitado, habló y fue sometido al interrogatorio de los miembros del nuevo club, al que sobrevivió con entereza. Confieso que me quedé impresionado con su intervención, con su discurso fluido, plagado de axiomas cuyos principios solo él será capaz de descifrar, en definitiva, se cree y defiende con vehemencia su propia realidad distorsionada. Cuando yo sea presidente, en situación análoga, haré justo lo contrario: en vez de responder, aprovecharé para preguntar qué piensan quienes viven el día a día del mundo de los negocios y cuál es su visión para Canarias.

Preguntas. Le hice dos, con la venia. La primera sobre unas declaraciones suyas del año pasado en las que afirmaba que no quiere "ni subvenciones ni limosnas, sino instrumentos que nos permitan generar actividad económica"; que qué instrumentos barajaba su Gobierno. Soy mala persona, porque ya yo sabía que habían quedado en nada. Rivero capeó con cintura torera, relató las vicisitudes para acceder a la financiación de la UE, para entrar en el reparto de los dos mil no sé cuántos millones para el periodo 2014-2020 y se lamentó de los diferenciales de inversión per cápita por parte de la administración del Estado en las diferentes comunidades autónomas, con Canarias a la cola. Destila resignación, empeñado en buscar de dónde (fondos estructurales) y cómo gastar la asignación que pueda rascar: repartir dinero público como solución a la crisis; que la economía funcione no es su problema, o eso da a entender. Y de instrumentos ni mu.

Reparto. Que aplique la ley. La inversión pública en Canarias está regulada en el REF (una ley nacional, by the way) que la fija en la media y, si no se cumple -que no se cumple-, que reclame la diferencia en el juzgado con sus intereses de demora.

Iron Park. Mi otra pregunta. Tanto esfuerzo inversor para convertir a la isla del meridiano en referente de la autosuficiencia energética y ninguno para paliar la dependencia exterior en todo lo demás. Otro pase de pecho. Que si El Hierro tendrá su "sello de distinción" y que el herreño entiende que el futuro va de agricultura ecológica y de cuidar el parque temático. La guinda, afirmó, es conseguir que todos los coches sean eléctricos. Una isla para enseñar.

Disparates. Porque está convencido de que el problema de Canarias es que somos muchos, que no hay cama para tanta gente y que no defendemos "lo nuestro" con ahínco. No comprende que los territorios que funcionan -nuestras propias islas en sus épocas de bonanza- son aquellos que atraen emprendedores, los que aprovechan el ímpetu, las nuevas ideas y la iniciativa de los inmigrantes que luchan por su futuro. Mire a su alrededor y fíjese cuántos empresarios de éxito vinieron a generar riqueza y empleo. Rivero anunció nuevas tasas a la importación de papas, vinos y agua. Al revés del pepino, en vez de fomentar las bondades de la competencia y el libre mercado, más impuestos, más proteccionismo, más defensa del interés particular de vaya usted a saber quiénes.

El petróleo. No es que Rivero diga no (menos mal), sino que considera que el sistema utilizado para la concesión de la licencia de prospección, que da derecho a la extracción, en su caso, impedirá a la Administración cobrar por ello. Estamos de acuerdo: que Repsol gane dinero pero que pague su diezmo. Pues hable claro, ¿por qué no habla claro?, déjese de pamplinas medioambientales, exija que la explotación no se haga a menos de cincuenta quilómetros y que se regule un canon razonable que resuelva el déficit público.

viernes, 8 de marzo de 2013

Teoría de conjuntos

(Publicado en el periódico El Día el 8 de marzo de 2013)

Los menores de treinta. Entiendo la preocupación del legislador por fomentar el empleo en general y la pretensión de maquillar los datos del paro juvenil, en particular, por escandalosos. La generación perdida y blablablá. Y el gobierno actúa. Y ahora a los menores de treinta se le extiende la alfombra roja al mundo del trabajo: cincuenta euros al mes por darse de alta del autónomo -mientras cualquiera paga doscientos cincuenta- o exención del total de las cuotas de la Seguridad Social para los contratos en prácticas de personas sin titulación y otros cuantos supuestos. Es bonito, pero incluye letra pequeña... Hay que llevar no sé cuántos meses seguidos en el paro, que el nuevo contrato supere no sé qué plazo de duración y llamarte Ernesto. En definitiva, para aclararnos: se pretende incentivar al empresario que elija a una persona menor de treinta, sin estudios terminados, que lleve más de un año sin trabajar y con el compromiso de mantenerla muchos meses en el puesto. Desde el escaño puede que todo esto parezca un chollo.

Los elegidos. Ya no por el bagaje, las capacidades o las habilidades que el aspirante sea capaz de demostrar, sino por la concordancia con las bases de la subvención: la pela es la pela. De entre los que cumplan con el criterio de la bonificación, aquellos que encajen con las funciones a desarrollar. Una nueva línea a añadir al currículo profesional: "Le saldré barato; si me contrata podrá acogerse a las ayudas previstas en la ley". Y yo le recomiendo una segunda: "No fumo".

Los mayores de treinta. Nada que rascar. Esto tienen las subvenciones, todas y sin distinción, que desvirtúan el normal funcionamiento de los procesos de toma de decisiones. Un treinta y dos por ciento de ahorro salarial obnubila a cualquiera, que eso es lo que pagan las empresas en condiciones normales. Respecto al mercado laboral, el legislador, es decir, el poder político, o sea, los que ganaron las elecciones, que se dicen liberales, no podrían hacer nada mejor que mantener los mínimos que impidan el abuso y dejar que las partes se entiendan. Y si las aportaciones sociales son necesarias para mantener el sistema sanitario y las pensiones, pues iguales para todos, sin discriminación por raza ni edad. Para crear empleo parece más lógico quitar presión a las empresas, con una bajada generalizada de las cuotas, y que cada una contrate a quien quiera.

Los políticos. Que confunden cuáles son sus funciones. Sí, todos, y permítame que generalice. Porque ni la constitución ni los ciudadanos pretendemos que las administraciones públicas den respuesta directa a todos nuestros problemas. La confusión es importante: no es lo mismo prestar los servicios públicos y ejecutar inversiones de interés común que tratar de influir en el mundo de los negocios -apostar por un sector o por otro según augure el brujo de la tribu-, que es donde se genera empleo. El intervencionismo de izquierdas o de derechas no da resultado. Las subvenciones, insisto, distorsionan el mercado y producen enormes efectos perversos: eliminarlas de raíz sería una excelente medida de contención del déficit con efectos inmediatos sobre la economía, todas, incluidas las del plátano.

Los mayores de sesenta. Tenga en cuenta que le quedan por delante unas cuantas décadas por vivir y eso es mucho tiempo para dedicarlo a echarle millo a las palomas. No se precipite con la jubilación, prevea cómo quiere vivir y planifique sus finanzas personales. Con el trabajo cumplido el sistema, que paga su pensión, le da la oportunidad de dedicarse a lo que quiera. Quizás, desde la perspectiva de una jubilación inminente, decida usted retomar aquella vocación frustrada o dedicarse a los demás, que siempre reconforta. Importante luchar contra el aburrimiento y no renunciar a disfrutar de la vida.

viernes, 1 de marzo de 2013

Cómo encontrar trabajo

(Publicado en el periódico El Día el 1 de marzo de 2013)

Regale flores. Cuentan que las floristerías de Santa Cruz y La Laguna sufrieron una feroz inspección de trabajo el día de los enamorados. No se ría. Y no sé por qué le parece mal, al fin y al cabo, para eso están, reconozca que tiene su lógica. Evidencia, sin embargo, que la legislación laboral nada tiene que ver con la realidad de la actividad económica, lo absurdo del enredo burocrático, el tener que comunicar con carácter previo y la carga de impuestos que soporta la contratación de personal, que por ahí vendrán las infracciones, en su caso. Si lo que se pretende es recaudar las cuotas de la Seguridad Social, bastaría con liquidarlas al abonar los emolumentos y que aplique el contrato verbal con todas sus consecuencias. Total, dispuestos al fraude, si las dos partes quieren, nada que hacer. Una verdadera reforma laboral debería proponer la fórmula para que al menos una de las partes no quiera, no quiera defraudar, se entiende.

Vaya a pescar. Me cuentan también, aunque me cuesta creerlo, que un empleado le propone al empresario que le arregle los papeles del paro, que está cansado, que no quiere seguir en su puesto; sí, como lo oye, esto fue aquí, en Canarias, y esta semana. La cosa tiene su enjundia porque para cobrar el desempleo no vale la renuncia: deben pactar un despido ficticio. Dos se ponen de acuerdo para que uno reciba dinero público. Pero ¿qué hacer?; ¿qué hace el contratador con una persona que no quiere trabajar?: ¿despedirla?... entonces puede que ya esté justificado. Difícil solución y de complejo encaje moral. Una verdadera reforma laboral, amigos del PP, para prevenir el fraude, debería considerar el subsidio como un seguro de desempleo y que cada uno se lo administre como quiera. Que mi jefe se me sube a las barbas, pues hasta luego Lucas, pero todo legal. En este país renunciamos hace tiempo al treinta y cinco de la Constitución, ese que dice que tenemos el deber de trabajar y el derecho al trabajo.

Tenga cuidado. Porque la calle es territorio comanche. Que lo sepa, camina usted desprotegido frente al tráfico y no solo por carecer de parachoques o del airbag. Ya lo decía el Quijote: "Vaya la piedra contra el cántaro o el cántaro contra la piedra, malo para el cántaro", aunque algunos jueces no lo entiendan así. Tenga cuidado, insisto, porque en caso de accidente, conductor y viandante no son iguales frente a la ley. Algún día el mundo volverá a ser peatonal.

Sea feliz. No se engañe, necesita un plan.

Cuestione su vocación. Me inclino a identificar la no vocación como causa de gran parte del desánimo imperante. Aunque cualquiera esté dispuesto a trabajar "de lo que sea", cosas de la crisis, muy pocos tienen claro de qué, "tampoco hay dónde elegir", pensarán. Grave error porque la vocación debe dirigir nuestra carrera profesional, y ésta, estructurar nuestro proyecto personal: la felicidad requiere metas, logros y un sentido. Desarrollar una profesión -de aprendiz a maestro- no está en los planes. La formación sí, hasta por exceso, pero no es suficiente. No encuentras quien quiera ser panadero, jardinero o cajero de supermercado. Que se forme y que aprenda el oficio, porque cada profesión tiene secretos que hay que descifrar y llegar a dominar, hasta estar orgulloso de ello. A los profesionales se los rifan. Mi propuesta es muy simple: no busque trabajo por dinero, por tan poca cosa, busque trabajo por vocación, le garantizo que le será mucho más fácil encontrarlo. Que sí, que hay escasez de oportunidades, es verdad, y tanta carrera truncada y tantas ilusiones perdidas, que sí, tiene razón. Decida usted: llore y acepte su destino o póngase en marcha y empiece de nuevo, la maravilla del libre albedrío.

viernes, 22 de febrero de 2013

Sim City

(Publicado en el periódico El Día el 22 de febrero de 2013)

Melchior. Con mandato y medio de retraso. Me acuerdo, en 2007, cuando don Ricardo dudaba si repetir como cabeza de lista, y yo le decía que, puesto a retirarse, que aprovechara para meterle mano a los asuntos pendientes -necesarios y pospuestos sine die- que tendrían una enconada contestación social o sindical, que, metido en faena, sin la presión de la reelección ni la esclavitud de los votos, cumpliera con/por el futuro de Tenerife. Y hablamos de Titsa y su déficit, de la inaplazable incineradora de residuos para sustituir al polvorín enterrado en Arico, entre otros. No tuvo valor.

El don. En esta última, mientras el malogrado pacto entre PP y PSOE se aireaba en prensa, desencajado, hacía alusión al carácter especial de las elecciones a los cabildos insulares, cuyo presidente es el candidato más votado sin obligación de ser investido por el pleno. En fin. Ahora Melchior abdica al ritmo clásico de CC. Ni siquiera me parece mal, que dimita -noble gesto de responsabilidad reservado a los Papas-, después de más de cuarto de siglo dedicado a la política y con una situación socioeconómica en la isla que mucho tiene que ver con sus propias decisiones; no encontrará (él ni nosotros) a ningún otro a quien echarle la culpa. Tampoco me consuela, que conste, hubiera preferido otra conducta. Porque la herencia nos costará muy cara: haber tratado a la agricultura como un bien cultural, y no como una actividad económica; el entramado de empresas públicas y participaciones en negocios de toda índole, o el elefantismo en su estructura administrativa. Le saldrá cara al ciudadano, se entiende. Queda todavía por explicar por qué se pagó tantísimo por el Auditorio Adán Martín, las facturas del TEA o el importe desorbitado de los proyectos de los trenes del norte y del sur.

Entidades locales. Corren otros tiempos. Con la nueva ley tendrán que ceñirse a su primitiva condición funcionarial y prescindir de remunerar a todo el elenco político. Tiene buena pinta.

Sim City. Dicen que el nuevo anteproyecto prevé que, junto al bastón de mando, el recién nombrado alcalde reciba un CD con el Sim City, un juego para el ordenador que permite emular la gestión de una ciudad, un simulador en toda regla, para entendernos. El jugador decide igual que lo haría un alcalde: construye calles, parques y jardines, propone impuestos municipales, contrata los servicios básicos, incrementa el número de policías, permite la implantación de negocios, etcétera. Cada acción tiene una repercusión y la máquina te hace saber cuál es el nivel de satisfacción de los vecinos, la actividad económica que se genera, incluso cuántos impuestos se recauda, que permitirán, o no, hacer más cosas. Si la ciudad tiene poco atractivo, el populacho se queja; si no existen las infraestructuras básicas, no se establecen nuevas empresas: el algoritmo funciona con el criterio del libre mercado condicionado por el propio jugador. Dicen también que durante el primer trimestre de cada legislatura el alcalde deberá aprender a usar esta aplicación informática, introducir su propio programa electoral, ver qué pasa y remitirlo al ministerio para su verificación. La tecnología al servicio de las personas como nunca antes; una potente herramienta predictiva, claro, que de eso va la política.

Santa Cruz. Lo que más impresiona del juego es la reacción de la ciudadanía cuando el jugador se equivoca y la ciudad deja de funcionar o carece de atractivos. Los habitantes se van. Por el contrario, cuando las cosas van bien la población crece y ese propio crecimiento impulsa más actividad. Dos reflexiones al caso. Una, limitar la residencia, que algunos nacionalistas proponen como la salvación de Canarias, nos hará más pobres. Dos, cuando en Santa Cruz o en El Hierro cada año se pierde población, alguien ha perdido la partida.

domingo, 17 de febrero de 2013

El plan maquiavélico de Paulino

(Publicado en el periódico El Día el 15 de febrero de 2013)

"En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta" (Guillermo de Ockham, 1280-1349)

El Hierro. Eso tiene asumir un modelo inmovilista y dependiente, doble dependencia, por cierto, del Gobierno de Canarias, primero, y este, de la generosidad de Madrid, ambos ahora en números rojos. Pactamos dejar la isla como estaba -bonita declaración de buena voluntad- y condenamos al herreño a vivir del aire. Porque dentro de poco a El Hierro habrá que viajar en patera. No se ha resuelto el servicio público de transporte marítimo (la solución a corto) ni se han facilitado las inversiones que activen la economía para que sea una ruta rentable (la solución a largo). Ni del nuevo planteamiento para la moratoria turística ni de la negociación del nuevo REF han trascendido acciones expresas para sacar del ostracismo a la isla del Garoé. Tampoco se oye nada sobre la modificación de un plan insular de ordenación que restringe y no estima como opción el desarrollo del mundo de los negocios. Decía Paulino hace un año que "ni subvenciones ni limosnas, sino instrumentos que nos permitan generar actividad económica", pues ni una cosa ni la otra. Acataremos uno de los principios de la Navaja de Ockham: "No atribuya a la conspiración lo que pueda deberse a la incompetencia". O sí.

El volcán. Si el volcán hubiera asomado su esplendor magmático.

Carisma. Vaya chasco, el palabro proviene del griego "hacer favores", y yo que consideraba tal capacidad como una especie de sabiduría ancestral; disculpe esta absurda concatenación de pensamientos. Da yuyu tanta negatividad en su homilía dominical, presidente, imposible enfocar nada bueno con semejante apología de nuestras desgracias. En ella, en la homilía, Melchior se desvive en alabanzas hacia Cáritas -que siempre serán pocas- y declara su apoyo institucional sin reservas. Y digo yo, la mera existencia de Cáritas, su imperiosa necesidad, ¿no evidencia un estrepitoso fracaso de la Administración?, ¿tanta pobreza?, ¿su propio fracaso después de tantos años de dirigir el destino de esta isla? Y si en realidad, como todos tenemos claro, Cáritas realiza esas funciones a la perfección, ¿por qué el Cabildo no le cede las competencias de acción social y los recursos como medida de eficiencia presupuestaria?

Tendencia. Mi amigo Magariños decía que lo importante en la vida es la tendencia de las cosas, si uno prevé que mejoren o que empeoren, que no había que preocuparse mucho por el momento presente, solo disfrutarlo, y tratar que aquello que hagamos nos lleve por la senda positiva. Tardé muchos años en comprender el sutil juego de palabras "lo importante es la tendencia", claro, el único razonamiento posible para otro optimista convencido. Un axioma que tuve presente en mis peores momentos y que no falla te obliga a aceptar que tocas fondo a cada traspié y que debes tirar adelante. Y funciona aunque sigas en caída libre: si te concentras bien, rebotas.

Estrategia. No sé en qué momento se giró la tortilla. Pero se ha impuesto un nuevo orden: el ciudadano no pretende ser más libre ni más independiente sino que acepta su suerte a cambio de la comodidad de una paga. Puestos a escoger, usted quizás también preferiría cobrar algo y hacer sus cosas. Trabajar en España es algo secundario. La puntualidad y constancia en echar la Primitiva todas las semanas jamás la encontrará en algo relacionado con lo laboral. Un treinta por ciento de paro con resignación y no pasa nada, porque seguimos viviendo. Me niego a creer que sea un fenómeno espontáneo, que no obedezca a una conspiración mundial contra nosotros. Por si las moscas, prohibí a mis hijos los juegos de azar con dinero; no se me ocurrió nada más simple.

viernes, 8 de febrero de 2013

Loro viejo no aprende idiomas

(Publicado en el periódico El Día el 8 de febrero de 2013)

Bufones y mazmorras. Seguro que usted se acuerda de Jack Lemmon en "El apartamento" (1960), y seguro que he conseguido que sonría con la mera evocación de los líos con la guapa Shirley MacLaine. Para mí la demostración de lo avanzado del Estados Unidos de entonces: la naturalidad con que el personaje saca un plato preparado del congelador y lo calienta en el horno, la tecnología de las pequeñas cosas. En esas películas clásicas hay algo todavía más sorprendente, no sé si usted se ha percatado: la constante presencia de personas mayores, personas mayores que trabajan, participan y hacen su vida. ¿No se ha preguntado dónde están las personas mayores en España? Porque no se las ve en las empresas ni en la política, ya tuvieron su oportunidad, o eso parece, y ahora, castigadas, a ver la tele... No sé qué pensar de una sociedad que no respeta a sus mayores, ni de unos mayores que no se respetan a sí mismos: despachar experiencia es también un ejercicio de responsabilidad.

Mariano Rajoy. Pobriño. Observo una enorme falta de tablas. Sí, tablas, de esas que se adquiere con el ejercicio libre de vivir, de viajar, resultado del sabio mecanismo del aprendizaje de prueba y error. Pensará que esto lo digo desde la barrera, y es verdad, no sé cómo hubiera reaccionado yo ante semejante panorama. Y eso que ya tengo la edad de ser ministro, que con cuarenta y uno empezó Rajoy y con cuarenta y tres fue ZP investido presidente. A mí me falta recorrido, lo confieso, a pesar de llevar más de veinte años dedicado al mundo de la empresa y en tantos sectores como me ha arrastrado el ejercicio de mi rara profesión; me falta recorrido vital, debo aclarar, todavía no he podido con el "Ulises" de Joyce ni he templado el acero. Cómo será para ellos, que empezaron a los veintiséis en la política y no han hecho otra cosa. No sé qué pensar de un país que no valora la sabiduría ni el bagaje imprescindibles en el líder.

La Tavío . No sé por qué permite que la llamen así, con su bonito nombre, Cristina, como mi madre. Habló a toda página en este periódico, marcó su territorio de clase alta y lanzó un mensaje muy retrógrado para una natalidad tan baja: que la administración financie tratamientos de fertilidad a mujeres de edad avanzada -avanzada para ser madres, se entiende- para no coartar su carrera profesional. En mi opinión, el reto para las próximas generaciones es justo el contrario, que la maternidad no suponga sacrificio alguno: copiar lo bueno de nuestros socios europeos. Empezar por los horarios laborales, la educación, etcétera. "Criar un niño competitivo", dijiste, el pobre, qué presión, confórmate con que sea feliz.

Murgas. No me hacen gracia las murgas. Tampoco entiendo el cariz reivindicativo y me da que será difícil, si no imposible, reconducir los carnavales hacia la senda del humor intrascendente, como evasión de la cruda realidad. No sé, quizás evidencian la ausencia de oposición política y ejercen la protesta ciudadana con peluca y la cara pintada: defiende como murguero aquello que te tragas como votante. Una reflexión incorrecta: la fiesta que necesita de dinero público renuncia a la participación espontánea y se convierte en espectáculo.

Oferta de empleo. Un empresario que busca personal para su nuevo negocio. Al anuncio responden cientos de personas pero solo unas pocas cumplen con el perfil solicitado, muy pocas. Ni la experiencia ni la formación que requiere el puesto. El fenómeno fruto de la desesperación, está claro, pero también indica escaso amor propio. Quien se ofrece sin cumplir pensará que esa oportunidad podría ser cuestión de suerte. Pero un proceso selectivo no es un sorteo, no te expongas al rechazo, quiérete más.

viernes, 1 de febrero de 2013

A contracorriente hasta el agotamiento

(Publicado en el periódico El Día el 1 de febrero de 2013)

Libertad de expresión. Pidamos respeto. La convivencia democrática necesita réplica a las ideas y crítica a los comportamientos; entre ambas se teje el equilibrio que mantiene a cada uno en su sitio. Quienes cobran de lo público se exponen y quienes compartimos nuestra opinión en los medios, también. Saque usted sus propias conclusiones. Cuantas más llamadas de atención recibo -ni se imagina cómo se las gastan algunos de mis interpelados-, más convencido estoy de que doy en la diana. Como el premio refuerza la conducta, allá vamos.

Canarias dice no. Afirmó el ministro Soria que no conoce ningún lugar en el mundo en el que exista semejante oposición a buscar petróleo, en fin, así nos va; el "no a todo" es una ideología política consolidada en Canarias. Un déjà vu -más bien una pesadilla repetitiva-; no sé si usted se acuerda de las torres de alta tensión en el sur de Tenerife. No hemos escarmentado. Un activista justificaba la movilización contra las prospecciones y daba tres razones: el petróleo no va a dejar dinero, contaminará el "pantano" de donde sacamos el agua para desalar y no es compatible con el turismo. Este no sabe que la desalación consume combustible ni le preocupan las aguas fecales que se vierten al mar sin depurar. Aunque el más tonto nunca miente: aquí hablamos de billetes. El presidente Rivero se trasmuta en portavoz del pueblo, dice no y presiona para que el dinero del petróleo se quede en las Islas; parece que no ha conseguido cerrar con Madrid el reparto del impuesto. Mas juega con fuego: el populismo barato mueve montañas y cuando consiga la pasta no va poder dominar a la bestia.

Bermúdez. Otro habitual. El alcalde de Santa Cruz declaró en la COPE que está en contra de las prospecciones de petróleo "por solidaridad". Por solidaridad con los activistas de Lanzarote y Fuerteventura, se entiende, o con los habitantes de esas islas, víctimas inocentes del infortunio millonario, o por solidaridad con todos los canarios que nos comemos los mocos mientras aguardamos el subsidio ultraperiférico.

Compatibles. Sigo sin saber por qué. En el amor no debe haber motivos, no vaya ser que un día las cosas cambien y te quedes sin ellos, sin motivos, me refiero, y tu amor pierda sentido. Como sigo enamorado y soy optimista, me gustaría comprender al señor activista, eso de que el petróleo no es compatible con el turismo. Me imagino que no, que no lo es, de la misma forma que no criaría cochinos junto al restaurante que sirve las papas con costillas. Habrá entonces que planificar a largo plazo... pero qué digo, quizás sea ese el problema: en la acción política vigente, la del regate en corto, pensar en el futuro da vértigo.

Carlos Alonso. Tras ser nombrado sucesor -Melchior dixit in nomine Patris-, el delfín solo comentó que "el presidente me tiene mucho cariño...", reacción lógica a colación del regalo envenenado. Las cifras del paro desvelan a cualquiera. Imagino que es imposible mantenerse al margen. Y en el Cabildo caen en la tentación, justificada en cierto modo, de lanzar un Plan de Empleo Insular. Y habla Alonso de "incentivar políticas activas de empleo" como una forma de paliar los efectos de la reducción de la dotación estatal. Una pena porque, en realidad, propone luchar contra el desempleo mediante contrataciones directas, vía convenios, e insiste en los tópicos: ayuda al emprendedor, la innovación, etcétera, de los que ya se ocupa la administración. El reto desde lo público consistiría, digo yo, en generar las condiciones para que sean las empresas las que ofrezcan trabajo. Queda tanto por hacer para corregir las ineficiencias en la gestión de la corporación, soltar aquellas actividades en las que no es competente y no gastar energía en cuestiones tan poco efectivas.

viernes, 25 de enero de 2013

Qué hay de lo mío

(Publicado en el periódico El Día el 25 de enero de 2013)

Derechos. Pedir, pedir, pedir. Porque tenemos derechos. Aferrados al castillo de naipes de nuestros derechos, oiga, ganados con dolor, sudor y lágrimas: la salema da sus últimos coletazos en el balde. Confieso que me cuesta entenderlo, será nuestra naturaleza, como le decía el escorpión a la rana, o nuestra condición meridional, por geografía y carácter. Contaba Giustino Fortunato, el historiador italiano, que los del sur "no creemos en Dios y el que no cree en Dios no cree en el mañana; el que no cree en el mañana no planta árboles, deja que los destruyan sus cabras cuando todavía son retoños", basta observar el pedregal. En fin, esquilmado el pedregal, atlántico y ultraperiférico, emigraremos a Marte, léase Alemania.

Huelgas. Todavía los sindicatos pelean por "nuestros derechos", hasta donde haga falta, oiga. Y practican el derecho a la huelga hasta el final, hasta que no quede empresa a la que reclamar y podamos ir todos al Fogasa. Confunden el destinatario de su impotencia; debe de ser que no entienden de qué va la vida empresarial e importunan al cliente, que es quien paga los gastos, hasta que no quede ninguno. Sin clientes no hay empresa y sin ella no hay empleos. Perdida la capacidad de observar que el negocio no da para la plantilla completa, practican aquello del "ni conmigo ni sin mí" y aquí nos jodemos todos. En las cajas de ahorros defienden sus puestos pero no dirigen su ira (o su miedo) hacia el despilfarro de las prejubilaciones ni los planes de pensiones -pagados con el dinero del FROB, por cierto-, sino contra el cliente. Antes de la huelga sobraba el diez por ciento, después el veinte; la estrategia sindical multiplica los panes y los peces. Qué fácil sería escuchar, poner cabeza y minimizar el sacrificio.

Más huelgas. En lo público, ahora con el tranvía y la amenaza de parar el servicio en plenos carnavales. En el sector público hacer huelga será legal pero es vergonzoso. Entenderán que con el puesto adquieren el privilegio. Fastidian al ciudadano -que es quien pone las pelas- y presionan al político hasta que ceda. Aunque capear el temporal tiene fácil solución: aguantar con entereza, designar los servicios mínimos por imperativo económico y desempolvar el régimen disciplinario. Y luego estar atentos a la velocidad en la desconvocatoria, en su caso, y preguntar cuánto dinero nos ha costado.

Plátanos. Un negocio rentable que necesita la subvención para no desaparecer: primer oxímoron. Que desapareciera, Dios nos libre, sería una catástrofe porque el plátano sustenta el paisaje: segunda paradoja. Y así hasta el infinito. Quien lo defiende sostiene que forma parte de las reglas del juego, que así está montada la Política Agraria Común (PAC) y que estamos en Europa. Y eso me parece bien, oiga, que dure mientras dure dura y que nos aprovechemos hasta que se acabe. Las multinacionales plataneras tienen paciencia y ya estamos donde ellas querían, sin producto diferenciado (¿dónde está el plátano canario de las pintas negras?) y dependientes de la subvención; cuestión de tiempo. Mientras, el ochenta y cinco por ciento de lo verde de la cesta de la compra entra por los puertos: tremenda oportunidad en un territorio subtropical con dos millones de habitantes, léase clientes. Y la subvención de hoy, para la reconversión, si pensamos en el futuro. Cuando nos demos cuenta, no nos importará que alguien en Bruselas destine el dinero de los plátanos de Canarias a las castañas de Córcega.

En PD. Fui injusto con el alcalde Bermúdez y debo disculparme; critiqué desde estas líneas el retorno de los actos del carnaval a la plaza de España y fue solo un evento puntual. Ahora bien, lo de poner flores de temporada dos semanas antes de la fiesta... en fin, por qué no me callo.

domingo, 20 de enero de 2013

"Petróleo en Canarias, la mejor lotería"

(Publicado en el periódico El Día el 20 de enero de 2013, crónica de la intervención del ministro José Manuel Soria en la cena-coloquio organizada por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife)

El ministro Soria y ahí estoy yo, en el centro de la mesa.
No dijo nada nuevo. El ministro Soria se limitó a transmitir el mensaje oficial del Gobierno con una brillante oratoria, eso sí, y generosidad en la justificación del proceso reformista. No se mostró satisfecho con la situación económica española actual pero quiso poner en valor las reformas llevadas a cabo: "Las cosas están mejor que hace un año, hay más confianza y más credibilidad", que son los objetivos del Ejecutivo para "sentar las bases del consumo y de la inversión". La acción de gobierno, expuso, se fundamenta en tres grandes pilares: la consolidación fiscal -es decir, la contención del déficit público-, las reformas estructurales y más Europa.

Su anfitrión, Ignacio González Martín, presidente de la Cámara de Comercio, en su intervención inicial habló de diálogo, responsabilidad y consenso obligatorio, "eso es lo que esperan los ciudadanos y los empresarios" y pidió una clase política cohesionada.

Soria defendió con ahínco la contención del déficit, no solo por el compromiso adquirido con la UE, sino por convencimiento propio; anunció, a la espera de los datos definitivos, que no se alcanzaría el objetivo fijado para 2012 del 6,3%, pero estaría cerca gracias al "mayor esfuerzo de ajuste realizado por un país de la OCDE en un único ejercicio". Respecto a las reformas, alabó la del sistema financiero, que, en su opinión, permitirá canalizar crédito a las empresas; la laboral, que ya está dando resultados, por ejemplo, con las grandes multinacionales del automóvil, que anuncian inversiones a largo plazo, y la energética, con la que se pretende dar seguridad de suministro. En referencia a Europa transmitió la voluntad de avanzar en la unión económica, la unión bancaria y la coordinación presupuestaria.

Poco más. Asumió que las medidas y reformas tardan tiempo y tienen su coste, "algunas no le gustan al Gobierno", aunque cree que han valido la pena. Nada de "Alternativas a la crisis económica" como anunciaba la convocatoria cameral.


Además Los asistentes pudimos plantear preguntas al ministro:

- Líneas estratégicas del Gobierno respecto a la reforma del REF:
El actual del siglo XX no se adapta al siglo XXI, propondrán una norma con más ambición que apueste por industrializar Canarias, por la innovación en la sociedad de la información y el apoyo a la internacionalización de la actividad cara a África.

- El modelo económico para Canarias:
Pasar de binomio turismo-construcción al de turismo-industria; se prevé crecimiento en el sector turístico y se apuesta por incrementar el peso de la industria manofacturera y tecnológica, que pase del actual 4% al 10% del PIB canario.

- Tres beneficios para Canarias de las prospecciones petrolíferas:
La posibilidad de establecer una industria auxiliar en todas las islas, la obtención de rentas directas -vía impuestos- y la disminución de la factura energética.

- El futuro del sector eléctrico:
Tiene el mandato del presidente Rajoy de reducir el precio de la energía en España como factor competitivo, primero tratará de contener el déficit tarifario y ordenar las primas a las renovables.

- El adelgazamiento de las Administraciones Públicas:
El grupo de trabajo ofrecerá resultados durante los próximos seis meses, en Canarias aboga por reforzar el papel de los cabildos insulares.

- La política de descuentos en los pasajes de los residentes:
Establecer la subvención con independencia del precio del billete en base a un precio de referencia.

- La lucha contra el fraude y la economía surgida para reducir el déficit, esta fue la mía:
Se han establecido medidas para perseguir el fraude que van a funcionar (no especificó cuáles).

- La subida de los precios de los hidrocarburos:
Achaca el incremento a la aplicación de mayores márgenes comerciales, ya que los precios de la materia prima son los del mercado mundial y tenemos en España menos carga impositiva que en el resto de la UE; anunció una futura ley de hidrocarburos.

Y las frases del ministro Soria:

- El crecimiento del PIB español en 2012 va a situarse en el -1,3%.

- Canarias es el único caso en el mundo en el que la posibilidad de hacer prospecciones petrolíferas ha suscitado este debate en contra.

- La institución de referencia en Canarias debe ser el Cabildo por tradición, historia y devoción.

viernes, 18 de enero de 2013

Santa Cruz non grato

(Publicado en el periódico El Día el 18 de enero de 2013)

Enamorados. El amor es así. Quien se enamora justifica las tropelías de la persona amada. Amor que se transforma en abuso cuando no es correspondido y el sujeto pasivo no puede escapar: Santa Cruz, que te quieran menos, quien te quiere te hará sufrir, etcétera. Después viene el desengaño y nos preguntamos qué vimos en ella (o en él) cuando recuperamos la capacidad del entendimiento. Yo continúo sin enterarme de nada; debo de seguir enamorado. Vuelven los actos del Carnaval a la plaza de España: no hay piedad, qué bonitos recuerdos del senador Zerolo de cuando era alcalde. Qué pena Bermúdez, que se le pega todo lo malo. No es lo mismo escapar la semana de las fiestas de tu pueblo, si vives en pleno meollo de la cuestión, que estar un mes entero con la monserga y tener que madrugar al día siguiente. El ruido es non grato.

Bankia. Como no han tenido suficiente, más caña. No solo están en bancarrota porque la gente ha dejado de pagar sus créditos sino que además tienen que soportar la majadería del ridículo nombramiento, qué gracia. Seguro que a ellos tampoco les gusta lidiar con los morosos. El pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz declaró a Bankia como empresa non grata en la ciudad sin reírse y sin perder el rictus misericorde. La procesión va por dentro. Tener algo de qué ocuparse justifica la presencia de políticos y funcionarios "moviendo expedientes", aunque no sea competencia municipal, como si no quedara tanto por hacer. ¿Será por encomienda del desahuciado o una obligación de la andante caballería? En Cataluña, la cortina de humo va de separatismo y en Santa Cruz de defender al desventurado.

José Manuel. Este no sabemos de dónde sale ni a dónde va, una máquina de decir estupideces, con perdón, con las que nadie parece inmutarse: "Tenemos que poner todos los medios para declarar a Santa Cruz como una ciudad libre de desahucio". Falta sentido del humor, echarse unas risas y darle una palmadita: "Corrales, ¿pero qué dices, Corrales?". Aunque bien pensado no es tan mala idea, un objetivo ambicioso: conseguir que en Santa Cruz se cree riqueza y actividad suficiente que acabe con el desempleo, para que todos los vecinos puedan abonar sus cuotas hipotecarias a tiempo. Y el que no pague porque no le dé la gana lo declaramos ciudadano non grato y punto.

Bermúdez. En estas cosas se entretiene el alcalde, y la casa sin barrer. A la obra del túnel de la avenida Marítima se le acabó el dinero y está a medias por dentro y por fuera. Santa Cruz presume de cientos de miles de turistas a los que obligamos a atravesar el campo de batalla. Así tratamos a nuestros visitantes. Me gustaría ver al alcalde Bermúdez exigir la finalización de la obra con la misma entrega con la que participa en los actos del carnaval. Exigir es exigir, con todo, y no por capricho sino por necesidad acuciante. Quizás olvida que su propio partido gobierna Canarias... o sí que lo sabe y no quiere importunar a los jefes. También podría proponer declarar non gratos a quienes desvían dinero para otras cosas y condenan a la capital al ostracismo.

Zerolo. Estará preocupado ahora que condenaron a Agustín Padrón por comprar un solar a un precio superior al que fijaba la tasación municipal. ¿No fue eso mismo lo que pasó con el frente de Las Teresitas? A lo mejor no, no está preocupado, me refiero, Zerolo mantiene la mente fría y los pies calientes. Dieciséis años que tardaremos en olvidar por el abandono de la playa o el interminable Plan General del que todavía nada. Una ciudad sin plan no tiene futuro. Otra idea: declárese non grato a Zerolo por la herencia recibida.

viernes, 11 de enero de 2013

Corazón que no siente

(Publicado en el periódico El Día el 11 de enero de 2013)

Abuso. Cuando un comercial de Telefónica llama a casa a las nueve de la noche de un sábado para ofrecer un producto que yo ya tengo contratado con ellos, me pregunto si el presidente de la compañía, su consejero delegado o el director general lo saben. No lo creo, estarán ocupados en sus cosas o en darle al señor Rato algo que hacer. Tampoco puedo pretender yo -un mero cliente del montón- que semejante elenco esté pendiente de estas impertinencias mías. Me fastidia un poco, es verdad, pero siempre puedo recurrir a la competencia. Cuando me entero de que una llamada de la misma empresa consigue colocar un módem inalámbrico a una señora de más de ochenta que no sabe ni lo qué es, entonces, entonces pienso mal. ¿Lo sabrán o gobiernan los objetivos de venta y la obediencia debida?

Fraude. No han entendido nada. La lucha contra el fraude fiscal en España consiste en revisar la última coma de las declaraciones de los que ya pagamos... se discuten los valores, las plusvalías, qué es deducible o no, con el método sutil de interpretar la ley, reclamar y esperar a que el sufrido contribuyente reclame o acate. Pero el sujeto obligado es el mismo, idéntico conjunto de individuos, qué gracia. ¿Sabrá el ministro de Hacienda que hay millones de ciudadanos que viven del sistema al margen del sistema? Seguro que no, que no lo sepa, porque la economía sumergida campa a sus anchas y no reacciona. Quienes no están fichados siguen tan campantes, con alegría y desparpajo, porque aquí no pasa nada. Es lamentable, todos estos que no pagan y se la clavan a usted.

Burocracia. Europa de la libre circulación de personas, bienes y servicios, y nosotros, en Canarias, con aduana. Cada movimiento de entrada o salida paga su DUA. Además, el arancel que se carga a la importación de ciertos artículos que también se producen en las Islas. Un rancio proteccionismo que contribuye a liderar el ranking de todo lo malo, lista que empieza con la tasa de paro. ¿Sabrá Paulino Rivero que todo este entramado tributario existe, que aísla a Canarias del mundo globalizado y que nos hace más pobres? Imagino que no, primero, porque es probable que nunca lo haya sufrido en carne propia -él se dedica a la política, no a los negocios- y segundo, porque si lo supiera y algún experto le hubiera explicado sus nefastas consecuencias, habría intentado que la modificación del REF (en trámite parlamentario) incluyera su paulatina eliminación. Alguien habló de simplificación administrativa: una entelequia.

Connivencia. Los médicos en Madrid practican huelga en oposición a la privatización de algunos centros sanitarios. Será que ven peligrar sus puestos de trabajo, sus salarios o sus derechos, aunque, con la Administración en números rojos, quizás sea esta la única vía para conservarlos, qué paradoja. Es triste, lo público no tendría por qué funcionar peor, aunque en ocasiones todos se empeñan y lo consiguen. La eficiencia en lo público es un deseo y en lo privado una necesidad, puede que esa sea la clave, pero no sé. ¿Sabrá la ministra de Sanidad que muchos médicos que trabajan en lo público, por la tarde, en sus consultas privadas, no emiten factura ni se retienen a cuenta del IRPF ni aplican el correspondiente impuesto indirecto? Puede que no, ella vive en otro planeta, aunque sea una práctica tan habitual y consentida. A lo mejor lo defraudado es suficiente para financiar el déficit; sería tan sencillo como permitir la desgravación de la factura del médico en nuestra declaración de la renta.

Resignación. He decidido que no, que no me resigno, aunque todos estos se hagan el loco. Denunciar el atropello y fijarnos quién rebuzna: ese será el que nos impide avanzar.

viernes, 4 de enero de 2013

Señales del futuro

(Publicado en el periódico El Día el 4 de enero de 2013)

Pitonisos. No me haga mucho caso. Ni señales ni nada. Me atrevo a proclamar la certeza de que el futuro no existe y no tiene por qué ocurrir si usted no lo desea; disfrute el libre albedrío. Los seres predestinados se ahogan arrastrados por la corriente, doctrina infame para sojuzgar voluntades. Decía El Roto magistral: "No hay futuro, por delante solo hay tiempo", o eso nos quieren hacer creer; no se deje engañar y construya su vida sin complejos. Una sugerencia infalible: procure respirar, poco más necesitamos para vivir y no exagero.

Paulino. Otra vez, Paulino, que no se ha percatado de dos enormes realidades (por obvias, será): que los inmigrantes generan riqueza con su empuje e iniciativa, la primera, y que en Canarias (casi) todos lo somos o lo fueron nuestros padres o nuestros abuelos. La migración es una bendición que oxigena el corral. Repase nuestros profesionales y empresarios más ilustres: nemo propheta acceptus est en patria sua, algo más que un proverbio latino. No quiero ni pensar que sea una cortina de humo -al estilo del referéndum catalán- porque la xenofobia la carga el diablo. Qué pena Paulino, con todas las cosas que podría hacer y ahí está, de rezos a la Virgen del Pino, mientras espera a que cambie la tendencia haciendo lo mismo. Desafío a las reglas del universo conocido, quizás Rivero sea de otra galaxia.

Los empresarios. A quienes encomendamos la crucial tarea de generar empleo por un poco de dinero; un trato justo. De su conducta -entusiasmo, ganas e imaginación- depende gran parte de nuestro futuro. Cuenta Indro Montanelli como la familia Crespi, propietaria del Corriere della Sera en los años sesenta, solo intervenía en la vida del periódico, aparte de la elección del director, al pasar a recoger los beneficios a fin de mes. Los que nos dedicamos a la dirección de empresas debemos hacer algo de autocrítica porque aquí esto no funciona así. Nuestros empresarios son (todavía) de los que les gusta amasar el pan con sus propias manos. El inversor -esa rara avis- no habita entre nosotros y buena falta que nos hace. Ese inversor que entienda que un depósito a plazo fijo está muy bien, pero que financiar un negocio es algo más: es riqueza, es empleo, es futuro. Ups, qué bueno, usted ve, aquí tiene el señor Rivero un asunto en el que pensar, en cómo penalizar unos comportamientos y premiar otros.

Los emprendedores. "El pequeño y mediano emprendedor", dijo en la radio una honorable representante de la cosa; eso tiene la paridad en las listas, que se cuela cualquiera. Si consideramos que la evolución se basa en variaciones accidentales que permiten, en su caso, enfrentar mejor la mutabilidad del entorno y que quien se adapta sobrevive, resulta imprescindible crear las condiciones para que esos fenómenos casuales tengan lugar en el mundo de la empresa. De eso va la innovación, que requiere descaro y espontaneidad pero nada de reglas ni miedo al fracaso ni subvenciones. Otra sugerencia: que las empresas incorporen a sus equipos de trabajo gente joven, de veintipocos, sin prejuicios y sin experiencia previa, gente que piense de otra manera, para que surja esa ocurrencia disparatada. En las empresas, sí, porque tiene que haber alguien que sepa identificar si el disparate resultará útil y cómo transformarlo. El emprendedor se arriesga a la melancolía cuando desperdicia su talento en la idea equivocada. Ideas que se convierten en dinero, juego en el que no conviene participar solo.

Melchior. Que dijo que se iría de CC si su cabildo no gestionaba el Parque Nacional del Teide y nada, ni su propia profecía. Ya programó la ineludible reestructuración de sus empresas públicas y ahora asumirá la responsabilidad política, ¿se imagina? El futuro es inescrutable, divino tesoro.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Inocentes

(Publicado en el periódico El Día el 28 de diciembre de 2012)

Nosotros. A estas alturas todavía se justifican: "Si los de Bankia cobraron tantísimos millones por hundir una empresa o Urdangarín todavía no está en la cárcel, no voy yo a declarar todo lo que gano, que cada vez es menos; aquí engañamos todos". Y yo le replicaba: "No lo haga por ellos (los políticos), hágalo por usted, que podrá demostrar con números que la actividad funciona, que usted gestiona una empresa solvente; podrá acceder al crédito cuando lo requiera o vender el negocio por lo que vale, llegado el momento". No me entendía, la atracción del lado oscuro es demasiado tentadora. No somos inocentes. Cualquier hijo de vecino confiesa su fechoría con total desparpajo e impunidad, convencido de su pliego de descargo, con la conciencia tranquila. Somos cómplices necesarios y, por tanto, también culpables. Un deseo para 2013: que la apología del fraude sea delito, al menos delito moral, con penas de remordimiento y un par de noches sin dormir. El fraude ya lo es y está en el origen de todos nuestros males.

El Niño Jesús. Observación de mi hija adolescente: "Si contamos los años a partir del nacimiento de Jesús, ¿por qué se celebra en diciembre? La Navidad debería caer el 1 de enero". Lógica aplastante. Sí que es inocente, claro, y ella muy lista. Demuestra la transmutación del hombre y del mensaje, desde el "ama al prójimo como a ti mismo" a tantas verdades a medias y tal caterva de excepciones. Santa, go home y a los Reyes Magos: salud, salud y salud, y lo demás te lo buscas tú.

Rajoy y Paulino. No quieren, no pueden o no saben. Me inclino a pensar que no saben y tampoco preguntan ni están dispuestos a escuchar. Y así Rajoy afirma con contundencia suicida que "no hay alternativas". No habrá dinero, alternativas siempre hay. Demuestra que en el partido en el gobierno nadie se atreve a discrepar (por algo será) y que la oposición sigue en caída libre cuando la sociedad reclama/exige nuevas ideas, solo UPyD aplica cierto sentido común (sería suficiente). No son inocentes los políticos, no. Paulino Rivero parece que (además) no quiere acometer la inaplazable reordenación de la administración pública en Canarias (fusionar ayuntamientos, etcétera) o negociar el diezmo por la extracción del petróleo, en su caso, que nos hará ricos; si no quiere habrá que destapar qué intereses defiende. Petición en post data: a los políticos, valor, valor para acometer las reformas que permitirán preservar el bienestar a largo plazo.

José Bermúdez. El nivel se lo pone cada uno. Con su forma de vestir -cholas o zapatos, camiseta o camisa, según la ocasión- con sus modales, sus opiniones y la manera de expresarlas, educación, prudencia, el saber estar en toda circunstancia. Pero Santa Cruz, las ciudades, en general, no tienen voluntad propia, vaya descubrimiento. Se dejan hacer. Contrasta el esfuerzo en la plaza de San Francisco sin los contenedores de basura (qué pena el césped artificial) con la feria de pueblo en la Alameda (solo falta el perrito piloto) o la inexplicable ocupación de la calle del Pilar, qué necesidad. Un paso "palante", dos pasos "patrás". ¿Inocente? Si tratamos a Santa Cruz como a una putita, con perdón, eso será. Usted es el alcalde, pues eso.

2012. Año de la queja, adiós y gracias.

2013. Cuanta más presunta negatividad, mayores dosis de optimismo. A todo se acostumbra uno: al molinillo del café en el bar o al extractor de humos en la cocina. Solo cuando cesan percibimos el alivio. No se olvide y no se deje engañar: el futuro aun no existe, se forja con la concatenación de nuestro comportamiento. Dos propósitos para el año nuevo: decir que no (sin acritud) y no reír la gracia al fraude.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Política infame y pasividad en la brega

(Publicado en el periódico El Día el 21/12/2012)

UNANIMIDAD. La crisis que alinea a los no creyentes. No hay colectivo sumiso; desgañite general contra los recortes que proponen los representantes de lo público para el próximo ejercicio. Una queja piramidal que proyecta en su vértice las culpas a Merkel y a sus bancos acreedores. Respira Rajoy, que tiene quien decide y quien expíe sus pecados. Acertó Paulino Rivero al elegir su socio en Canarias con vía libre para imputar al PP. Hasta Melchior, que interpreta la felonía, todo por el pueblo, por su pueblo. Ah, y los alcaldes que reclaman lo suyo para seguir en lo mismo. En la base, al otro lado de la cama, los funcionarios que se resisten a los trabajos forzados y los sindicatos que justifican su existencia por obligación estatutaria. Espectadores; la mayoría resignada que paga impuestos espera que acaben el despilfarro y, los parados, desesperados, esa llamada de la esperanza. Y mientras, desde su cueva, se descojonan, con perdón, los listos que nadan en la economía sumergida y se recochinean en el fraude; se ríen impunes de Merkel, de Paulino, de usted, de mí y de su propia madre.
Sin ideas. Porque los pataleantes solo exigen que su partida esté en el presupuesto sin verificar siquiera si habrá dinero para sufragarla. Me da que no entienden el funcionamiento de lo público, el obligado equilibrio entre ingresos y gastos, la recaudación de impuestos que permite pagar los servicios, así de simple y, si no alcanza, se recurre al endeudamiento, ahora limitado por mandato europeo, by the way. Y como esto está montado así, y son las transacciones comerciales las que tributan, el dinero debe circular; de ahí la importancia de controlar los excesos y de evitar la salida de capitales del sistema. En vez de recortar sin ton ni son o de reivindicar continuidad en el derroche, parecería más inteligente demandar medidas de eficiencia en lo público y que fomenten la actividad económica, incremento que consiga bajar el paro, más liquidación de impuestos, etcétera. Quiero pensar que este desatino, este círculo vicioso de queja nacional, es consecuencia de una mano negra que actúa de mala fe, porque no puedo creer que este razonamiento no desvele a nuestros gobernantes como faro que guíe su conducta en pro del interés general. Será que los alemanes, ante la imposibilidad de devaluar la moneda, pretenden una depreciación sin piedad de la economía española; añorarán el ibérico de bellota a precio de frankfurter.
Liberalizar. Como mecanismo para que la economía funcione; está probado. La Historia nos muestra el éxito de la libre competencia para generar riqueza. En lo económico, libertad; en lo social, amparo e igualdad de oportunidades. Urge desmontar nuestro tinglado ultraperiférico, que ha demostrado incapacidad para adaptarse a este entorno cambiante y que nos condujo, paso a paso, a esta desazón en forma de treinta y tanto por ciento de paro. Puedo imaginar -como optimista convencido- a las hordas de manifestantes, a las puertas del Parlamento de Canarias, que obligan a sus señorías a derogar la maraña de legislación urbanística y medioambiental, incluida la moratoria turística, que, amparada en un noble fin, no impidió la especulación y ahora imposibilita cualquier inversión razonable. Y romper con las trabas aduaneras (los DUA inexplicables), que disuaden el comercio electrónico y la participación desde las Islas en el nuevo mundo globalizado, y otros tantos pequeños detalles. Deconstruir para reconstruir. Veremos la enorme presión ciudadana para hacer reconsiderar cualquier intervención de lo público en la economía de mercado, reservada a lo privado, y para suprimir las subvenciones (herramientas de clientelismo) que tanto distorsionan la toma de decisiones en las empresas. La Administración, que se concentre en la prestación de servicios, en perseguir el fraude y en hacer cumplir las reglas del juego. Estamos preparados para competir.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Todos protestan y nadie razona

(Publicado en el periódico El Día el 13 de diciembre de 2012)

"A Dios rogando y con el mazo dando"
(Refrán español)

EL PRESIDENTE del Cabildo de Tenerife quiere acabar sus hospitales comarcales, el de El Hierro que se garantice el transporte marítimo, médicos y enfermeros que no se privatice la sanidad, los políticos poder pagar la paga extra a sus funcionarios, los jueces mantener su dignidad, los morosos no abandonar su casa, los empleados de Iberia no perder el avión y los bomberos... bueno, los bomberos siempre se quejan, es su estado natural. Un repaso a la actualidad nos ofrece el más florido abanico de protestas de todas clases. Demandas que persiguen que sea otro el que resuelva el conflicto, porque su reivindicación, la de cada cual, es la más importante y merece ser atendida: "¿Qué hay de lo mío?, una razón de peso.
Otros ya han dejado la calle, por aburrimiento, será; aquellos que luchaban por la revolución española y pretendían el cambio de modelo. Se quejaban también, pero de otra manera, porque en su discurso había alternativas, un tanto disparatadas o utópicas quizás, pero alternativas al fin y al cabo. Entiendo mucho más razonable luchar para intentar cambiar las cosas que no funcionan, a que cada uno patalee por lo suyo: la recurrente dicotomía entre el interés general y el interés particular, insisto.
Porque nuestra primera institución insular podría prescindir de su Consejería de Acción Exterior, por ejemplo, por carecer de esa competencia como administración local. O vender sus participaciones en tantas empresas de tan variopintos sectores económicos, por idéntico motivo. Suficiente para liberar el dinero necesario para acabar y poner en servicio los hospitales del norte y del sur, como parece ser su prioridad. Pero no, es más fácil exigírselo al señor Rivero y de paso leña al mono que es de goma.
La protesta como instrumento del individuo en democracia, estamos de acuerdo. Pero si se abusa nos deja indiferentes. Hartos de la misma película, con los mismos protagonistas que se echan la culpa los unos a los otros y viceversa. Ya está bien. Y mientras, esperaremos pacientes a que se paren a razonar, al debate responsable sobre el fondo de los asuntos y a que se diseñe el calendario con las reformas inaplazables, antes que nos las imponga la UE de mala manera.
Y entre todas las reformas, hay una que no requiere consenso: que médicos y enfermeros, políticos y jueces, ciudadanos, morosos o no, empleados o desempleados, que usted y yo, seamos todos intolerantes con el fraude. Si lo piensa un poco, el fraude está en el origen de casi todos los problemas y es muy fácil de combatir: basta dejar de justificarlo, decir que no y actuar en conciencia. Nuestra sociedad atesora valores, toca usarlos.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Contra la economía sumergida

Al final el Gobierno de Canarias reacciona y le da la importancia que tiene para el futuro de las Islas la lucha contra la economía sumergida:

Es uno de los temas que machaco en este blog y en mis artículos de prensa. Hay más de veinte entradas y catorce publicaciones en periódicos:

jueves, 6 de diciembre de 2012

De vuelta con la moratoria turística

(Publicado en el periódico El Día el 6 de diciembre de 2012)

EL ANTEPROYECTO de ley espera su turno. No se cuestiona si conviene prorrogarla o no -que parece que sí-, sino cuáles deben ser las medidas que permitan mejorar la calidad de la oferta turística y renovar la planta hotelera sin incrementar el número de camas. De una primera lectura se desprende la voluntad del legislador de invertir la proporción entre plazas hoteleras y extrahoteleras en la provincia oriental, mantener las limitaciones a los nuevos proyectos para que sean de cinco estrellas y potenciar la policía turística como garante de la normativa; pues muy bien. Aunque me cuesta aceptarlo sin más, sin preguntarnos si una ley debe encorsetar, léase dirigir, todo un sector económico y por qué son estos y no otros los criterios a tener en cuenta.
A mi impertinencia el promotor de la idea podría responder que interesa porque nos ha ido bien; una afirmación incontestable si fuera verdad, claro, si no existiera la terrorífica estadística que correlaciona el número de turistas y el de parados (a más turistas, más parados) o que estos últimos sean ya un tercio de la población activa.
Desde la buena fe me da que esto de la moratoria es un "punto ciego", otro dogma del que nunca sabremos por qué. La intervención en las reglas del mercado de bienes o servicios, el que sea y sin excepciones, produce siempre efectos que se pagan caros; pregunte a su economista de cabecera. Entiendo las ganas de participar más, pensar que desde la administración se puede y se debe tomar la iniciativa, y no solo acondicionar y mantener el espacio público o apoyar la marca del destino: la política es tan, tan aburrida. Cualquier gobierno, respecto a la actividad económica en sí misma, que se limite a perseguir el fraude y la corrupción; una tarea enorme, por cierto, y que sigue pendiente.
Desde la mala fe veo una maniobra de los que ya están en el negocio para neutralizar competidores. No hay suelo turístico para nuevos proyectos y no hay posibilidad para imaginar algo distinto a las cinco estrellas. Para rehabilitar la infraestructura obsoleta, además de incentivos, bastaría liberalizar la competencia: adaptarse o morir, ya lo dijo Darwin. Y digo yo: ¿no tenemos miles de viviendas desocupadas, promociones a medias y enormes bolsas de suelo residencial -cuando aquello no se hablaba de la capacidad de carga, no debe de ser tan importante-, no está Internet con sus grandes posibilidades de contratación directa y de segmentación del cliente? Pues no sé qué impide utilizar suelo residencial para el uso turístico (son usos reversibles y compatibles) y de paso canalizar inversiones y crear muchos puestos de trabajo. No es una pregunta retórica.

Otros artículos de este blog sobre la moratoria turística:
 - El fin a la moratoria del 05/03/2011
 - La moratoria turística y la política de la presión, del 12/03/2011


jueves, 29 de noviembre de 2012

La resurrección de Paulino Rivero

(Publicado en el periódico El Día el 29 de noviembre de 2012)

SE HA QUEDADO solo. Los presupuestos del Gobierno de Canarias son consecuencia directa de la pérdida de peso político. Paulino como ánodo de sacrificio; "que se coma él solito el marrón de la crisis", piensan inanes sus secuaces. Ni la ley del REF ni los planes plurianuales pactados con ZP ni nada. Cuatrocientos cincuenta millones de euros menos, que se dice rápido. Paulino aplica el recorte atroz impuesto por el PP en Madrid con un leve pataleo al que hacemos oídos sordos; no va con nosotros. Mientras en lo público se renuncie a las inversiones y el dinero se despilfarre en gasto corriente, superfluo y prescindible, que no se atreva a pedir ni apoyos populares ni sacrificios individuales.
Se ha quedado solo, decía. Nadie disimula ya la ruptura con las élites y con las bases de su partido ni el tedio en la relación con sus compañeros de gobierno, cada uno en su guerra. Y Soria se ríe. Y la gente cada vez más lejos de los políticos y de sus conductas. Sin tomar decisiones tan necesarias como inaplazables y sin rebelarse contra la estrategia suicida de los recortes no hay futuro, presidente, así no hay futuro.
Solo usted, ahora que tiene tan poco que perder y nada que ganar, puede hacer algo grande, una última oportunidad para la gloria. Le propongo lanzar el órdago e invitar al Parlamento a promover el proceso de concentración de los municipios de Canarias, de los ochenta y ocho actuales, pasar a veinticuatro, a lo sumo. Una reorganización administrativa en toda regla. No se trata de una comisión que diseñe la hoja de ruta, no, yo le animo a ofrecer una solución masticada, con los pasos a seguir, diseñada sin presiones de los implicados sino según un estricto criterio técnico. En este asunto el consenso es imposible, usted lo sabe, ningún partido admitirá sin desmembrarse la supresión de tantos puestos políticos.
Y también desmontar los cabildos insulares, creados para dotar de representación política a las Islas y convertidos -cien años después- en enormes máquinas de gestión y propaganda. En la España de las autonomías no cabe semejante duplicidad de competencias, no nos la podemos permitir.
Solo usted, señor Rivero, ahora que tiene tan poco que perder, puede exigir redimensionar el sector público a su tamaño justo antes de que Europa nos obligue. Atrévase, defienda al ciudadano. Queremos ver la cara de sus señorías, de todos los partidos, desencajadas, sin atreverse a nada. Usted lúchelo. Y entonces, sí, señor Rivero, con ese nuevo orden pídanos esfuerzo y sacrificio, y saldremos a la calle a reivindicar lo que haga falta. Y créame, su nuevo partido ganará las próximas elecciones con mayoría aplastante.